Un solar de ida y vuelta

Cubrimiento del solar de la calle Salvador, ayer. / Irene Marsilla
Cubrimiento del solar de la calle Salvador, ayer. / Irene Marsilla

Les Corts quiere devolver al Consell la parcela cedida en 1994 para una residencia | Los vecinos reclaman que la propiedad de la calle Salvador se urbanice como una plaza, mientras se cubren de tierra los restos arqueológicos

P. MORENOVALENCIA.

Les Corts quiere devolver la parcela de la calle Salvador a la Generalitat casi 25 años después de que se iniciaran las excavaciones arqueológicas previas a la construcción de una residencia para el presidente de la institución autonómica (entonces Vicente González Lizondo) y una biblioteca.

Para ello, la Administración autonómica cedió esta propiedad recayente a la iglesia del Salvador, una joya del románico en pleno centro histórico. Varios edificios fueron derribados con el objetivo de acometer el proyecto, paralizado años después de su inicio por la falta de viabilidad de la residencia.

Estos días se procede al cubrimiento de los restos arqueológicos en una actuación modesta de unos 63.000 euros de coste. Antes se han retirado las piezas de más valor para su traslado a un depósito, así como la colocación de mallas de geotextil para protegerlos. La actuación se completará con una valla más digna que la actual de chapa, rota y degradada por el paso de los años.

Fuentes cercanas al presidente de Les Corts, Enric Morera, señalaron que éste ya ha expresado en alguna reunión parlamentaria la voluntad de devolver la propiedad a la Generalitat, de la misma manera que se hizo con la adscripción de un inmueble situado en la calle Muro de Santa Ana, que en los bajos albergó durante años la Casa de los Dulces. La finca presenta un mal estado de conservación y la institución no tenía intención de ampliar las oficinas o cualquier otro servicio vinculado a los grupos.

La devolución del solar evitará a Les Corts el debate abierto con los vecinos del entorno acerca de si se deben construir edificios en el solar o urbanizarlo para una plaza. La urgencia actual, indicaron las mismas fuentes, ha sido solucionada al suprimir un foco de suciedad que ha durado lustros con matorrales, pequeños vertederos, ratas y plagas de insectos en plena Ciutat Vella, que cubrían los restos arqueológicos.

La actuación de Les Corts no ha sido bien recibida por la asociación de vecinos de la zona, cuyo portavoz, Carlos Pomer, fue muy claro al señalar que «lo que se está haciendo es un parche», reivindicando de esta manera una plaza. Los residentes llevan bastantes años con esta iniciativa y se han reunido con representantes de casi todas las instituciones afectadas.

La respuesta casi unánime ha sido que la trama urbana debe mantenerse, aunque en los encuentros con técnicos del Ayuntamiento y la Conselleria de Cultura, se planteó la alternativa de construir un edificio de baja altura en un lado de la plaza. «Queremos que esto se quede como la Almoina», dijo.

De cara a estas reuniones, la entidad contrató a un despacho de arquitectos para que diera forma a sus reivindicaciones. El diseño de una plaza forma parte también de las alegaciones del Plan de Ciutat Vella, ahora en tramitación y donde todavía no ha habido respuesta.

La memoria señala la creación de un jardín público, donde «visitantes y residentes puedan descansar compartiendo un espacio de convivencia, así como un espacio donde atender las visitas de escolares y adultos que recibe tanto Les Corts como los monumentos del centro histórico, como la iglesia del Salvador y su magnífica torre románica; la casa de los Romeu o la cercana plaza de la Almoina».

En 1996 se produjeron los primeros hallazgos de importancia pertenecientes a la época romana, documentándose un tramo de muralla de época republicana (s. II-I a.C.). Además, durante esta campaña se documentaron los restos de unas termas de época imperial (s. I-V d.C.) y se produjo el hallazgo de un tesorillo de 195 denarios de plata. En otra campaña salió un tramo de la Via Augusta de 20 metros.

 

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