El futuro del Bellas Artes en cuatro claves

El nuevo director del Museo de Bellas Artes de Valencia, Carlos Reyero, ayer en la pinacoteca. /JESÚS MONTAÑANA
El nuevo director del Museo de Bellas Artes de Valencia, Carlos Reyero, ayer en la pinacoteca. / JESÚS MONTAÑANA

El nuevo director aspira a recobrar el prestigio y potenciar «la investigación de la pintura valenciana». Carlos Reyero señala la falta de personal como punto débil del San Pío V, busca recuperar el público de la capital del Turia y tendrá en cuenta a Sorolla aunque no concreta propuestas

CARMEN VELASCOValencia

Prestigio. (Santander, 1957) se refirió ayer a este término en varias ocasiones en su presentación como director del Museo de Bellas Artes de Valencia. Recuperar el prestigio es vital para el futuro del San Pío V. Reyero tuvo intervenciones que insuflan optimismo, por ejemplo, citó a Fernando Benito (director de la pinacoteca de 1996 a 2010) como referente, no renegó de la herencia («no soy adanista» y «aquí se han hecho exposiciones magníficas», dijo) y se mostró cauto con los tiempos («un museo no se acaba nunca»), con la Administración («) y con las expectativas depositadas en su mandato («en cinco años el Bellas Artes no llegará a su estado de perfección; si pensara eso sería un idiota»).

Reyero trazó algunas líneas con las que, a su juicio, recuperar el prestigio de la institución artística y rescatar el afecto del público de la capital del Turia.

Proyecto. Investigar el arte valenciano y articularlo en el contexto europeo

El Bellas Artes debe ser «un centro de investigación de la pintura valenciana y los artistas de la Comunitat». Los museos, dijo, no son un almacén sino «espacios de reflexión sobre la cultura». Este es su planteamiento matriz. Para materializarlo se servirá de los potentes fondos de la pinacoteca consciente de la «singularidad» de sus colecciones con atención a la historia pero con una visión contemporánea. Articulará el arte valenciano en un contexto europeo e internacional y documento aprobado por el Ministerio de Cultura del que se derivará un nuevo discurso expositivo. La hoja de ruta trazada no le va a «coartar» mientras mantenga una «coherencia y sensibilidad estética», dijo Reyero, que tendió la mano a la Academia de San Carlos.

¿Qué papel tendrá? «No me puedo olvidar de él, pero tampoco de . No tengo ninguna propuesta concreta dado que el proyecto para optar a la dirección no exigía tanto detalle», explicó Reyero, quien buscará las alianzas con otros museos y la relación con las universidades.

Colección. «Habrá continuidad en la política de exposiciones»

 «Habrá continuidad en la política de exposiciones», aclaró. No viene con ánimo de dilapidar el pasado porque hay «cosas aprovechables», dijo Reyero con talante conciliador. El nuevo director buscará abordar temas universales y actuales, como la violencia, la identidad, la melancolía o el territorio con los fondos. Habló ayer de «relecturas» y «revisión» de la colección. A juicio de Reyero, «nada sustituye la contemplación real de un cuadro» ni mucho menos observarlo a través de una pantalla. El catedrático en Historia de Arte expuso que algunas de sus ideas pasan por explicar al ciudadano detenidamente o desde perspectivas diferentes los fondos, como hace el Prado (proyecto sala 61) o el Museo de Valladolid (salón rojo).

Autonomía del centro. El apoyo de la Conselleria para lograr más recursos

Es consciente de que un director no es suficiente para relanzar un museo. Reyero, que se reunió ayer con el personal del Bellas Artes, señaló como uno de los puntos débiles de la pinacoteca la falta de personal, sobre todo conservadores y restauradores. El museo sólo cuenta con un profesional cualificado y otros 8 a cargo del IVACOR.

Reyero, que se marcó como objetivo crear una web potente, apeló ayer a «la ayuda de la Conselleria» para ampliar la plantilla y el presupuesto del centro. La directora de Cultura, Carmen Amoraga, recordó que las plazas de restauración saldrán en la convocatoria de 2019 y destacó que se sigue avanzando en el marco jurídico de la pinacoteca para dotarla de autonomía. «No está descartada una ley para el Bellas Artes», dijo Amoraga.

Público. «Los jóvenes están de espaldas a los museos»

A Reyero le preocupa que «los jóvenes estén de espaldas a los museos». Sin público, no existen. No desdeña al turista, que suele hacer una visita puntual, pero quiere recuperar al vecino de Valencia para que revisite el San Pío V dado que «un museo es cambiante». «Sólo se puede atraer al público de Valencia con exposiciones», aseguró. Le sorprende que los museos de Bellas Artes de Bilbao y Sevilla tengan más visitas que el de la capital del Turia, que tiene, deslizó, mejor colección. .