Guadassuar clausura el Circuit y el empresario denuncia persecución

Una de las zonas de la pista principal del trazado de Guadassuar. / circuit de la ribera

Los vecinos de la zona aplauden el cierre del trazado tras meses de protestas y el fin de la actividad deja en la calle a 35 trabajadores

HÉCTOR ESTEBAN VALENCIA.

En el Circuit de la Ribera ya no rugen los motores. El Ayuntamiento de Guadassuar firmó el pasado mes de abril una resolución en la que ordenó el cierre inmediato de la instalación tras declarar como ineficaz la declaración responsable presentada por la empresa para mantener abierta la pista. De esta manera, se abre un nuevo capítulo en el litigio entre el Consistorio y el Circuit. Los propietarios del trazado se siente perseguidos por el equipo de gobierno.

El conflicto viene de lejos. En julio del año pasado, el Consistorio ya dictó el cierre de la instalación, una situación que el propietario logró evitar tras presentar un recurso. La inversión en el Circuit de la Ribera, que da trabajo a 35 familias, rondó los diez millones de euros.

Ahora, el dictamen del Ayuntamiento sí que ha significado el cierre del trazado. El rechazo a la apertura está motivado por un exceso de aforo -tiene capacidad para 500 personas-, lo que condiciona la licencia ambiental, y por no haber desviado una línea de media tensión previa y que transcurre por la parcela. Los empresarios aseguran que esta línea en ningún caso afecta a la actividad normal en el Circuit.

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«Ante el exceso de celo del Ayuntamiento nos hemos visto obligados a actuar judicialmente y estamos pendientes de que los tribunales se pronuncien al respecto», señalan los empresarios. Aseguran que el desvío de la línea de media tensión sólo falta el trabajo de conexión porque se ha modificado y defienden que el aforo inicial fue establecido en medio millar de personas, «y la conselleria aclaró que los que están en los boxes» no computan como público. El cierre del Circuit de la Ribera por parte del Ayuntamiento de Guadassuar ha significado la suspensión de varias pruebas, algunas de carácter internacional.

La clausura de la actividad ha aliviado a una serie de vecinos próximos al trazado, que habían denunciado en repetidas ocasiones la actividad por la contaminación ambiental y lumínica que generaba. Los residentes han batallado para que la declaración responsable para que se pudieran celebrar las distintas carreras y pruebas no tuviera validez. Tras varios pulsos entre el Consistorio, la empresa y los vecinos, hace semanas que los vehículos dejaron de rodar en el Circuit de la Ribera, un proyecto que surgió para ser una de las grandes canteras de pilotaje de la Comunitat. De hecho, varios equipos habían instalado allí su base de operaciones y muchos pilotos profesionales entrenaban sobre su asfalto.

La empresa señala a los vecinos de Casupets como los denunciantes y exige al Ayuntamiento que tenga el mismo celo para revisar las autorizaciones de estas viviendas. En cambio, los residentes, que cuentan con una sentencia judicial favorable, apuntan que la instalación cuenta con numerosas irregularidades que obligan al cierre.