Beatriz Escudero, del PP, a Rufián: «¡No me guiñes el ojo, imbécil!»

El exsecretario general del PP, Francisco Álvarez Cascos, durante su comparecencia en el Congreso. / Efe

Cascos asegura en el Congreso que nunca conoció «nada ajeno a la contabilidad oficial del PP» y niega la veracidad de los 'papeles de Bárcenas'

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

La comparecencia del exvicepresidente del Gobierno Francisco Álvarez Cascos ya discurría este martes, como suele pasar siempre en la Comisión de Investigación sobre las cuentas del PP, por derroteros broncos. Pero el interrogatorio del diputado de ERC Gabriel Rufián ha derivado en insultos.

Rufián ha llamado «palmera» a la diputada Beatriz Escudero, vicepresidenta, además, de la mesa de la comisión. Cuando Escudero ha pedido «amparo» al presidente por la descalificación, Rufián ha hecho un gesto con la cara. «¡No me guiñes el ojo, imbécil!», le ha espetado Escudero, al tiempo que ha denunciado la «actitud sexista» de Rufián y la «falta de apoyo de unas mujeres a otras cuando son del PP». Tras un lío considerable, incluida la marcha de Escudero, las aguas han vuelto a su cauce. «Siempre lo consigue» ha sido el resumen del episodio del presidente de la comisión, Pedro Quevedo, dirigiéndose a Rufián.

«Ninguna mujer es ni una palmera ni un florero, y así me he sentido cuando me lo ha dicho», ha reconocido Escudero, que ha pedido el amparo de la Mesa del Congreso ante el «insulto inadmisible» del portavoz de ERC.

Arropada por una veintena de diputadas y diputados del PP, Escudero ha criticado en conferencia de prensa que el presidente de la Comisión, el diputado de Nueva Canarias Pedro Quevedo, no haya salido en su defensa, ni tampoco lo hayan hecho las diputadas de otros partidos, presentes en la sesión.

«Me han dicho que no les metiera en líos. ¿Es que somos inferiores las mujeres del PP?», ha denunciado. Pese a que Rufián ha retirado después el calificativo de «palmera», Escudero ha explicado que, de momento, no le ha pedido disculpas, aunque se ha mostrado dispuesta también a rectificar su insulto de «imbécil» al portavoz de ERC.

Las negaciones de Cascos

Como era de esperar, Álvarez Cascos ha negado tajantemente en el Congreso la caja B en Génova: «Nunca conocí nada ajeno a la contabilidad oficial del PP, que era la que auditaba el Tribunal de Cuentas». Francisco Álvarez Cascos fue secretario general del PP durante una década, entre 1989 y 1999. En ese período, según ha explicado el exvidepresidente en la comisión de investigación sobre las cuentas del PP, coincidió con Rosendo Naseiro y Álvaro Lapuerta como tesoreros del PP y Luis Bárcenas como gerente. Durante tres años (de 1990 al 1993), ha admitido el exministro, él fue una suerte de tesorero en funciones.

Y en ese tiempo, ha apuntado, no había sobresueldos. «En el PP existían sueldos que tenían el correspondiente soporte presupuestario y fiscal y que cada uno de sus preceptores lo incluía en la renta», ha señalado.

Sin reproches a los tesoreros

Álvarez Cascos ha defendido la figura de Lapuerta y Bárcenas. «De lo que conozco y de la relación con ambos su comportamiento ha sido intachable. Su relación muy correcta. Entre 1989 y el 1999 nunca vi actividad merecedora de reproche», ha defendido el compareciente en una intervención bronca con el portavoz socialista, Felipe Sicilia, al que ha acusado de promover en esta comisión un «procedimiento inquisitorial» con «grave perjuicio» para el Parlamento, que el PP no promovió con el caso Filesa, cuando no obligó a comparecer a Felipe González ni a Alfonso Guerra.

El exvicepresidente, además, ha negado la veracidad de las anotaciones de Bárcenas que recogen la entrega por parte de Cascos de 10 millones de pesetas a la 'caja B' en abril de 1994.

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