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Lo poco gusta y lo mucho cansa

Valencia-Espanyol. / EFE

Noveno empate del conjunto blanquingero esta temporada. Los de Marcelino tuvieron grandes ocasiones pero, de nuevo, ningún acierto

PEDRO CAMPOSValencia

El Valencia es como ese amiguete que siempre te saca una sonrisa pero que al noveno chiste lo enviarías una temporada a Siberia. Siempre es mejor empatar que perder, decían cuando llegaron las primeras igualadas, pero lo poco gusta y lo mucho cansa. Ya vale. Mestalla merece una alegría de vez en cuando. Y es que el conjunto blanquinegro sufrió ayer un déjà vu. Los jugadores vieron los colores azul y blanco y pensaron que seguían jugando contra la Real Sociedad. Porque el partido ante el Espanyol fue más de lo mismo. Dominio y ocasiones, pero 'de forment, ni un gra'. Podrían pasar tres años sobre el césped y no marcar gol alguno. Es desesperante. Marcelino habla de poner ajos. Eso, y también practicar el doble en Paterna. Si dedican media hora a los disparos a puerta, pues una hora. Centros y remates y cómo despedazar una defensa cerrada con pases, desmarques y ayudas. Porque una mayor eficacia en los dos últimos choques en Mestalla habría dejado al Valencia a sólo un punto de los puestos de Liga de Campeones. Pero no. Otro empate. El decimocuarto en total y el noveno en casa. En puntos, ha sumado 18 de 39 posibles. Así es imposible. Y eso que enfrente tenía al peor visitante de la Liga y un conjunto al que ganarle en Mestalla era lo habitual. En los últimos diez años, nueve triunfos y una igualada. Pues hay que añadirle una nueva.

Da más rabia después de ver que el conjunto catalán sólo tuvo una ocasión clara de gol. Bueno, tampoco muy clara. Fue un disparo desde fuera del área del jovencísimo Puado que atajó Neto. Fue en el minuto 74 de partido. La verdad es que los espanyolistas fueron agradecidos con los anfitriones. Sabían que el portero brasileño tenía un dedo roto y no quisieron importunarle. Que vengan al próximo Trofeo Naranja. Se lo merecen. El resto de acciones fueron valencianistas. No muchas en la primera mitad, bastantes en la segunda fase.

El Valencia salió al campo animado. La victoria en Celtic Park y la posibilidad de disputar la final de la Copa del Rey le tiene entusiasmado. Presionaba la salida de balón del Espanyol, que perdía el esférico o acababa con el patadón y tiente tieso. A los 12 minutos Parejo se marcó un taconazo en un centro que casi entra. Mestalla se relamía. Cheryshev, entonadísimo, buscaba el tanto con un chut que se marchaba alto. El sometimiento era total. Momentos después el pueblo disfrutó de la mejor ocasión del encuentro. Ferran Torres, titular ayer en la posición que habitualmente ocupa Carlos Soler, se marcaba un pase magistral al hueco para que Gameiro rematara como le venía y el balón golpeaba con virulencia el poste izquierdo de Diego López. El sonido atronó en Mestalla. Pero el balón salió disparado. Igual con los ajos de Marcelino estaríamos hablando de otra cosa. Ya cuando moría el primer tiempo, el canterano de Foios cruzó el área espanyolista y remató un centro de Gayà, pero el esférico se iba fuera.

A muchos espectadores les podía el tedio. La estadística marcaba que a los 50 minutos de partido el Valencia llevaba un tiro a puerta y el Espanyol, cero patatero. Pero el amor propio achuchó a los jugadores de Marcelino y se lanzaron en tromba. Sin muchas ideas y sin un fútbol preciosista, pero al menos con insistencia. Parejo, que en la primera mitad casi acertaba de tacón, disfrutaba de esas que sólo tienes que acompañar el balón. Estaba solo en el área pequeña y por allí apareció un balón enviado por Wass. Su flojo golpeo con la pierna derecha encontró un gigante en Diego López. Si no marcaba esa, no marcaba ninguna. En esa misma jugada pudo haber un penalti a Wass, pero el VAR ni estaba ni se le esperaba. Sigan. Gameiro lo intentó con una chilena que se marchó desviada y Gayà probó desde fuera del área a ver si sonaba la flauta. Silencio.

Marcelino buscaba soluciones con los cambios. Se marchaba un cansado Sobrino y accedía al campo Guedes. Se situaba de delantero junto a Gameiro. En el pasado Mundial actuó en esa posición con Portugal. Era el acompañante de Cristiano Ronaldo. Y fueron los peores partidos que se le recuerdan. Su sitio es la banda. Pero en esta ocasión el entrenador valencianista no quiso poner ahí a Cheryshev. Lo mantuvo en la zona izquierda hasta el final, cuando Granero le dio una patada a destiempo y casi lo envía a la enfermería. El técnico situó más artillería con Santi Mina por Ferran Torres, lo que llevó a Guedes a la banda derecha. Desde ahí lo intentó, pero nada consiguió. Necesita minutos, muchos.

El Espanyol por fin se decidía a acercarse a Neto con un disparo desde fuera del área de Puado y el resto de minutos se atrincheró atrás. Era conocedor de que al Valencia eso de marcar goles no se le da demasiado bien y fue dejando pasar los minutos viendo cómo las ocasiones locales se quedaban en eso. Roncaglia la tenía de cabeza en un córner y Guedes lo buscaba desde fuera del área. Nada. El Valencia insistía con centros por las bandas, pese a que no cuenta con un delantero referencia, y sufría más en la elaboración de jugadas por el centro. Parejo la tuvo tras un jugadón de Gameiro y el francés lanzaba fuera un chut con su pierna izquierda. El partido llegaba a su fin pero el cartelón marcaba una prolongación de cinco minutos. Muchos siguen confiando en el efecto Piccini frente al Huesca. Pudo cumplirse con un cabezazo de Santi Mina, pero el balón se marchó alto. Y se acabó lo que se daba.

Es el momento de que Marcelino encuentre la solución al problema de la eficacia. Ya no puede ser coincidencia. Ya no es cuestión de mala suerte. Eso ocurre una vez, dos, tres... pero no siempre. Llega el momento decisivo de la temporada y un club tan grande como el Valencia no puede depender de los ajos.

0 Valencia CF

Neto; Wass, Garay, Roncaglia; Gayà, Ferran Torres (Santi Mina, m.76), Parejo, Coquelin (Kondogbia, m.68), Cheryshev, Gameiro y Sobrino (Guedes, m.57)

0 RCD Espanyol

Diego López; Rosales, David López, Mario Hermoso, Javi López; Granero, Roca, Darder (Puado, m.64); Melendo, Wu Lei (Semedo, m.72) y Borja Iglesias (Ferreyra, m.73)

ÁRBITRO:
Burgos Bengoetxea (C.Vasco). Amonestó por el Valencia a Coquelin y Roncaglia, y por el Espanyol a Roca. Expulsó al visitante Javi López por doble amonestación en el tiempo de prolongación
INCIDENCIAS:
Partido correspondiente a la jornada 24 de LaLiga disputado en Mestalla ante 39.564 espectadores. Los jugadores del Español saltaron al campo con una camiseta blanca en la que se podía leer: 'Ánimo Pablo' para dar apoyo a su compañero Pablo Piatti, quien sufrió una grave lesión