Niños con kilos de más en Valencia

Un niño se pesa en la consulta de un pediatra. / reuters
Un niño se pesa en la consulta de un pediatra. / reuters

Los nutricionistas y dietistas recetan una alimentación sana, actividad física y una adecuada rutina de comidas y sueño Expertos señalan que la prevención y la educación nutricional son la mejor medicina para evitar el sobrepeso

PAULA NIETO

valencia. «La obesidad infantil es uno de los mayores retos de salud pública del siglo XXI», afirmó hace una semana la ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social en funciones, María Luisa Carcedo. El Colegio Oficial de Dietistas y Nutricionistas de la Comunitat Valenciana (CODiNuCoVa) también advirtió esta semana de la 'pandemia' de obesidad en niños y adolescentes valencianos, ya que uno de cada tres padece sobrepreso u obesidad. Un problema que se debe controlar en la juventud, ya que «cinco de cada siete adolescentes con sobrepeso mantendrán ese estado de adultos».

Según dietistas y nutricionistas, hay unos marcadores genéticos que condicionan que algunas personas tengan más tendencia a engordar que otras. Además, existen otros factores de riesgo como, por ejemplo, que la madre sufra exceso de peso durante la gestación, lo que provoca una mayor probabilidad de padecer sobrepeso durante la adolescencia y la época adulta.

BUENAS PRÁCTICAS

Fruta en los colegios
En las escuelas no se debe celebrar semanal o mensualmente un día de la fruta
Los profesores de estos centros deben promover su consumo como algo vital y necesario en el día a día.
«Prevenir antes que curar»
La educación alimentaria es clave para evitar los problemas de peso
Las familias tienen que ser un ejemplo, por lo que es importante comprar y cocinar los mismos alimentos para todos en casa.
Actividad física en el río Turia
El Programa PAIDO organiza todos los jueves de septiembre a junio actividades físicas en familia en el río Turia
El Ayuntamiento colabora con animadores y expertos en educación física.
Las nuevas tecnologías
El Hospital General de Valencia colabora con el centro de innovación del Ayuntamiento para aplicar un programa de formación en hábitos saludables en los colegios utilizando las nuevas tecnologías.

No obstante, Gemma Tendero, miembro de la junta directiva del CODiNuCoVa, explicó a LAS PROVINCIAS que este problema se ha incrementado en los últimos años debido a la falta de ejercicio y al menor tiempo de juego que dedican los niños en parques y calles, algo relacionado con el uso del teléfono móvil y otros dispositivos.

LOS EXPERTOSRocío Práxedes Nutricionista Julio Álvarez Pediatra Gemma Tendero Colegio de Dietistas La obesidad infantil puede derivar en daños cardiovasculares y respiratorios

Según Adrián Fernández, endocrino pediátrico de la Unidad de Obesidad del Adolescente de Quirónsalud Valencia, una mayor ingesta de energía que la utilizada, sumada a una alimentación inadecuada, provocan problemas de peso en estas edades tan tempranas. Asimismo, la publicidad engañosa de los productos alimentarios favorece la obesidad, ya que «el dinero invertido en la publicidad de estos productos es mucho mayor que el que se invierte para promocionar la salud».

Se trata de productos que llaman la atención por «la facilidad de su disponibilidad y consumo, su precio económico y sus sabores más intensos». Sin embargo, estos alimentos suelen ser «ricos en azúcares y grasas saturadas, y pobres en el resto de nutrientes», apuntó.

Rocío Práxedes, dietista y nutricionista de Quirónsalud, insistió en que los efectos de la obesidad en el niño son igual de graves que en un adulto. Diabetes tipo 2, trastornos en el crecimiento, la movilidad y la calidad del sueño, daños en la salud cardiovascular y respiratoria o repercusiones en la autoestima, las relaciones sociales y la conducta alimentaria son sólo algunos ejemplos.

Julio Álvarez, pediatra del Hospital General de Valencia e investigador en el Ciber Obn del Instituto de Salud Carlos III, explicó a este periódico que la obesidad es una enfermedad para la que no existe un tratamiento farmacológico eficaz. Por ello, sólo se puede actuar sobre «los factores de riesgo modificables», en definitiva, los hábitos de vida.

«La familia tiene que dar el primer paso», señaló Gemma Tendero. El niño no elige lo que come, lo hacen los padres, abuelos, profesores y comedores escolares, y por tanto, hay que concienciar y educar nutricionalmente a toda la familia. Desde el CODiNuCoVa aseguran que involucrar a los niños en la cocina y hacer los alimentos más apetecibles es una buena táctica para promover una alimentación más sana y nutritiva.

El Programa de Atención Integral de la Obesidad Infantil (PAIDO), puesto en marcha por la Unidad contra la Obesidad y el Riesgo Cardiovascular en Niños y Adolescentes del General, realiza talleres de nutrición saludable en colaboración con Consum. Además, tiene un programa de ejercicio físico a domicilio y el proyecto 'Marchando con mi pediatra PAIDO', con el que promueven el ejercicio físico en familia y junto a un pediatra.

Para paliar esta enfermedad, dietistas y nutricionistas exigen un abordaje nutricional desde la sanidad pública, además de un mayor control en colegios, donde los niños pasan la mayor parte de su tiempo. Una alimentación sana acompañada de actividad física y unos buenos horarios de comidas y de sueño son la mejor medicina para este problema que cada vez afecta a un mayor número de niños y adolescentes valencianos.

«La educación alimentaria es, para todas las edades, una forma de prevenir antes que curar».

«No hay un tratamiento universal. Cada paciente tiene unos condicionantes diferentes».

«Los papás y las mamás tienen que controlar lo que comen y llevan al colegio sus hijos».