Las Provincias

Cruzada contra el ruido de la N-332

Variante de Gandia de la N-332, antes de acceder a los cascos urbanos de Bellreguard, Palmera y l'Alqueria. :: ó. de la dueña
Variante de Gandia de la N-332, antes de acceder a los cascos urbanos de Bellreguard, Palmera y l'Alqueria. :: ó. de la dueña
  • Los científicos del centro académico alertan del riesgo de los vecinos de Palmera, Bellreguard y l'Alqueria de sufrir estrés, fatiga o cefaleas

  • Los pueblos del sur encargan un estudio al Campus para conocer el impacto de la vía

Un grupo de expertos del Campus de Gandia de la Universitat Politècnica de València (UPV) estudia cómo reducir el ruido que genera la carretera nacional N-332 a su paso por tres de las poblaciones del sur de la Safor: l'Alqueria de la Comtessa, Bellreguard y Palmera.

Esta iniciativa ha surgido desde las localidades afectadas, que han recurrido a la institución académica para ver qué tipo de medidas se pueden tomar con el fin de menguar el ruido que genera la vía en estos tres pueblos y mejorar así la calidad de vida de sus vecinos. Los expertos del Campus no es la primera vez que abordan un problema de este tipo en la Safor.

De hecho, los investigadores ya realizaron un trabajo similar sobre la travesía de la carretera general en Oliva, donde los resultados «demostraban claramente que el ruido que soportaba la ciudadanía era excesivo», precisaron desde el centro. En estos momentos, los docentes están finalizando el estudio sobre los niveles de contaminación acústica que provoca la N-332 a su pas l'Alqueria, Bellreguard y Palmera, a petición de sus ayuntamientos, donde se podría estar repitiendo la situación de Oliva.

Así se lo trasladadaron los científicos Romina del Rey y Jesús Alba a los responsables políticos de los consistorios: Salvador Femenía, alcalde de l'Alqueria de la Comtessa; Joan Marco, alcalde de Bellreguard, y Àlvar Catala, alcalde de Palmera, que se reunieron con el director del Campus de Gandia, Pepe Pastor. Los alcaldes expresaron su preocupación por la situación.

La contaminación acústica y atmosférica que sufre la población podría ser un problema de salud pública. En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) especifica que determinados niveles de ruido en zonas residenciales son nocivos para la salud y tienen efectos como cefaleas, estrés, fatiga o trastornos del sistema digestivo, circulatorio o neurosensoriales.

Según los investigadores Romina del Rey y Jesús Alba, desde el año 1999 tanto ellos como la investigadora Laura Bertó, que también trabaja en el estudio, están realizando mediciones en la N-332 y «la situación no parece haber cambiado en la actualidad».

En este sentido, el informe que realicen podría ser un instrumento de mejora. La legislación establece unos objetivos de calidad acústica para ruido, de manera que si en el área acústica especificada se supera el valor fijado, en esas áreas las administraciones competentes deberán adoptar medidas, dijo Del Rey.

A esto agregó que estas iniciativas son necesarias «para la mejora acústica progresiva del medio ambiente hasta alcanzar el objetivo de calidad fijado, mediante la aplicación de planes zonales específicos a los que se refiere el artículo 25.3 de la Ley 37/2003, de 17 de noviembre», explica Romina del Rey.

Una vez conocidos los resultados definitivos de los trabajos, que se tendrán en pocas semanas, los Ayuntamientos contarán con una herramienta válida en la que basar sus decisiones respecto a las medidas oportunas.

Para el estudio se han realizado mediciones acústicas en la carretera para determinar los niveles de ruido actuales en diferentes franjas horarias y el número de vehículos que transitan y su tipología. Además se ha cuantificado la población afectada, es decir, cuántos vecinos que viven en la zona de afectación de la N-332, qué estudiantes transitan a través por la vía a los centros educativos o qué población que accede a servicios médicos, entre otros criteros.

Los expertos también han realizado un modelo predictivo que permita establecer escenarios y medidas de mejora. Por último se han integrado los datos obtenidos con los del resto de tráfico de la N-332, desde la entrada sur de Oliva hasta la salida norte de Bellreguard y conexiones con el resto de poblaciones, como Piles. Pastor, por su parte, resaltó esta colaboración entre ayuntamientos y científicos, ya que es una prueba más de que la ciencia puede servir para que empresas y administraciones encuentren solución a problemas lo que, en definitiva, es un beneficio para la sociedad y en esta caso, la sociedad de la Safor.