NETFLIX, HBO Y BBC

Mikel Labastida
MIKEL LABASTIDAValencia

Sorprende que alguien que se haya dedicado al audiovisual como Toni Cantó se jacte de que nadie vea TVE como sí lo hacen con Netflix y HBO (habría que ayudarle a entender los datos de audiencia). Pero no deja de ser preocupante -y un síntoma del mal estado de nuestra política- que alguien con su responsabilidad en lugar de tratar de hacer una labor pedagógica respecto a la conveniencia de una tele pública la desprecie así y la utilice como arma. El comentario lo hizo a propósito del enésimo debate sobre el modo de financiar el ente y el anuncio de que el Gobierno podría plantearse para este fin cobrar un canon a HBO y Netflix, similar al que ya pagan Telecinco y Antena 3.

Sin entrar ahora a ahondar en la conveniencia de esta medida lo que no cabe duda es que debemos resolver cuanto antes lo que queremos que sea TVE. A menudo solemos fijarnos en el caso británico, en esa BBC que en las últimas semanas está en boca de todos gracias a excelentes ficciones que ha promovido o en las que ha participado como 'A very english scandal', 'Years and years', 'Gentleman Jack' o 'The Victim'. Antes de que la seriefilia causase los estragos actuales esta emisora ya era un referente en materia seriéfila. Y sólo hay que recordar ejemplos como 'Yo Claudio', que mantuvo frente a la pantalla a millones de personas en todo el mundo y todavía hoy sigue siendo celebrada. La multiplicación de plataformas, la especialización de cadenas y la llegada de públicos más diversos no ha hecho a este canal bajarse del pedestal en el que siempre ha estado.

Esta supremacía ha sido posible gracias a que dispone de un modelo económico bien armado, una trabajada independencia y unas líneas de acción ambiciosas, comprometidas y atrevidas. Pero, por encima de todo esto, tiene detrás un gran respaldo social, una defensa y conciencia por parte de los ciudadanos de la necesidad de contar con una tele pública que sea motor del sector audiovisual y ventana de las diferentes realidades que les rodean. A menudo pienso que de los británicos no solo debemos admirar la BBC sino también esos partidos con altura de miras que la han sacado de la batalla política.