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Marcelino recela del pacto de Singapur

Marcelino, con gesto firme, durante su rueda de prensa de ayer en Paterna. /EFE/ Manuel Bruque
Marcelino, con gesto firme, durante su rueda de prensa de ayer en Paterna. / EFE/ Manuel Bruque

El técnico esperaba que tras el acuerdo con Lim se iban a acelerar los tres fichajes que reclama para la plantilla

Juan Carlos Villena
JUAN CARLOS VILLENAValencia

Marcelino García Toral quiere, al menos, tres fichajes para cerrar la plantilla del Valencia. El gran problema para él, y para el director general Mateo Alemany que suscribe esa demanda, es que ayer entrenó sin ninguno de ellos a nueve días de que comience la temporada el sábado 17 de agosto frente a la Real Sociedad en Mestalla. No sólo eso, sino que en una larga, y directa por sus respuestas, rueda de prensa que debía servir para presentar el Bwin Trofeo Naranja del próximo sábado ante el Inter confirmó que el mercado de fichajes sigue paralizado una semana después de la 'cumbre de Singapur' donde Peter Lim y Mateo Alemany apagaron el incendio: «Estamos igual que hace unas semanas. La crisis de la pasada semana paralizó todo el movimiento de mercado. Después del acuerdo creíamos, creía, que se iba a dar una mayor celeridad a las operaciones pero estamos en un punto similar». En plural, puesto que lo creía todo el grupo de trabajo del modelo deportivo del club, y en singular, dejando clara su decepción al respeto.

Uno de los desencadenantes de la crisis, más allá o en paralelo a la lucha de influencia en los fichajes entre Jorge Mendes, agente de confianza de Lim, y Eugenio Botas, el agente de Marcelino y hombre de confianza de Longoria, llegó por el bloqueo de las operaciones en marcha. Con un ejemplo práctico, la negativa del máximo accionista a autorizar el fichaje de Rafinha, pese a que el acuerdo con el jugador estaba cerrado, por 15 millones desde el Barcelona. Ese fichaje sigue bloqueado y el jugador a la espera porque quiere venir al Valencia.

El asturiano demanda un central, un lateral izquierdo y un jugador ofensivo y avisa: «Hay equipos que se están frotando las manos con nuestros problemas»

¿Entonces cual fue el acuerdo entre Lim y Alemany?. El técnico respondió ponderando el modelo de gestión deportiva y dejando algún recado al de los primeros cursos de Meriton en el club, donde Jorge Mendes desplegó toda su influencia: «El acuerdo que me conste es que hemos iniciado un modelo de trabajo desde nuestra llegada y que todo seguiría dentro de esa normalidad y esa forma de proceder. Si un equipo pasa de quedar el doce durante dos temporadas consecutivas, con gasto excesivo en los fichajes, y pasa a una rentabilidad casi total de los fichajes y a ser el cuarto un año, repetir el cuarto con lo difícil que es y se gana la Copa, un trofeo después de once años al Barça de Messi que sólo había perdido finales contra el Real Madrid y todo en base a un modelo teniendo en cuenta el consenso, la lógica dice que hay que seguir trabajando de esa manera. Supongo que ese es el acuerdo».

«Soy feliz porque he vivido aquí momentos muy importantes pero la semana pasada no lo estaba tanto»

El técnico repitió en varias ocasiones que de su discurso «sólo se pueden entrecomillar mis palabras» y que la interpretación de las mismas ya no le concierne a él. Una postura tan inteligente como obvia. Sus frases, cotejadas con la información contrastada, derivan en la intención abierta de fichar a Laguardia, Dídac Vilà y Rafinha. Las tres operaciones abiertas desde las oficinas del club en Valencia y que Marcelino bautizó con perfiles: «Lo que funciona bien necesitamos completarlo y lo que debemos mejorar potenciarlo. Necesitamos un jugador ofensivo que aumente el potencial que tenemos y dos en la parte defensiva que complementen los que tenemos. Necesitamos al menos tres futbolistas para completar la plantilla, un central, un lateral izquierdo y un jugador ofensivo».

Sobre la pérdida de confianza de Lim en el modelo de gestión, lo que desencadenó el viaje de urgencia de Murthy desde Singapur a Valencia con una primera instrucción de despido de Alemany, el técnico, fue la única licencia que hizo al hablar de las reuniones, desveló que el máximo accionista cuando hablaron cara a cara no les transmitió nada de eso: «No nos consta una pérdida de confianza, al menos nadie nos lo ha dicho. Hemos estado enfrente y si alguien tiene algo que decir a la otra persona cuando está enfrente de ella se lo comunica. Como no ocurrió entendemos que no es así. Toda la crisis que ha pasado es difícil de entender, desde mi punto de vista es absolutamente inesperada y la deberíamos de evitar por el bien del Valencia». Una reflexión con carga de profundidad: «Hay equipos que seguro que se están frotando las manos con nuestros problemas. Esperemos que todo esté cerrado, las palabras lo certifican y espero que los hechos lo hagan».

Sobre lo ocurrido entre el primer y el segundo viaje a Singapur, y la última reunión entre Lim y Alemany, el asturiano prefirió no dar detalles aunque dejó claro que es conocedor de todo lo ocurrido: «Sabemos lo que ha pasado y ya está, no creo ser la persona indicada porque no estuve en la reunión, deberíamos de ser lo suficientemente analíticos para hacer que se repitan las bases sólidas que nos han llevado hasta aquí con dos años de trabajo, ver de dónde venimos y dónde vamos. Es mi opinión, seguro que muy mejorable por otras personas».

«Afortunadamente para el Valencia, Mateo Alemany sigue de director general», respondió cuando fue preguntado por su intención de dimitir en caso de que se hubiera marchado el mallorquín antes de lanzar un mensaje de optimismo para las últimas semanas del mercado: «Seguimos trabajando para cerrar la plantilla desde el consenso y de acuerdo al plan de estabilidad que establece el propietario, como desde el primer momento. Seguimos trabajando intensamente con la misma idea de consensuar para completar esta gran plantilla que tenemos».

LAS CLAVES

Bloqueo
«Estamos igual que hace unas semanas, después del acuerdo creí que se iba a dar una mayor celeridad»
Defiende el actual modelo
«Si un equipo pasa del doce, con gasto excesivo en fichajes, al cuarto, la lógica dice hay que seguir»
La crisis
«Esperemos que todo esté cerrado, las palabras lo certifican y ojalá que los hechos lo hagan»
Un mensaje de optimismo
«Seguimos trabajando para cerrar la plantilla desde el consenso y el plan de estabilidad del propietario»
Su futuro
«Mi renovación es secundaria, nos gustaría seguir pero los ciclos de los entrenadores son cortos
Pérdida de confianza de Lim
«No nos consta, hemos estado enfrente y si alguien tiene que decir algo a la otra persona se lo comunica»

¿Es feliz?. La pregunta le cogió por sorpresa. Tanto que se dio unos segundos para contestar, con amago de voz emocionada al principio de su respuesta: «Soy feliz porque he vivido aquí momentos muy importantes en mi vida. Hay situaciones que me sorprenden y me dejan menos feliz pero es lo que nos sucede a todos en nuestro trabajo y nuestra vida. Estoy muy agradecido a la plantilla que tengo, a esta afición y lo único que intento con todo mi empeño es seguir respondiendo a esa confianza. También digo que la semana pasada no estaba tan feliz».

El técnico termina contrato en 2020. En una situación normal, tras dos temporadas cumpliendo los objetivos y un título aún caliente, se estaría hablando de renovación. No es el caso y menos tras la crisis. «Mi renovación es absolutamente secundaria», zanjó «porque estoy acostumbrado a trabajar en mi último año de contrato y estamos felices en el Valencia tanto a nivel familiar como profesional. Nos gustaría seguir mucho tiempo pero entendemos que los ciclos de los entrenadores son cortos. Empezamos con ambición, hemos conseguido algo muy importante como es la unión entre todas la partes y lo lógico es que si hemos trabajado con unas directrices de consenso nosotros seguiremos trabajando aquí». ¿Y que le dice a la afición? «Tenemos una plantilla absolutamente unida. Pedimos que la afición nos apoye, va a ser una temporada difícil porque la pasada hemos logrado casi el techo pero nuestra intención es repetirlo. Está demostrado que cuando el equipo y la afición están unidos la consecución de objetivos es más fácil».