Podemos aguarda a su líder

Irene Montero, portavoz de Podemos y pareja de Iglesias, aplaudida por los suyos en el último pleno de la legislatura./EFE
Irene Montero, portavoz de Podemos y pareja de Iglesias, aplaudida por los suyos en el último pleno de la legislatura. / EFE

Sánchez, Casado y Rivera se baten ya en precampaña, mientras Iglesias, de baja paternal, permanece fuera del foco a dos meses del 28-A

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

Pablo Casado se encuentra en campaña permanente desde que asumió el liderazgo del PP en julio del año pasado, Albert Rivera lleva una semana anunciando fichajes estrella para su asalto a la Moncloa y Pedro Sánchez aprovecha sus prerrogativas presidenciales para aprobar medidas sociales mediante reales decretos e, incluso, homenajear símbolos del republicanismo como son las tumbas de Manuel Azaña y Antonio Machado. Podemos, mientras tanto, aguarda a su líder, de baja por paternidad desde finales de diciembre.

La reincorporación del secretario general y candidato a la Moncloa se espera como agua de mayo en la formación morada. Primero, porque Iglesias es el mayor activo político de Podemos. Siempre lo ha sido, pero las salidas por la puerta de atrás del resto de cofundadores -Juan Carlos Monedero, Luis Alegre, Carolina Bescansa e Íñigo Errejón- han dejado al líder de la formación como única referencia de una opción política que, cuando estuvo unida, aspiró a asaltar los cielos. Con unas encuestas que cada vez castigan con mayor fuerza a Podemos, Iglesias se presenta como la principal, y única, baza para dar la vuelta a la tortilla.

La negociación de las alianzas es otra de las prioridades que acucian a Podemos. El pacto en Galicia con En Marea está en el aire y Compromís está decidido a volar por libre en la Comunidad Valenciana. Pablo Echenique lleva las conversaciones con firmeza, pero no es el secretario general que puede cerrar un pacto de Presupuestos con el partido de Gobierno o discutir de tú a tú con Mónica Oltra sobre la conveniencia de compartir candidatura.

«La vuelta de Pablo está perfectamente planificada y será una sorpresa», según Jorge Vestringe

Desde la formación morada se mantiene que Iglesias, aunque desaparecido de la vida pública, está ahí, pendiente de todo lo que sucede alrededor de su partido. En el siglo XXI existe el Whatsapp o la videoconferencia, se insiste. Pero una precampaña electoral, en la que los adversarios para ocupar la Moncloa salen día sí y al otro también en los medios informativos, no se puede protagonizar desde casa.

En ausencia del líder son Irene Montero y Echenique los que manejan las riendas del partido. La portavoz dirige la propuesta política desde el altavoz que le proporciona su cargo en el Congreso, mientras que el secretario de Organización trata de mantener un orden interno que la marcha de Íñigo Errejón a Más Madrid ha sacudido hasta los cimientos.

Desde Podemos también se recuerda que, antes de acogerse a su baja paternal, el secretario general lo dejó todo bien atado. El partido celebró el pasado diciembre unas primarias exprés que ratificaron a Iglesias como candidato y eligieron unas listas a Congreso y Senado en las que figuran los dirigentes más cercanos al jefe de filas.

Una sorpresa

«La vuelta de Pablo Iglesias está perfectamente planificada y será una sorpresa», dijo esta semana en La Sexta una persona de la máxima confianza de Iglesias, como es Jorge Vestringe. Montero aseguró el pasado 15 de febrero que no habrá cambio de planes, pese al adelanto electoral. «Si hubiese algún tipo de contradicción entre este permiso y ser candidato de Unidos Podemos nos haríamos esa pregunta, pero como no la hay, no nos la hemos hecho. Pablo Iglesias cumplirá con su permiso y una vez que cumpla con su permiso, se reincorporará a su trabajo», zanjó la número dos de la formación.

Montero recuerda que es hora de compartir responsabilidades en el cuidado de los hijos

Un regreso prematuro podría resultar contradictorio para Podemos. Desde su nacimiento en 2014, el partido ha defendido con ahínco la equiparación de los permisos paternales y maternales. Tanto por una cuestión de derechos como de igualdad de género. «En España -añadió Montero hace dos semanas- ha llegado la hora de que los hombres asuman la corresponsabilidad a partes iguales con sus compañeras a la hora de cuidar a sus hijos». Justo después de que el Gobierno haya aprobado el decreto para equiparar los permisos podría resultar chocante que el candidato podemista renunciase a los días de baja que aún le restan.