Las Provincias

Peces muertos y vertidos junto a l'Oceanogràfic

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Desechos, peces muertos y una tubería rota al final del cauce histórico del río Turia. :: manuel molines

  • Las lluvias y una avería en los inyectores de oxígeno agravan la contaminación al final del cauce histórico del río, a espaldas del complejo de Calatrava

  • Los vecinos se quejan del hedor y la gran cantidad de insectos

Peces muertos junto a montones de toallitas higiénicas y una tubería rota de la que brota agua que acaba mezclándose con vertidos de distinta índole y aspecto igualmente desagradable. Esa es la imagen que se encontraban el pasado domingo valencianos y turistas al final del cauce histórico del Turia, a espaldas de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, punto en el que se interrumpía su hasta entonces idílico paseo por el pulmón verde de Valencia.

Las fuertes lluvias del viernes, las altas temperaturas y el viento de Levante de los últimos días fueron los ingredientes idóneos para generar el peor escenario posible de aguas sucias, hedor e insectos, al que se unió una mortandad de peces motivada probablemente por la avería en los inyectores de oxígeno instalados en esa zona (el de Cantarranas) desde principios de agosto, según señalan a LAS PROVINCIAS desde la asociación de vecinos de Nazaret.

Una vecina del último tramo del Paseo de la Alameda relató a LAS PROVINCIAS cómo han contactado en numerosas ocasiones con el Ayuntamiento para que solucione el problema.

Entre las molestias que sufren los residentes en una de las zonas de expansión por excelencia de la ciudad destaca la presencia de insectos, un «mal olor que aumenta por las noches y obliga a tener cerradas todas las ventanas de las viviendas porque es insoportable» y el ruido provocado por una pequeña instalación hidráulica que, a raíz de las quejas vecinales, «ahora suele encenderse únicamente por el día».

«Canalización prometida»

En febrero, desde la comunidad de propietarios a la que pertenece remitieron un escrito al Ayuntamiento de Valencia para exigirle que solucione el problema de «olores pestilentes» que achacan a «los desagües que hay en esa zona sin canalizar, acequias que vierten directamente al cauce del río y cuya canalización ha sido largamente prometida». A través de diversas iniciativas, los vecinos reclamaron que se limpie el entorno y «se acabe ya con este vertedero, situado junto a la Ciudad de las Artes y las Ciencias, que se supone que ofrece la mejor cara de la ciudad, la más moderna y turística, algo incomprensible».

Según indican, el consistorio se ha limitado de momento a retirar los peces y otros animales de mayor tamaño hallados muertos, así como a cambiar el horario de la instalación que causaba el ruido nocturno del que se quejaban los residentes.

«El problema es que cada poco tiempo la historia se repite: aparecen peces muertos, insectos y, sobre todo, un hedor a aguas corrompidas que no se puede aguantar», explicó a este diario una de las afectadas, mientras algunos curiosos aparecían entre las cañas que ocultan ese enclave y se acercaban a ver los peces que flotaban de costado.

En ese punto se encuentra la salida del aliviadero del colector norte, de la que cada vez que llueve manan las aguas residuales que en condiciones normales acaban en la depuradora de Pinedo. «Falta un colector que encauce la porquería cuando llueve y un depósito de tormentas para retener la primera avalancha de agua que arrastra la suciedad del alcantarillado», explica Julio Moltó, portavoz vecinal de Nazaret, que señala que esa actuación se presupuestó hace más de una década pero se vio relegada por los grandes eventos. «El dinero fue para otros fines y cada vez que llueve se contamina el final del cauce histórico, desde el final de la Alameda hasta Nazaret».

Además, plantea que «igual que el Puerto bombea agua a l'Oceanogràfic, podría hacerlo al final del cauce para generar un efecto arrastre».