La nieve deja a camioneros atrapados y aísla pueblos

Una imagen de la nieve en Barajas. / A. Ferreras | V. Carrasco

Nueve comarcas, en emergencia ante nevadas con medio metro de espesor y una sensación térmica de -10

Juan Antonio Marrahí
JUAN ANTONIO MARRAHÍValencia

La ola de frío y nieve que azota a toda España se agravó ayer en la Comunitat. Las persistentes nevadas dejaron prácticamente aislados pueblos y aldeas de las montañas del interior de Castellón mientras cientos de camioneros quedaban atrapados, sin poder avanzar, en carreteras como la A-23 o la N-232. La Generalitat decretó la emergencia por nevadas en nueve comarcas de la región en otra jornada con carreteras cortadas, necesidad de cadenas en una treintena de vías, retrasos en trenes y clases suspendidas en una veintena de municipios de Valencia y Castellón.

Los espesores de nieve más significativos se midieron por la mañana en Fredes, con 40 centímetros en las puertas de sus pocos vecinos. Otros pueblos que amanecieron sepultados por un manto blanco fueron, Vilafranca, con una acumulación de 26 centímetros, y Morella, con 20 cm en Morella. Son el resultado de tres días de precipitaciones en forma de copos. Y como ayer, además, se sumaron rachas de viento fuertes, los tres grados negativos de Vilafranca dejaban una sensación térmica de -10.

En esta tesitura, las mayores complicaciones de la jornada llegaron por carretera. Según Tráfico, la A-23 (Autovía Mudéjar), cubierta de nieve durante la noche, dejó de ser transitable para camiones desde las seis de la madrugada. La DGT impidió el paso de vehículos pesados entre el kilómetro 47 y el 63, el tramo entre Viver y Barracas. Fueron en estos puntos donde la Guardia Civil tuvo que ir apartando camiones a las áreas de descanso y márgenes de la vía para romper los embolsamientos de vehículos. Problemas similares se vivieron en la N-234 o la N-232, otras vías del interior de Castellón en la que la nieve fue una trampa para los transportistas, detenidos en municipios como Barracas, Altura o Vallibona. Además, los bomberos rescataron a ters personas atrapadas en su coche en la pista de acceso a la base militar de El Toro.

A las tres de la tarde, la Generalitat contabilizaba cuatro carreteras cortadas en la comarca de l’Alt Maestrat y más de una treintena en las que era preciso el uso de cadenas para poder circular, principalmente en Alto Palancia, Els Ports, l’Alt Maestrat o Rincon de Ademuz.

Las nevadas también complicaron las comunicaciones por tren, aunque en menor medida. Al igual que el lunes, ferrocarriles de alta velocidad entre Madrid y Valencia sufrieron retrasos por limitaciones de hasta 160 kilómetros por hora a causa de las condiciones desfavorables del tiempo. Dos AVES con salidas en Valencia y Madrid se vieron afectados, según Renfe.

Las acumulaciones de nieve hicieron que algunos pueblos de las montañas de Castellón amanecieran aislados en la Tinença de Benifassà o Els Ports, con sus carreteras de acceso, una o dos a lo sumo, prácticamente invisibles por el espesor. Es el caso de Castell de Cabres, Fredes, Boixar o Coraxar. Durante todo el día, efectivos del Consorcio Provincial de Castellón y la Diputación trabajaron con continuos pasos de quitanieves para abrir el paso, al menos, a todorerrenos con cadenas. La lucha para reabrir carreteras también se libró en 60 rutas de pueblos como Benassal, Vistabella, Montán o El Toro.

Las nevadas obligaron a suspender clases en 15 colegios e institutos. Cientos de alumnos se quedaron sin poder ir a clase en una veintena de municipios del interior de Castellón. Ante las complicaciones, el delegado del Gobierno, Juan Carlos Moragues, aconsejó no coger el coche si no es necesario.

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