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Las 'curvy' toman la moda

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  • El 'boom' de las modelos XL llega hasta 'Sport Illustrated', que da a Ashley Graham, talla 44, su codiciada portada de biquinis

Ya anunciaba el calendario Pirelli que este año vendría con curvas. Pero no ha habido que esperar a abril para ver a la modelo Candice Huffine y sus voluptuosas formas tomar el famoso almanaque. La revista 'Sports Illustrated' se ha unido a la revolución 'curvy'. Y nada menos que ha utilizado a una modelo de talla grande -o 'plus' como las denominan los americanos- para su esperada portada de febrero, la dedicada a los biquinis y por la que han desfilado en ropa de baño las cotizadas Heidi Klum y Adriana Lima. En esta ocasión la revista la abre una top... pero de talla XL: Ashley Graham.

A sus 27 años, su 1,75 de altura y sus 96-96-115, Graham luce espectacular luciendo un biquini negro que se encuentra bien lejos de la talla 36 que solía aparecer en este magacín destinado al público masculino. Ella lleva una 44. Y abandera la campaña 'Trajes de baño para todas'.

Las curvas están de moda y cada vez se ven más modelos fuera de los cánones del tan proclamado 90-60-90. «El mundo está listo para más curvas en bikini. No hay ninguna razón para esconderlas y tenemos todas las razones para presumir de ellas», asegura Graham. A ella desde luego el trabajo no le falta enseñando su figura en portadas como 'Vogue', 'Glamour' y 'Harper's Bazaar'. Incluso ha lanzado su propia colección de lencería para «mujeres reales».

Ya el año pasado varias marcas confiaron sus campañas a modelos de la talla 42 en adelante. Así H&M contrató a Jannie Runk (talla 44) para anunciar sus bañadores junto a Beyoncé, y Mango a Robyn Lawley (talla 42) para su línea Violeta. Aunque el golpe de efecto definitivo vino de la mano de Candice Huffine, que a sus 30 años se enfundó en un apretadísimo corpiño de látex negro para posar para el codiciado Pirelli al más puro estilo dominatrix. Su talla 46, con sus 90 kilos de peso y unas generosas medidas de 100-83-110 compiten en un calendario que el resto de los meses protagonizan 'tops' como Adriana Lima, Raquel Zimmermann, Gigi Hadid o Natalia Vodianova. Pero la imagen de Candice fue la que dio la vuelta al mundo en unos segundos 'ensombreciendo' a las mejor pagadas del mundo.

Con 120 kilos

Los expertos 'fashion' auguran que la revolución 'curvy' va a más y 2015 se presenta como el gran año de las tallas XXL. Y más con anuncios como el de la agencia Milk Management, que hace unos días añadía a su catálogo de representadas a Tess Munster (talla 54, 1,65 de altura y 120 kilos). En internet esta supermodelo que desafía todos los patrones de belleza se ha convertido en un ídolo con casi medio millón de seguidores en Instagram, una fama creada en gran parte por el optimismo que irradia. Y no se corta en lucir ropa interior, mostrar algo de celulitis en su cuerpo tatuado y hablar de las burlas y el 'bullying' que tuvo que soportar de niña por no entrar dentro del ideal de belleza. «Es la voz de muchas personas que permanecen en silencio», puntualiza Anna Shillinglaw, responsable de su nueva agencia.

La lista de modelos de tallas grandes crece sin parar. En Estados Unidos esta tendencia ha llevado a que Whitney Thompson (talla 42) ganase el concurso 'America's Next Top Model' o que se rifen a Hayley Hasselhoff (talla 44) la hija del actor David Hasselhoff, para anunciar todo tipo de productos e incluso desfilar en la Semana de la Moda de Londres a sus 22 años. En nuestro país aún no ha llegado este 'boom'. De hecho, Eva María Pérez Llano lleva quince años como modelo 'curvy' y «me molesta ser más reconocida fuera que en España». Con su talla 44, lamenta que las maniquíes de las denominadas como tallas grandes solo aparezcan en los medios por cuestiones editoriales o comerciales. «Para la industria soy una modelo de talla grande, pero para mí soy una mujer real», puntualiza esta gijonesa de 36 años.

Precisamente, la Organización Mundial de la Salud sitúa una talla grande a partir de la 48, «pero en la moda es todo lo que no sea una 38», detalla Pérez Llano. Ahora esto puede cambiar: ha llegado la revolución 'curvy'.