El concurso de acreedores de Fruterca deja a 300 agricultores sin cobrar sus cosechas

Naranjas por el suelo en una manifestación ante la Conselleria de Agricultura. /Juanjo Monzó
Naranjas por el suelo en una manifestación ante la Conselleria de Agricultura. / Juanjo Monzó

AVA-Asaja estudia ampliar la causa a la vía penal contra los administradores de la firma por entender que siguieron comprando fruta pese a su difícil situación económica

R. E.Valencia

La firma Frutas Hermanos Catalá Benicolet –más conocida como Fruterca–, con domicilio social en Palma de Gandía, ha iniciado un proceso de concurso de acreedores con un pasivo de unos 6 millones de euros y deudas de diferente cuantía repartidas entre los más de 300 agricultores que le vendieron sus cosechas, fundamentalmente de cítricos, y que ahora se encuentran en la situación de no poder cobrarlas. Así mismo, y dentro de este mismo proceso, un centenar de trabajadores de la propia empresa también reclaman el pago de sus nóminas.

Los servicios jurídicos de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) se han personado en el caso en representación, hasta el momento, de una treintena de citricultores a los que Fruterca adeuda el valor de sus cosechas. Actualmente, los letrados de la organización agraria están estudiando la posibilidad de extender la causa más allá de la vía civil y trasladarla al ámbito penal mediante la interposición de una querella para reclamar responsabilidades penales a los administradores de la sociedad, al considerar que Fruterca ya se encontraba en 2017 en una coyuntura económica muy delicada y que aún así siguió negociando compras de cítricos y emitiendo pagarés a los agricultores.

Aunque, debido a la cuantía global de la deuda y al elevado número de afectados, el concurso de acreedores de Fruterca resulta especialmente llamativo, no es, lamentablemente, el único caso similar que se está tramitando en el panorama agrario valenciano. AVA-Asaja tiene constancia de que actualmente hay al menos otras seis empresas hortofrutícolas que se han visto inmersas en este mismo tipo de procedimiento al no poder hacer frente a las deudas acumuladas.

AVA-Asaja ya alertó el pasado enero sobre el incremento desmesurado del número de demandas ante los juzgados que están presentando los citricultores, debido a la incidencia de la dura crisis citrícola que ha caracterizado el desarrollo de la campaña.

Si bien la casuística al respecto es variada y suele centrarse en denuncias relativas al incumplimiento de contratos, al impago de las cosechas y a al descuento de cantidades abusivas de destríos durante el proceso de confección de la fruta en los almacenes, tampoco faltan casos que acaban incluso con la intervención de los equipos ROCA de la Guardia Civil que operan contra la delincuencia en el medio rural, tal como ocurrió recientemente con una empresa acusada de estafar más de 72.000 euros a agricultores de Carcaixent y Rafelguaraf.

Crisis citrícola