El origen del diente de la fosa de las niñas de Alcàsser

El origen del diente de la fosa de las niñas de Alcàsser

El prestigioso antropólogo que halló el molar en la partida de La Romana, seguro de que pertenece a Míriam, Toñi o Desirée

EFESAN SEBASTIÁN

El prestigioso antropólogo forense Paco Etxeberria, que el pasado mes de febrero localizó un diente junto a la fosa del crimen de Alcàsser, se ha mostrado hoy convencido de que, a falta de que el ADN lo confirme, esta pieza dental es de una de las tres menores enterradas en aquel lugar.

"No tengo ninguna duda de que pertenece a una de esas niñas", ha afirmado hoy Etxeberria en la presentación de la segunda temporada del programa de ETB "El lector de huesos", durante la grabación de uno de cuyos capítulos, con motivo del 25 aniversario del crimen de Alcàsser (Valencia), fue hallado el diente.

Las tres víctimas de este suceso, Míriam García, Toñi Gómez y Desireé Hernández, fueron vistas por última vez el 13 de noviembre de 1992, cuando iban desde Alcàsser, donde residían, a la discoteca Color de la vecina localidad de Picassent, a la que nunca llegaron.

El 27 de enero de 1993, 75 días después, dos apicultores que caminaban por el paraje de La Romana, de difícil acceso y cercano a la presa de Tous, descubrieron los cuerpos semienterrados de las tres chicas, en una fosa junto a la que, a diez centímetros de su borde, Etxeberria descubrió un "premolar humano bicúspide", que le produjo "una sorpresa increíble".

"Parece mentira que un escenario de un crimen, 25 años más tarde, aún pueda tener un rendimiento en su parte criminalística", ha reflexionado el experto, quien ha elucubrado con la posibilidad de que durante la extracción de los cadáveres uno de los dientes se liberara de su alveolo y se desprendiera.

"Era tarde-noche, no se percataron y allí se quedó", ha explicado el especialista, quien ha precisado que no resulta "nada raro", que transcurrido un tiempo, los dientes de la parte anterior de la boca de un cadáver, que tienen una sola raíz rectilínea, se caigan solos cuando se van desecando los tejidos.

El forense ha rechazado que el día en el que fueron levantados los cuerpos se hicieran mal las cosas, porque al principio pensaban que "se enfrentaban a un cadáver" cuando "en realidad había tres", y cuando les dio la noche, "seguramente no trabajaron de manera muy adecuada y hubo cosas que se quedaron".

"Pasó el tiempo, llovió, la tierra se lavó, la arena se limpió y -ahora- si no fuéramos especialistas no lo hubiéramos visto. Porque a ese lugar en 25 años ha ido muchísima gente, pero nadie ha ido con ojos de entender el problema", ha recalcado Etxeberria, antes de recordar que tras el hallazgo se alertó a la Guardia Civil para que hiciera la "recogida oficial" de la pieza que ahora está siendo analizada.

El forense, conocido por su trabajo en el levantamiento de fosas comunes de la Guerra Civil, ha reconocido que, el caso se encuentra ya resuelto, y que su hallazgo no introduce "ninguna novedad", si bien ha aclarado que tampoco se trata de algo que se pueda "descalificar" o "desestimar" porque "hay unas familias" afectadas detrás de este suceso.