Las Provincias

Las familias se movilizan para aplicar la jornada continua en 300 colegios

Familias votando en un colegio de Elche. :: Matias Segarra
Familias votando en un colegio de Elche. :: Matias Segarra
  • Los votos emitidos casi cuadriplican los que se depositan en las urnas cuando hay que renovar los consejos escolares

Las votaciones para aplicar la jornada continua en 315 colegios valencianos se desarrollaron ayer sin incidencias destacadas y con una elevada implicación de las familias. Es lo que se desprende de los datos provisionales facilitados por la Conselleria de Educación, que hacían referencia a la participación alcanzada hasta las 15 horas. Ejercieron su derecho al voto el 49,09% del censo total de padres y madres, un porcentaje amplio que se registró a falta de varias horas para el fin de la jornada, pues las mesas se cerraron, por regla general, entre las siete y las nueve de la noche.

Si las cifras se comparan con las de las elecciones para elegir a los miembros de los consejos escolares, el único procedimiento similar que se organiza en los centros, se apuntala la idea de que la movilización ha sido elevada. Lo habitual es que la participación de las familias en estos casos oscile entre el 11% y el 13%, que es el porcentaje alcanzado en la última cita celebrada en noviembre. Expresado de otra forma, la implicación en la elección de la jornada casi cuadruplica a la que se registra a la hora de seleccionar a los integrantes del organismo.

Educación informó de que estaban llamados a participar aproximadamente 155.000 padres y madres, con un voto cada uno independientemente del número de hijos escolarizados. En datos absolutos, hasta las tres lo hicieron 74.753 personas. En la provincia de Alicante acudieron a las urnas 64.153 (49,68% del total), en la de Castellón 3.873 (42,85%) y en la de Valencia 6.727 (47,7%). Es evidente que en la primera existe una mayor presión a favor de la jornada continua.

Las consultas suponen el último paso para que Educación apruebe definitivamente la nueva organización horaria. Para ello es necesario conseguir un apoyo de al menos el 55% del censo de padres de cada centro, no de la participación, lo que en la práctica ha hecho que la última palabra la tengan las familias.

Los datos provisionales deslizan que en la mayoría de casos se cumplirá el requisito ante la elevada movilización, teniendo en cuenta que los opositores al cambio no tenían ni que votar que no, pues bastaba con no acudir a las urnas.

Otras de las exigencias que se recogen en la normativa son: la elaboración de un proyecto que incluya la nueva organización y las actividades a ofertar entre el fin de las clases y la hora de salida del centro (a las cinco), el mantenimiento de los servicios de comedor y transporte y el apoyo de dos tercios del claustro y del consejo escolar.

«Hemos establecido un procedimiento público, transparente y democrático y hemos puesto al alcance de la comunidad educativa protocolos claros para dar respuesta a las solicitudes de cambios en el horario escolar», dijo el conseller Vicent Marzà a través de un comunicado. Para el sindicato docente Anpe, la cita de ayer supone «el triunfo de la jornada continua» pese a los «obstáculos» de la normativa. También celebró que la participación superara el 80% en varios de los centros sondeados, y reclamó que en próximos procesos el porcentaje de apoyos se calcule en base a los votos emitidos y no sobre el censo.