San Juan deja sorpresas en la arena

San Juan deja sorpresas en la arena
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La limpieza de las playas tras las hogueras da paso a los aficionados con detectores de metales

Paco Moreno
PACO MORENOValencia

Vicente nació en El Clot en 1963 y busca metales en la arena «de toda la vida», dice mientras recorre pacientemente una franja de terreno junto al punto accesible para discapacitados en la playa de la Malvarrosa. A las siete y media de la mañana, todo está bastante limpio aunque nunca se sabe dónde estará la sorpresa. «Llevo 1,25 euros y un anillo de cobre», muestra en la mano mientras para unos segundos de oscilar el detector.

Los tractores siguen repasando la arena en la lejanía y los operarios de la contrata municipal se afanan en el paseo marítimo y los jardines cercanos. Da la impresión de que les dará tiempo a tener la playa en condiciones antes de que vengan los bañistas. A las nueve de la mañana debe estar todo a punto.

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«Antes se buscaba a la vista y ahora disponemos de estos aparatos», señala con la vista puesta en el suelo. El detector cuesta unos 1.200 euros y es capaz de localizar metales en el agua. «Hay que meter el plato dentro porque están muy abajo», apunta.

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A unos metros, todavía algunas parejas aprovechan para darse el último baño, en lo que parece el deseo de quitarse algo la resaca, antes de coger la ropa y las zapatillas para salir de la orilla con paso oscilante. La Policía Local patrulla con los quads y el boogie comprado este año, atendiendo incidencias y controlando a los que todavía siguen borrachos.

La razón de perder horas paseando por la arena no es el dinero, obviamente, a la vista del escaso botín conseguido en un par de horas. «Cuando vemos algo extraño lo entregamos a la policía, como un móvil, una cartera o unas llaves». Vicente se lamenta de que cada vez hay más delincuencia en la Noche de San juan.

«Siempre ha venido la gente a cenar. Cuando era pequeño se colocaban con mesas en los merenderos. Donde está ahora la posta número 2 (junto al hotel de las Arenas), había un gran sombraje. Veníamos a pasar la noche, pero a las doce nos íbamos. Ahora es diferente», dice.

J. Monzó

El sonido es diferente cuando se detecta una moneda. «Es como un tono más agudo; cuando es una chapa suena como hojalata y si no hay nada, entonces silencios». Subraya.

La limpieza tardará algunos días más en dar los últimos repasos. La primera necesidad tras recoger los residuos y vaciar las papeleras es baldear toda la zona. El olor a orina impregna todo el ambiente, sobre todo en las proximidades de los contenedores. Los sanitarios repartidos por el Ayuntamiento no han sido suficientes para la avalancha de público que acudió la noche de ayer a las playas del norte de la ciudad, las únicas donde se permitía encender hogueras.

«Yo vengo por afición, pertenecemos a una asociación», añade Vicente antes de seguir marcha. «Es la Asociación Valenciana de Detectoaficionados, donde organizamos concursos, cenas o viajes. También hacemos limpieza de playas», apunta.

Noche de San Juan