«Querría una madre que no fuera tan 'plomo'»

Alumnos en un centro educativo. / José Ramón Ladra
Alumnos en un centro educativo. / José Ramón Ladra

Polémica entre los padres por el contenido de unas canciones incluidas en un proyecto educativo para niños de Primaria | Concapa denuncia que se trata de piezas que persiguen el adoctrinamiento mientras que desde la escuela pública se defiende el proyecto

Joaquín Batista
JOAQUÍN BATISTAValencia

El proyecto L'Escola canta, impulsado por el Ayuntamiento de Castellón y otros consistorios con el apoyo de la conselleria, ha provocado controversia en la comunidad educativa y a nivel político.

Desde la Confederación Católica de Asociaciones de Padres de Alumnos en la Comunitat (Concapa CV) se considera que el contenido de las canciones utilizadas -que trabajan los alumnos de Primaria- supone un ejemplo de «adoctrinamiento» y traslada un mensaje erróneo a los destinatarios, «bien porque introduce ideología de género o porque enfatiza conceptos contra la autoridad familiar o la cultura del esfuerzo». También la federación de Apas de Concapa en Castellón ha cuestionado la iniciativa, mientras que el PP ha exigido a Ximo Puig que cancele el proyecto.

Por su parte, la federación de Ampas mayoritaria en la escuela pública de la provincia ha defendido el programa, igual que el sindicato docente mayoritario, el Stepv. LAS PROVINCIAS contactó ayer con el Ayuntamiento de Castellón, pero no trasladó réplica alguna.

L'Escola canta tiene como objetivo «la realización de actividades de fomento cultural por parte de los centros para potenciar el uso social del valenciano como herramienta de convivencia y para difundir la cultura y el patrimonio», según se puede leer en la web del programa. Consiste en formar coros de alumnos para realizar al menos dos conciertos: uno a nivel de centro y otro conjunto con todos los participantes. Para ello se distribuyen los materiales que deben trabajarse y se cuenta con el apoyo de bandas de las localidades participantes que ponen la música de las canciones incluidas en el proyecto. Participan más de 70 centros, la mayoría públicos y de comarcas castellonenses.

La obra completa, de Juan Lluís Roig y Pep Castellano, alterna piezas musicales con diálogos en formato teatral. Cuenta la historia de una niña a la que le gusta jugar con la tableta más que nada y a la que se le aparece un hada, que es descrita en la correspondiente canción como «activista», «combativa», «feminista», «pacifista» o «de los verdes».

Respecto a esta última referencia, una nota en la web resaltada en rojo dice que la expresión se debe a un «error tipográfico» y que «originariamente» estaba escrita en singular, por lo que debe cantarse así. Eso sí, la letra y la partitura no se han cambiado y continúan en plural. No es una cuestión baladí, pues una de las críticas del PP se basa en la asimilación que se puede hacer con el partido que forma parte de la coalición Compromís.

A la hora de pedir deseos al hada la niña se pregunta cuáles plantearía. En la correspondiente pieza musical se enmarcan las frases que para los críticos trasladan un mensaje contrario al esfuerzo. «Aprobar sin estudiar, hacer deporte sin sudar», es una de las frases controvertidas. En la siguiente pieza interviene la madre de la niña, descrita por la hija como controladora. «Querría una madre que no fuera tan 'plomo' (cansina)», se lee en la letra, aunque la pieza tiene otra estrofa donde se destaca que la quiere y la cuida.

Tableta y patinete

La historia prosigue con una discusión con un amigo con el que riñe tras jugar a la tableta y al que no le deja el patinete que le había concedido el hada. Y descubre que no está contenta, no sabe si por el enfado o porque se le han acabado los deseos. En los diálogos siguientes el hada le traslada la idea de que sin esfuerzo no se pueden conseguir las cosas -«los deseos primero los pides y luego te esfuerzas por conseguirlos»- y le convence de la bondad de compartir, que es la manera de conceder deseos a los demás, por lo que le deja el patinete al amigo. Al final de la obra se ensalza esta idea: «Tienes el poder si tienes buenos amigos».

Para la diputada del PP Beatriz Gascó, las letras «disfrazan como actividades lúdicas lo que son doctrinas políticas e ideológicas» y «cuestionan la autoridad de la familia, el papel de la madre y desprestigian el esfuerzo». «Cuando el adoctrinamiento entra en las aulas, la educación sale por la ventana», dijo. También alertó de que los contenidos se conocieron después de que las familias aprobaran la participación de los hijos. LAS PROVINCIAS preguntó esto mismo al Ayuntamiento de Castellón, pero no obtuvo respuesta.

Citas cuestionables

Concapa CV, organización mayoritaria en la concertada, dijo que «a los padres se les vende una cosa, una actividad musical, y se encuentran canciones y letras que destilan ideología o fomentan la ley del mínimo esfuerzo». «Lo grave es que al final nos harán desconfiar de cualquier actividad extraescolar», sentenció. Desde la federación de Castellón consideraron muy grave «que se marque una ideología o una serie de principios sin que los padres lleguen a tener conocimiento de ello».

En cambio, la Fapa Penyagolosa, mayoritaria en la pública, defendió las bondades del proyecto y los objetivos y dijo que allí donde se ha aplicado «hemos encontrado alumnado ilusionado con una actividad diferente». Además, confió en el trabajo del profesorado, «que sabrá utilizar las herramientas y los materiales con criterio y acierto». Por su parte, el Stepv rechazó «la campaña de acoso del PP al profesorado y los centros» y pidió a la cadena Cope, primer medio en hacerse eco de la polémica, que «deje de ser altavoz de la derecha más retrógada».

Más sobre Educación