Las Provincias

«Corté al llorar mi padre; no lo hacía en 30 años»

  • Golpes, quemaduras, violaciones... Su pareja la sumió en un infierno. «Vuelves arrastrándote, es como una drogadicción»

Ha pasado una década desde que Marina Marroquí sacó la cabeza de la tumba en vida en que lo había sumido su 'novio'. «Yo era una sombra de él. Me había anulado». Pero las secuelas psicológicas le duelen más que las cicatrices que sufrió. «Todavía no puedo ir sola a un centro comercial. Y si voy, no dejo de mirar a todos con los que me cruzo». Pero ni siquiera dejó atrás al maltratador que le hacía la vida imposible el ver el daño que ella misma sufría. «Yo no salí, me sacaron», es su gráfica frase.

El día en que todo empezó a cambiar ella pensó en los golpes, en las quemaduras, en las humillaciones, en las relaciones sexuales no consentidas... Pero su decisión duró unas pocas horas. «Siempre volvía arrastrándome, es como una drogadicción», explica la joven, hoy con 28 años y cabeza visible de la Asociación Ilicitana contra la Violencia de Género, la asociación fundada por ella misma, como educadora social, y que incluso la ha llevado a aparecer en 'Salvados'. Pero aquel día, él acudió a casa de sus padres con su coche. «Me recogió y se me llevó». Desapareció durante cuatro horas. «Mis padres pensaban que estaba en una cuneta. Él había dicho muchas veces que se suicidaba, pero que antes se me llevaba por delante».

Al final ella regresó a su casa y empezó a llamar «exagerada» a su madre por advertirle del riesgo. La misma madre que le había dado a ella pastillas anticonceptivas para que no se quedara embarazada de su 'demonio'. Él le decía que quería tener hijos con ella «porque es el mejor gps que te puedo instalar, por los niños siempre sabré dónde estás». Su madre le abrió los ojos. «Pasa, tu padre está llorando como un niño. Llevo 30 años casada con él y nunca lo había visto llorar». Y al comprobarlo, Marina nunca volvió con su maltratador.

Lleva dos años impartiendo cursos y talleres en colegios de la Comunitat y de España. Este viernes dio una charla en Sagunto. Y no ve que la cosa mejore. «Las adolescentes no se conciencian. Siguen siendo un blanco muy fácil. Están asediadas con 'Hombres, mujeres y viceversa', 'Quién quiere casarse con mi hijo', 'Crepúsculo'... Todo repleto de conductas sexistas y que empujan a no defenderse de la violencia de género. Se ve como algo no tan malo. Hasta que una ya no puede salir. O no puede contarlo...».