Ofrenda de récord

Emoción. Muchas miradas hacia la Virgen. / Irene Marsilla
Emoción. Muchas miradas hacia la Virgen. / Irene Marsilla

Los 108.000 participantes rebasan las cifras de los últimos cinco años

MAR GUADALAJARA

Móvil en mano, intentando el encuadre perfecto los más jóvenes buscaban el 'selfie' junto a laMare de Déu. Miles de personas acudían ayer a la plaza de la Virgen para realizar el tradicional rodeo y admirar de cerca el diseño del manto. Pero no sorprende la gran afluencia después de conocer que la de este año ha sido la Ofrenda más multitudinaria de los últimos cinco. Los valencianos no se cansan de admirarla.

«Está preciosa de blanco», comentaban un grupo de señoras colocadas en los escalones de la Basílica frente al catafalco. Entre ellas y la imagen de la Mare de Déu había una marea de perosnas cruzando de un lado a otro de la plaza y cientos de brazos en alto que sostienían los móviles entre la multitud, con el objetivo de hacer la mejor foto. «No hay nada como verla en vivo y poder fijarse en los detalles bien de cerca», añadía otra de las mujeres. Es el plus que otorga presenciar el momento. A la Ofrenda a la Virgen asistieron 108.983 personas, según los datos ofrecidos por la Junta Central Fallera.

Este año pasaron por la plaza de la Virgen 3.258 personas más que en 2018; una cifra que supone un nuevo récord de participación en la cita.Arrancó el domingo en un primer día en el que se congregaron más falleros que en la segunda jornada; desfilaron 58.525 persones el domingo, mientras que el lunes, lo hicieron otras 50.458 persones. En total, participaron 390 comisiones en las que son las mujeres las que tienen mayor presencia. Las falleras son más habituales en la Ofrenda. Este año ellas fueron 12.300 más que los hombres que acudieron a obsequiar a la patrona de la ciudad (40.768 frente a 28.395). Les superaron también los 29.048 falleritos que desfilaron en las comisiones.

Como el aumento de afluencia fue considerable, es evidente que sucedió lo mismo con los claveles. La cantidad de ramos depositados a los pies de la patrona aumentó este año, con 2.454 más que el pasado. Se entregadon 57.607 ramos de claveles y 242 canastillas y andas, mientras que 55.153 ramos y 188 canastas. Las comisiones se superan cada año, esta vez aumentando su presupuesto en flores para rendir homenaje a la Mare de Déu. Blancos, rojos y rosas, fueron los colores elegidos para diseñar en esta ocasión el manto sobre la gran estructura de madera de la imagen de la patrona y que preside la Plaza de la Virgen ante la Basílica estos días. El resultado se alabó por los fieles que son habituales a la cita. La aprobación y los alagos hacia el manto fueron continuados durante una jornada en la que miles de personas quisieron acercarse a los pies de la Virgen. Algunos llevan décadas acudiendo a la plaza en los días en los que la invade el olor a flores.

Para los más mayores es una tradición casi obligatoria, mientras los turistas y los grupos de jóvenes que se dejaron ver, en un día de temperaturas cálidas y los cielos despejados con los que sentir el calor de la patrona. Después, aprovechaban para vivir la última mascletà de las Fallas de este año. Familias enteras de padres jóvenes con hijos y de abuelos con sus nietos hacían el recorrido tradicional al catafalco. «Mira Mireia, ¿la ves?, lleva al niño Jesús en brazos, es la patrona de la ciudad y hoy se despierta así de guapa después de la Ofrenda. A ella es a quien tienes que pedirle», explicaba una señora a su nieta agarrada en brazos cuando entraban a la plaza por el pasaje de Emilio Olmos. La tradición perdura de generación en generación e intenta abrirse paso en la semana de fiesta.

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