Integración

La apuesta por un aceite de calidad extra con variedades valencianas

El gerente de MGOO, José Simón, durante la entrevista./J. Signes
El gerente de MGOO, José Simón, durante la entrevista. / J. Signes
José Simón, gerente de Mediterranean Gourmet Olive Oils, asegura que a las once cooperativas actuales se irán sumando nuevas
JAVIER FALOMIR.

Mediterranean Gourmet Olive Oils (MGOO) es una empresa que aglutina actualmente a once cooperativas valencianas cuyo objetivo es elaborar un aceite virgen extra de alta calidad aprovechando las variedades autóctonas. En la creación de esta entidad, «el impulso de la Federació de Cooperatives de la Comunitat Valenciana fue importante para que pusiéramos en marcha un proyecto en el que, inicialmente, nos implicamos siete cooperativas de las tres provincias valencianas; concretamente la sociedad nació el 17 de agosto de 2017», comenta José Simón, gerente de MGOO.

Es curioso, sin embargo, que de una zona con tanta tradición como El Maestrat sólo participe una cooperativa, algo que Simón justifica «porque en Castellón nos llevaban ventaja en la elaboración de aceites de calidad. Sus cooperativas siempre han ido un paso por delante y contaban ya con marcas comercializadas de prestigio, como el Lágrima de Viver, por poner un ejemplo. Mientras que el resto de entidades aún tenemos cosas que mejorar. Contamos, eso sí, con la cooperativa de Les Coves de Vinromà, donde hay un gerente joven al frente y una variedad de aceituna muy singular. No obstante, estamos seguros de que se van a ir incorporando otras cooperativas castellonenses. Es sólo cuestión de tiempo», afirma Simón.

El objetivo de esta empresa es «muy sencillo», según su gerente. «Sabemos hacer aceite y vamos a hacerlo de nuestras variedades autóctonas para transmitir ese valor añadido a los socios». Simón señala que al ser un proyecto muy joven aún están «empezando a concretar muchas cosas». «Para nuestro aceite premium, 'Almazahara', hemos trabajado en las instalaciones de la Cooperativa de Enguera -que tiene una tecnología de primer nivel- con una variedad de la zona como es la Villalonga. Hemos contado además con la ayuda técnica de Anuncia Carpio, una experta de Jaén que ha sabido captar la esencia del proyecto. El resultado es que este año ha salido un aceite de una gran calidad y creemos que este segundo año también lo será», asegura.

Valor añadido

El gerente de MGOO señala que la iniciativa, además de interesante es muy ambiciosa. «No sólo queremos potenciar el aceite de tradición mediterránea, sino darle un valor añadido por medio del envasado. En lo próximos cinco años, según nuestro plan, conseguiremos que el 40% de la producción se envase».

Durante el pasado año, algunas de las entidades como La Viña, Villar del Arzobispo o Coovall han ido adaptando sus procesos de producción para obtener unos aceites de mayor calidad en sus propias instalaciones. «El objetivo para este año es hacer un 'blend' de las distintas variedades propias de la Comunitat Valenciana con la ayuda de un técnico que marcará los porcentajes adecuados. Los premiun se elaborarán en Enguera, pero cada almazara hará su producción particular. También hemos creado la marca 'Olé Oleo' para hacer una propuesta común de todas las cooperativas», señala Simón.

Respecto a la razón por la cuál se creó una mercantil para aglutinar a las siete cooperativas iniciales, Simón opina que esta fórmula tiene «las ventajas de ambas y casi ninguno de los inconvenientes. Yo como gerente coordino el funcionamiento general, pero la parte técnica está distribuida por cooperativas y el marketing lo lleva La Viña que al ser socia de Aneccoop cuenta con muchas ventajas y experiencia. Se trata de aprovechar las sinergias de todas las cooperativas y el hecho de estar unidas supone que el esfuerzo que se haga en cualquier terreno sirve para todos», afirma.

Resultados satisfactorios

En este sentido, los resultados en tan sólo un año han sido «muy satisfactorios, tanto en la elaboración como en la comercialización. Ahora toca ponernos las pilas en el terreno de la exportación y hemos hecho estudios de mercado para saber hacia dónde dirigirnos. Nuestros objetivos son Francia Alemania y Polonia, auque también hemos exportado puntualmente a Japón y Holanda», asegura.

«Teníamos claro que vender en España es difícil, pese a que nosotros ofrecemos identidad y diferenciación, por nuestras variedades. Pero es necesario salir al exterior donde nuestro rival es, sin duda, Italia, un país que aunque no tiene tanto aceite sabe vender mucho. España produce el 58% de todo el aceite de oliva mundial y Jaén el 90% de ese 58%, así que la producción italiana no alcanza para todo lo que comercializa. Sin duda, la calidad que ellos venden es la nuestra», asegura Simón.

Excelente calidad

En su opinión, las variedades valencianas tienen una gran personalidad, tanto la Villalonga como la Alfafara «implantada en nuestro territorio por los fenicios». También la Chaglot Real descubierta en la Sierra de Enguera a principios del pasado siglo, la Blanqueta de las montaña de Alicante, la Farga o la Grossal. «Todas excelentes, pero nos gustaría contar con más variedades de Castellón, concretamente con la Serrana. También usamos la Arbequina que, aunque sea de Tarragona, sirve para suavizar sabores. También hacemos aceite ecológico porque muchos de nuestros socios tienen campos con certificación ecológica y es un producto que tiene mucha demada. El año pasado sólo en Enguera hicimos más de 400.000 kilos de aceitunas ecológicas y cada vez se piden más», afirma Simón.

«La Conselleria nos ha ayudado con una serie de subvenciones para la integración porque los gastos de este proyecto son importantes tanto en maquinaria más eficiente para mejorar la calidad, como en temas de gestión. Hay que hacer una inversión que no se puede amortizar con las ventas del primer año, este es un proyecto a cinco años vista. No obstante el pasado años sacamos al mercado 70.000 litros de aceite y el próximo seguramente venderemos el doble por lo que los socios de la cooperativa están contentos. La prueba es que ya se han unido cuatro más: San Pedro de Moixent, Las Virtudes de Villena, San Cristóbal de Cañada (Biar) y Oli del Comtat de Cocentaina. Seremos ya entre 15.000 y 18.000 socios», dice José Simón.

Para el gerente de MGOO, en el tema de la cultura del aceite «aún estamos a años luz del vino pero vamos haciendo camino». «A veces cuesta entender por qué siendo como somos líderes en producción mundial no somos capaces de llegar a acuerdos para fijar un precio mínimo con el que podamos trabajar todos. Si lo hiciéramos, podríamos ir más rápido ya que solo el 3% de la grasa que se consume en el mundo es de aceite de oliva, por lo que tenemos mucho campo por delante. Tengamos en cuenta que para hacer un gran aceite sólo hacen falta dos cosas: que la oliva sea temprana y que en la almazara haya limpieza, limpieza y limpieza», concluye José Simón.