Cae la exportación de cítricos a casi todos los países en un año de cosecha récord

Línea de selección y envasado de naranjas para la exportación en una cooperativa. / txema rodríguez
Línea de selección y envasado de naranjas para la exportación en una cooperativa. / txema rodríguez

Las ventas hasta final de diciembre fueron un 5% inferiores a la campaña anterior cuando la producción ha crecido un 23%, lo que obliga a exportar mucho más

VICENTE LLADRÓ VALENCIA.

Las cifras de la exportación citrícola proporcionan la medida apropiada del alcance de la crisis del sector. Hasta final de diciembre pasado (últimos datos totales disponibles) España vendió fuera 1.501.502 toneladas, por 1.425.380 de igual fecha del año anterior. Es decir, 76.122 toneladas menos.

Este dato es muy importante, porque representa un 5% de disminución y además se registran descensos en casi todos los destinos, cuando la cosecha esperada se aforó en un 23% más que la temporada pasada, lo que requeriría un incremento de ventas en parecida proporción para evitar los problemas que se están registrando. Y quizás la realidad de la producción final sea más elevada de lo que se estimó inicialmente, lo que aún hubiera obligado a aumentar más la exportación.

La conclusión es evidente: con una producción al alza en un 23%, o quizá mayor, y una exportación que cae el 5%, el desastre está servido. Los excedentes se acumulan hasta que se estropean; lo que sobra de unas variedades empuja a las siguientes, con lo que se va trasladando el problema y el mercado en origen se mantiene saturado, lo que se traduce en precios muy bajos, a niveles ruinosos, como vienen denunciando los agricultores, sin que se emprendan medidas que sirvan para desatascar la situación.

La bajada en la UE no se ve compensada por los países terceros y los nuevos mercados no se consolidan

Las ayudas que puso en marcha el Ministerio de Agricultura en enero para retirar del mercado 50.000 toneladas han servido de poco. Ni siquiera se ha agotado la partida presupuestaria prevista. La Unió de Llauradors denunció ayer que hasta ahora sólo se ha aprovechado un 39% de lo anunciado, a escasas fechas de que culmine la fecha tope.

La Unió aprovecha este dato para criticar a las organizaciones agrarias, comerciales y cooperativas que integran Intercitrus, inoperativa hasta ahora. La Unió, que no forma parte de esta interprofesional porque las demás formaciones se opusieron a nivel nacional a que entrara Unión de Uniones, recuerda que en su día ya advirtió que la indicada operación de retirada era insuficiente, que hacían falta más medidas oficiales de apoyo y que la interprofesional se conformaba con poco. La realidad fue que se puso en marcha cuando estaba claro que se aprovecharía mucho menos que si se hubiera implantado al comienzo, en noviembre.

Sin embargo, más que falta de ayudas, el problema principal apunta a pérdida de ventas. En los países terceros, a fecha 3 de marzo, se habían exportado 188.934 toneladas, frente a 201.547 de un año antes. Y para mayor inri, los prometidos nuevos mercados no se consolidan. Por un lado hay más países productores que venden en los mismos sitios, y por otro, una caída del consumo, y entre tanto no se adoptan decisiones para empezar a enderezar el entuerto.

El ministro de Agricultura ha convocado para hoy en Madrid a representantes de todo el sector y de las autonomías con cítricos.