La obra pendiente en el Micalet, otro punto negro en el conflicto entre la catedral y la Generalitat

Escalera de la torre-campanario del Micalet./J. Signes
Escalera de la torre-campanario del Micalet. / J. Signes

La mejora de la iluminación y la apertura de tes estancias, intervenciones pendientes en la Conselleria dre Cultura

P. M.Valencia

Quizás sea por su simbolismo, pero uno de los puntos negros en el conflicto abierto entre la Generalitat y la Catedral, amainado ayer en la medida de lo posible, es la intervención pendiente en el Micalet. La iluminación es una de las mejoras que se espera acometer con el proyecto presentado en la Conselleria, lo mismo que conseguir el permiso para la apertura de hasta tres estancias.

El monumento no corre ningún peligro, aunque al ser uno de los más visitados es lógico el deseo de una rehabilitación y puesta en valor. Así, el proyecto del arquitecto Salvador Vila prevé la adecuación de dos de las estancias ahora cerradas, además de la apertura parcial al público de la espectacular sala de campanas, una de las más singulares de España.

La única zona que padece cierta degradación se sitúa en lo más alto, en la espadaña y la veleta que corona el campanario. Un fragmento de esta última pieza cayó por la degradación del metal, mientras que la estructura de piedra presenta alguna deficiencia que podría mejorarse.

Los 207 escalones que llevan a lo más alto son de los más visitados de Valencia, por lo que otra de las mejoras es el cambio de ubicación de uno de los semáforos, en concreto el que está arriba. Estos dispositivos regulan los permisos de subida y descenso por la escalera de piedra, lo que facilita el tránsito dada la estrechez en algunas zonas.

Conflicto entre Cultura y la catedral