Las Provincias

Puig se defiende de su desliz con Puigdemont con otra investigación al PP

Isabel Bonig y el presidente Ximo Puig en la sesión de control al Consell de ayer.  :: DAMIAN TORRES
Isabel Bonig y el presidente Ximo Puig en la sesión de control al Consell de ayer. :: DAMIAN TORRES
  • Destapa que el Tribunal de Cuentas indaga contratos de Fabra después de que Bonig le acusara de «alta traición» a la Comunitat

El pasado lunes el presidente Ximo Puig se reunió con Carles Puigdemont, su homólogo catalán, en una cita que se quiso presentar como histórica y que sin embargo ha terminado rodeada de polémica por lo que supone dar oxígeno al proyecto independentista catalán. Ayer el líder del Consell intentó desviar la atención sobre este espinoso tema. Justo después de que Isabel Bonig, presidenta del PP valenciano, le acusase de «alta traición» por abrir las puertas del Palau a Puigdemont, Puig desveló que el Tribunal de Cuentas investigará a las consellerías de Infraestructuras, Economía, Sanidad, Presidencia y Gobernación debido a irregularidades en los contratos que realizaron estos departamentos en los contratos de 2013.

El órgano fiscalizador ha pedido que se informe de los contratos que no contenían facturas de gastos, de los que existía una ausencia documental de los criterios seguidos para seleccionar contratistas y finalmente sobre posibles fraccionamientos de facturas. De momento lo que ha solicitado el Tribunal de Cuentas a la administración es tan sólo la documentación de esa fecha para poder analizar en profundidad los hechos bajo sospecha. Esta investigación parte de una denuncia del ministerio fiscal que levanta la sospecha sobre posibles irregularidades en cinco consellería del ejecutivo de Fabra.

Uno de los departamentos implicados es el de Infraestructuras, que en 2013 estaba dirigido por Isabel Bonig. Según el informe presentado por el órgano fiscalizador que dirige Ramón María Álvarez de Miranda, en la consellería se detectaron 89 contratos menores de un total de 156, cuyo importe figura entre los 17.000 y los 18.000 euros, máximo legal establecido para los contratos menores de servicios.

El Tribunal de Cuentas también aprecia contratos menores en una muestra de tres hospitales que se investigan, el de la Vega Baja, el General de Castellón y el de Elche. En contratos de estos tres centros no consta la adecuada justificación de la necesidad e idoneidad del documento, requerida por el artículo 22 del TRLCSP (Texto Refundido de la Ley de Contratos del Sector Público).

Isabel Bonig no tardó en replicar a Puig acerca de la información del Tribunal de Cuentas. La líder del Partido Popular valenciano aseguró que la Sindicatura de Cuentas de la Comunitat, el órgano dependiente de la Generalitat encargado de fiscalizar las cuentas, no apreció responsabilidades contables en las facturas del anterior gobierno y que el objetivo de sacar a la luz este tema es tan sólo una táctica para lanzar «una cortina de humo interesada». Ante la falta de documentación que se señala en el informe, -desde el PP aseguraron que «en alguno no se ha apreciado la factura porque a lo mejor no se ha remitido o se tendrá que solicitar». El miércoles pasado desde las filas populares se solicitó información acerca del gasto de caja fija del actual Consell de los últimos nueve meses, un movimiento que desde el partido de Bonig no descartan que haya influido en que ayer saliera a la luz la información del Tribunal de Cuentas.

La líder del PP valenciano aprovechó el momento de justificación también para arremeter contra el presidente. Bonig pidió a Puig que no utilice estos asuntos «para esconder su falta de gestión, los recortes en educación, sanidad y prestaciones sociales y que recibe a un independentista y todo el lío que ha ocasionado en el PSOE». De esta forma la líder popular retomaba las acusaciones que realizó al presidente en la sesión de control al Consell poco antes de que el líder del Ejecutivo anunciase la investigación del Tribunal de Cuentas. En su intervención en el pleno Bonig comenzó criticando al líder del ejecutivo al declarar que abrir «las puertas del Palau a quien quiere romper España es alta traición», en una clara referencia a la visita del presidente catalán Puigdemont el pasado lunes en un acto para reivindicar la importancia del corredor mediterráneo. La responsable preguntó también al gobierno sobre si se preveía cumplir el PEF (Plan Económico Financiero), a la par que le acusó de subir los impuestos e incrementar la deuda. «Son un desastre» sentenció al final de su exposición.

Ante las acusaciones el presidente reivindicó que «yo también soy España, igual que ustedes», y añadió: «Yo quiero ser España, y quiero ser español con los mismos derechos que todos los ciudadanos de España», en una reivindicación por un cambio en el sistema de financiación que se más beneficiosos con los valencianos. Puig aprovechó para calificar a la líder de «extrema imprudente» al mismo tiempo que subrayó que ningún gobierno de los últimos años del Partido Popular cumplió nunca el PEF que ahora a su gobierno se le reclama y acusó a populares de utilizar en el pasado tácticas similares.