El clima electoral bloquea la entrada de inversores en empresas valencianas

Una votante sostiene sus papeletas en una cita electoral. /LP
Una votante sostiene sus papeletas en una cita electoral. / LP

Fondos de capital riesgo tantean a proveedoras de Mercadona y a firmas valencianas de turismo y salud con la vista puesta en el resultado del 28-A

Álvaro Mohorte
ÁLVARO MOHORTEValencia

Interés, sí; pero condicionado. Esta es la respuesta que están repitiendo diversos inversores internacionales y responsables de fondos después de conocer las posibilidades de entrar en el accionariado o adquirir empresas valencianas. La razón reconocida ante diversas firmas intermediadoras en este tipo de operadores es la misma: prefieren esperar a que pase abril y se disipe la incertidumbre tras la cita con las urnas.

Aunque se estima que es un buen momento para invertir, especialmente en históricas proveedoras de Mercadona y en compañías de alimentación, ocio y turismo, salud o automoción, la inestabilidad actual no resulta el mejor momento para cerrar operaciones, especialmente con fondos norteamericanos, que sondean el mercado con mucha liquidez ante la políticas de tipos bajos de la Fed, pero con un perfil de riesgo moderado.

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En 2017 se registró un impulso de la inversión extranjera que se concretó con operaciones como la compra por parte de la empresa británica Victoria de la azulejera Keraben o la entrada de HIG Europe, filial europea de la firma de capital riesgo norteamericana HIG Capital, en la empresa de mobiliario de baño Grupo Royo, entre otras. Esto hizo que el año se cerrara con una entrada de capital extranjero en la Comunitat que se cifró en 1.180,7 millones de euros, en línea con el repunte nacional, según el Registro de Inversiones Extranjeras (RIE) de la Secretaría de Estado de Comercio del Ministerio de Economía.

Los inversores extranjeros quieren evitar verse afectados por una duradera inestabilidad política

Sin embargo, tras la moción de censura, las posteriores dificultades para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado que han terminado con el anuncio en febrero de la convocatoria de elecciones, la inversión se ha reducido un 18,25% hasta los 965,2 millones en territorio valencianos. Bajando a los casos particulares, las operaciones que a día de hoy se han visto bloqueadas hasta después de elecciones son principalmente de fondos internacionales que están interesado en empresas con más de tres millones de euros de ebitda (beneficios antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización), aunque también hay casos en los que se la rebajado el listón hasta el millón y medio de euros en este indicador.

Las proveedoras de Mercadona son especialmente atractivas, ya que los analistas las valoran como compañías fuertes con posibilidades de crecimiento internacional, como han hecho Verdifresh (Grupo Alimentario Citrus), Incarlopsa o RNB, que han contado con ofertas de compras o aspirantes a socios. Sin embargo, tampoco se oculta que el fin de la exclusividad que ha decretado Juan Roig les va a permitir vender sus productos a otras cadenas de distribución, pero también ha dejado de garantizarles seguir proveyendo lineas completas de género y tener ahora que pelearse la continuidad producto a producto. ¿Qué les para? Su exposición al mercado español y el riesgo a que una contención del consumo repercuta en sus cuentas.

Crisis y oportunidad

En las empresas de automoción, la incertidumbre del sector ante el futuro de los vehículos de combustión y la caída de ventas ha traído una rebaja de la facturación media que ronda el 15% en el primer trimestre, encontrándose además en muchos casos con un alto endeudamiento. La concreción por parte del gobierno que surja de las urnas respecto al plan de eliminación de combustibles fósiles en España permitirá hacer previsiones y ponderar los costes de transición, «sea cual sea el resultado con tal de que se ofrezca estabilidad», apunta el responsable de una consultora internacional en Valencia.

En cuestión de hoteles, residencias de ancianos y para estudiantes, el impulso del año pasado se ha frenado de golpe, según un intermediador habitual en esta operaciones. El fondo francés Primorial Reim adquirió seis centros a La Saleta a mediados de 2018, al tiempo que era adjudicatario para la gestión inmobiliaria a BNP Paribas. Aunque su actitud es abierta a la compra, a día de hoy no mueve ficha. En todo caso, siempre hay excepciones, como ocurrió la pasada semana con el anuncio de la entrada del grupo japonés Maruha Nichiro con un 33,3% de la empresa valenciana Inlet Seafish, pero los profesionales reconocen que el problema no son las empresas. De hecho, con un escenario positivo se prevé una auténtica oleada en los próximo meses.

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