Los modelos más grandes se lanzan en 2015 al mercado europeo

NUEVA GENERACIÓN  Después de vender más de 400.000 unidades del primer modelo, el nuevo S-Max se     fabrica en Valencia./
NUEVA GENERACIÓN Después de vender más de 400.000 unidades del primer modelo, el nuevo S-Max se fabrica en Valencia.

En junio de este año llegarán al mercado los dos modelos tope de gama de Ford en Europa, el S-Max y el Galaxy, coches que se fabrican en Valencia con el estándar de calidad y tecnología más elevado de toda la marca Ford

Los modelos S-Max y Galaxy son los últimos en sumarse a la factoría de Valencia. Entre finales de 2014 y los primeros meses de 2015 se han producido las pre-series y los modelos de validación, con una producción definitiva ya en marcha que, poco a poco, irá aumentando su ritmo para, dentro de pocas semanas, empezar con la campaña de publicidad y el lanzamiento en toda Europa.

Diseñado en 1996 con Volkswagen

El Ford Galaxy tiene un origen particular, ya que fue un modelo diseñado por Ford en conjunto con Volkswagen. Ambas marcas vieron, en la década de los noventa, que el mercado de los monovolúmenes iba a tener un futuro muy interesante, pero el coste de desarrollo de un coche de este tipo, unido a unas ventas reducidas por su alta gama, hacía difícil ofrecer un precio competitivo. Con estas perspectivas Ford y Volkswagen se unieron para compartir los gastos, aumentar las ventas y facilitar la amortización de la inversión y fabricar un monovolumen. Para ello el consorcio formado por las dos empresas puso en marcha una nueva factoría en la Península Ibérica, en concreto en la localidad portuguesa de Palmela, cerca de Lisboa, denominada AutoEuropa.

La primera generación del Ford Galaxy llegó al mercado en 1996 con dos hermanos casi gemelos: el Volkswagen Sharan y el Seat Alhambra. VW aportó su experiencia en fabricación y mecánica, mientras Ford se encargó de una conducción satisfactoria, lo último en tecnología y seguridad y los conocimientos de la marca para fabricar buenos coches con precio competitivos. El éxito de los tres modelos fue elevado, pero el mercado de los monovolúmenes entró en declive en favor de nuevas propuestas como los SUV y Ford decidió que su acuerdo con Volkswagen no era viable para la segunda generación del Galaxy.

De este modo, el segundo Ford Galaxy, lanzado en 2006, se desarrolló de forma conjunta con el Ford Mondeo, compartiendo elementos mecánicos y técnicos y produciéndose en la misma factoría que la berlina en Genk (Bélgica). Pero el Ford Galaxy II llegó con una gran sorpresa: el S-Max.

El mercado de los monovolúmenes estaba ya en un ligero pero permanente declive. Los motivos eran que los monovolúmenes eran considerados coches poco dinámicos y por tanto poco atractivos para los conductores que querían lucir un modelo deportivo. Así que Ford inventó un nuevo tipo de coche: el monovolumen deportivo S-Max.

El modelo, idéntico en su estructura técnica al Galaxy, tenía un techo más bajo y con un diseño más dinámico. El S-Max se convirtió en coche del año en Europa en 2007 y Ford ha vendido más de 400.000 unidades desde su lanzamiento, con un público tan fiel que el 65 por ciento de los compradores de un S-Max han terminado comprando otra vez el mismo modelo.

Tercera generación

Aunque tanto el Galaxy como el S-Max son muy competitivos el relevo del Mondeo hace que fabricar un nueva nueva gama con similar mecánica sea más competitivo, así que en 2014 se dieron a conocer los nuevos Galaxy III y S-Max II, que se fabricarían, como el Mondeo, en Almussafes, tras el cierre de la planta en Bélgica.

El éxito del S-Max ha hecho que su lanzamiento y puesta en producción se adelante unas semanas sobre el Galaxy. Con un diseño más dinámico, el S-Max apuesta por la elegancia con la nueva parrilla delantera que caracteriza a todos los modelos de al marca en Europa.

El coche, aunque está concebido bajo los parámetros 'One World' de Ford, sólo se va a fabricar en Almussafes. Para su puesta en producción ha sido necesario que la nueva planta de carrocerías, diseñada para los modelos del segmento alto, tengan también unas líneas con altura suficiente para albergar el modelo más grande fabricado nunca en la planta valenciana.

El interior del S-Max tiene más tecnología y equipamiento, como es propio de un modelo nueve años más moderno. Sigue apostando por una configuración interior de 5 ó 7 plazas, motores entre 120 y 240 CV, versiones de tracción delantera o 4x4 y caja manual o automática. El S-Max tiene un precio entre 31.000 y 43.000 euros.

El S-Max, junto al monovolumen Galaxy es modelo más sofisticado, lujoso y caro de cuantos se fabrican en España, todo un motivo de orgullo para Almussafes. Pero cuando parecía que los retos se habían terminado, los genios de marketing de Ford sacaron un nuevo as de su manga: una nueva gama de lujo, Ford Vignale, que también se va a producir en la factoría de Almussafes a partir de verano de 2015, completando la gama alta de la marca Ford en Europa.

Serán, una vez más, los coches más sofisticados, complejos y caros que la marca haya fabricado nunca en Almussafes y en Europa, un reto que, tras los del Kuga, Transit Connect, Mondeo, S-Max y Galaxy, Almussafes afrontará sin problemas.

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