Sistema 'anti-multas' y asientos con masaje en las versiones más equipadas

El S-Max estrena un sistema que utiliza una cámara delantera para leer las señales de tráfico y, además de mostrar la señal con el límite de velocidad en el cuadro de mandos, algo que ya hacen otros modelos, compara la velocidad de la señal con la que lleva el coche y, si la estamos sobrepasando, avisa al conductor y frena progresivamente el coche para que no la rebasemos, evitando así multas y mejorando la seguridad. Este sistema se suma el radar de control delantero, mejorado con respecto a la anterior generación y que permite mantener una velocidad constante en carretera y reducir la misma de forma automática si aparece un vehículo más lento en nuestro carril, además de recuperar la velocidad inicial si ese vehículo desaparece de nuestra parte delantera, por ejemplo si nos cambiamos de carril o abandona la vía por la que circula. Los faros cuentan con sistema anti-deslumbramiento automático, de manera que se mantienen las luces largas y, cuando por medio de la cámara se detectan unas luces de frente, y por tanto la presencia de otro coche, las luces cortas se ponen de manera automática. En cuanto a confort, los asientos del conductor y del pasajero cuentan con una función masaje que infla y desinfla hasta 11 cojines situados en el interior del mismo. Otro elemento es la cámara delantera que permite ver los carriles cuando salimos de un garaje o parking.

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