España, un país único para la industria de proveedores

España, un país único para  la industria  de proveedores

Nuestro país es el único en Europa donde tienen instaladas fábricas todos los grandes grupos del automóvil, y donde se producen desde coches con enfoque 'low-cost' hasta modelos premium, pasando por SUVs, 4x4, furgones o monovolúmenes de diferentes marcas

Los proveedores españoles se han situado en una posición excepcional para poder convertirse en potentes multinacionales de ámbito global. Algunas, como el Grupo Antolín, con origen en Burgos, ya lo han conseguido, y hace unas semanas concretaba la compra de la división de interiores al gigante de la automoción Magna por 490 millones de euros.

Los motivos por los que la industria auxiliar valenciana y española del automóvil tienen una gran oportunidad al alcance empiezan con la gran producción de automóviles que se fabrican en España. Con la crisis no sólo no se ha cerrado ni una sola fábrica en nuestro país, y en cambio sí se han cerrado plantas en Alemania, Holanda, Bélgica, Francia, Inglaterra e Italia, sino que la producción derivada a España ha aumentado de forma importante, así que los proveedores pueden ofertas piezas con un menor precio de coste en el transporte.

El segundo motivo es que, con la gran automatización de cada fábrica, se ha terminado la era en la que un mismo modelo se producía en dos o tres fábricas a la vez. El Fiesta se empezó fabricando en 1975 en España, Alemania e Inglaterra, pero desde 2012 sólo se produce en Colonia (Alemania). España también se ha beneficiado de este sistema de producción, y muchos de los coches que se producen en nuestro país se hacen en exclusiva mundial en España. En el caso de Almussafes, el Transit Connect, el Galaxy y el S-Max sólo se producen aquí y los Kuga y Mondeo se fabrican en Almussafes y en Estados Unidos. Esto permite que los proveedores tengan la exclusiva de la pieza y aumenten su capacidad de trabajar con la máxima calidad y convertirse en un proveedor global para la marca. En otras fábricas sucede lo mismo. Por ejemplo los modelos de Seat o Audi de Martorell sólo se fabrican en España, el VW Polo sólo se monta en Navarra, el Renault Captur y el Mégane sólo en España y los Citroën Cactus, Berlingo o C-Elysée sólo se fabrican en factorías españolas, al igual que el Opel Meriva.

Un tercer factor que beneficia a las empresas españolas es que todas las multinacionales de gran volumen, excepto BMW, tienen plantas en España, de modo que es relativamente fácil ofertar a todos los grandes grupos: Ford, General Motors, Volkswagen, Renault-Nissan o Peugeot-Citroën e incluso Mercedes, con sus furgones Vito y Fiat, con la marca Iveco, tienen presencia en España, así que para un proveedor nacional es más fácil ser global.

Un factor adicional es que la permanencia de las marcas con socios fiables en todo el mundo. Uno de los valores más importantes para un coche es el precio y la fiabilidad, por eso los fabricantes buscan 'partners' ya conocidos para que se instalen en los lugares donde se están expandiendo, como India, China, Rusia, México o Europa del Este.

Por último, en la industria del automóvil cada vez tienen más peso los proveedores. Si antes todo el coche se hacía en la fábrica, en los últimos años las plantas de producción se han convertido, sobre todo, en centros de montaje, donde se da forma a la carrocería y a donde llegan las partes de los proveedores para el montaje final: paneles de puertas, ejes traseros completos, salpicaderos, paragolpes con toda la instalación de rejillas y luces, asientos y un amplio surtido de componentes llegan pre-montados hasta el punto de la línea final donde el operario de la marca lo instala en el coche. Esta es una tendencia que va a más y que permite que los proveedores actuales crezcan en volumen con el mismo cliente con cada mejora en la planta o nueva generación de cada coche.

Las empresas valencianas de mayor entidad ya están aprovechando esta y otras circunstancias no tan relevantes a priori pero sí muy importantes, como el impulso desde España al comercio exterior del ICEX, el mejora acceso a los créditos a través del ICO, la presencia de profesionales muy cualificados con unos costes laborales asequibles o la mayor flexibilidad laboral de los trabajadores, una de las claves de los menores costes de producción. La mayor posibilidad d oferta buenos precios en componentes y de seguir creciendo en la industria de los componentes de automóviles. Además el mercado de la automoción no es cerrado, y muchas empresas empiezan a suministrar, incluso hoy, componentes a empresas proveedoras, de modo que pueden seguir creciendo en el futuro hasta convertirse en multinacionales. La calidad, ingeniería y esfuerzo son las armas con las que las empresas españolas se están abriendo camino en diferentes mercados.

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