Fuego y fiesta por San Juan en Valencia

Miles de asistentes en las playas de Valencia la noche de este domingo./Juanjo Monzó
Miles de asistentes en las playas de Valencia la noche de este domingo. / Juanjo Monzó

La llegada de miles de personas al paseo marítimo atasca los accesos al Cabanyal y la Malvarrosa desde primera hora de la tarde

Lola Soriano
LOLA SORIANO

De punto neurálgico de la fiesta de San Juan, a zona de baño para pasar el último día de descanso del puente. Esa es la transformación que han sufrido las playas del Cabanyal y Malvarrosa, y también las de Pinedo, El Saler y El Perellonet en menos de cuatro horas, ya que los operarios de limpieza se han entregado a fondo esta madrugada para que las zonas de baño estén listas a primera hora.

Han sido 221 operarios del servicio de limpieza municipal los que se dedican a retirar los restos de hogueras, botellas y vasos y la suciedad generada durante la cena previa a la hora mágica de las doce de la noche, momento en el que los miles de asistentes a la playa se acercaron a la orilla para mojarse los pies y pedir sus particulares deseos.

A pesar de que el puente festivo -con el descanso de hoy- ha invitado a muchos valencianos a hacer las primeras escapadas a los apartamentos de verano o a visitar las hogueras de Alicante, la playa consiguió llenarse de gente.

Entre los asistentes se encontraba Enri Gutiérrez, que acudió con su familia ya a las 17 horas, para asegurarse la leña. Montaron un gran dispositivo donde no faltó una barbacoa profesional. «Hemos traído ternera y chorizos y precisan de casi dos horas de preparación», dijo. También montó una jaima y tumbonas.

Enri Gutiérrez con su familia y con la barbacoa traída de casa, en la playa de Valencia.
Enri Gutiérrez con su familia y con la barbacoa traída de casa, en la playa de Valencia. / LOLA SORIANO

Otro asistente, Rommel Meana, llegó a la playa a las 14 horas «y así disfrutamos del día entero en familia. Hemos traído hasta una tienda de campaña para el niño», añadió.

El reparto gratuito de la leña en los nueve puntos habilitados por el Ayuntamiento comenzó a las 18 horas y a las 19.30 horas ya no había madera. Lamentablemente hubo gente que supo hacer negocio con la leña, ya que algunos individuos hicieron acopio de material y luego fueron en calles cercanas, en accesos como la avenida de los Naranjos, para vender el material a gente que llegaba a la playa.

Entre los que llegaron con ganas de hacer hoguera estaba Laslo Dohos, húngaro que ya lleva seis años viviendo en el Cabanyal. «Vengo dispuesto a saltar la hoguera para pedir deseos y mojarme los pies».

Laslo Dohos y su familia en la playa este domingo.
Laslo Dohos y su familia en la playa este domingo.

También se vio la imagen de familias enteras o grupos de comisiones de fallas que no dudaron en trasladarse a la playa con sus mesas de camping y sillas para comenzar la noche con una cena casera preparada en bocadillos. En distintos lugares se instalaron 78 baños químicos, pero no se pudo evitar la imagen de gente orinando entre los setos y coches. «No es justo que los vecinos tengamos que soportar al día siguiente el olor a orín. Tiene que haber más previsión», criticó Ana García.

La Policía Local decomisó los tablones de palés que llevaba la gente, para evitar que los metieran en la arena, ya que llevan grapas y clavos. También se instalaron tres zonas de decomisos de venta ambulante. Además, el Consistorio sumó al dispositivo general una campaña llamada 'Ara pots pujar el reciclatge', que pretendía fomentar la recogida de envases por parte de los particulares, para evitar que acabaran tirados por el suelo. Para incentivar la participación se puso como aliciente el sorteo de una bicicleta.

El Ayuntamiento animó a la gente a usar el transporte público y las bicicletas, pero luego se comprobó que no quedaban aparcabicis libres. «No encuentro sitio para dejarla y un espacio que había vacío lo han anulado con vallas por el puesto de mando», dijo Daniel Edgardo.

En cuanto al dispositivo de tráfico, ya en la mañana de ayer se limitó el aparcamiento de vehículos en el primer tramo del paseo marítimo de la Malvarrosa, algo que se advirtió con carteles, pero que no evitó que estacionaran coches y que acabaran retirados por la grúa municipal, para la sorpresa de muchos.

Los cortes de tráfico en los principales puntos de acceso, como la avenida del Puerto con Serrería; Pintor Ferrandis o avenida de Los Naranjos se produjo a primera hora de la tarde. Los autobuses de la EMT iban a media tarde y, sobre todo, cuando se acercaba la hora de la cena, llenos hasta la bandera. Cabe destacar que se reforzaron en 121.780 el número de plazas.

La familia de Rommel Meana, en la playa de Valencia.
La familia de Rommel Meana, en la playa de Valencia. / LOLA SORIANO

Noche de San Juan en Valencia