El campo culpa a las ciudades de los vertidos que obligan a cerrar las playas valencianas

Miguel Ángel Vicent, junto a una acequia de Alboraya. / jesús montañana
Miguel Ángel Vicent, junto a una acequia de Alboraya. / jesús montañana

Los agricultores y vecinos de la huerta niegan que las casas aisladas sean las causantes de la contaminación | Piden que se revisen las depuradoras, los colectores y que se vigilen los barcos de cruceros que llegan por la ruta norte

LOLA SORIANO

Enfadados. Así se muestran los agricultores de Alboraya, Almàssera o Meliana. Afirman que una vez más «nos toca pagar el pato», en referencia a la declaración del director general de Aguas, Manuel Aldeguer, que señalaba como origen de los vertidos fecales a la playa a las casas diseminadas.

Tanto los labradores, como los pocos vecinos de las alquerías, afirman que estas casas llevan toda la vida y «nunca se han registrado episodios de cierre de playas continuados. El problema debe de venir de otra procedencia, pero nos quieren tirar la culpa», afirma un residente.

Uno de los pocos residentes que quedan en el Camí Fondo de Alboraya y que prefiere preservar su identidad explica que «estas alquerías siempre han depositado las aguas domésticas en la acequia o en el campo». Y añade que «las que se van rehabilitando o incluso negocios, ya tienen que poner estanques». Argumenta que quizá habría que ver si todas las empresas del polígono 3 de Alboraya están como tocan porque a veces llega el agua algo sucia».

La agrupación de Clochineros garantiza que el producto no se ha visto afectado

El síndic de Rascanya, Enrique Aguilar, que tiene campos en Alboraya, en la partida del Miracle, opina que «me parece incorrecto que tiren la culpa a la gente de la huerta cuando la incidencia no puede ser tal como para que se contamine el mar». Asegura estar dolido y piensa «que hay otras fuentes que controlar, pero no voy a ser tan atrevido como para decir un origen único. Faltará ver si toda Valencia y algunos pueblos están conectados a colectores; habría que revisar estas instalaciones, a ver si hay alguno roto y ver cómo funcionan los emisarios. Habría que hacer un seguimiento de los cruceros que llegan desde Barcelona y recorren las playas del norte hasta llegar a Valencia. Son posibles puntos a mirar, no quiero decir que sea uno en concreto», afirma. Y añade que la incidencia de las casas de la huerta es «mínima y difícilmente tan amplía como para cerrar las playas». Indica que las casas «son las mismas que el año pasado. Se hacían mediciones y había problemas».

Miguel Ángel Vicent, tiene una alquería en la partida de El Milacre de Alboraya e indica que «hace años la familia ya pagó por hacer la conexión con la depuradora próxima. Pienso que el problema no está en las alquerías. Que miren quién desagua realmente en las acequias».

Un agricultor con parcelas en la partida La Mar de Almàssera, Ismael Bellver, opina que «es una aberración que culpen a las casas de campo y más cuando en la mayoría no viven. Faltaría ver otras causas».

Cristóbal Aguado, presidente de AVA-Asaja, afirma: «Veo difícil que las casas aisladas tengan un efecto tan contaminante en las playas. Las casas hace años que están y se analizan las aguas y estos vertidos deben de producirse por algo nuevo. Habría que ver si se están registrando infracciones en el mar o en instalaciones. Hace falta una investigación más profunda».

Carles Peris, secretario general de La Unió, tampoco cree que la contaminación sea por estas casas. «En estas alquerías vive poca gente porque muchas se usan como casa de aperos y no hay de nueva construcción. Hay que centrar más la investigación en otros temas».

Desde el PP, la portavoz, María José Catalá, lamenta que el gobierno de Joan Ribó «califique de excelentes las playas cuando ya llevamos cuatro cierres por vertidos». Añadió que «hay una falta de transparencias y medidas que está causando daño al sector turístico». Adelantó que hará una interpelación en el pleno para exigir responsabilidades y que se activen actuaciones».

Desde la agrupación de Clochineros de Valencia dijeron que «la calidad del producto es idónea, ya que la zona de bateas no está afectada».

Más