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Anil Murthy obvia la autocrítica y niega que Lim quiera vender el club

Anil Murthy, ayer escoltado por sus dos asesores personales./Damián Torres
Anil Murthy, ayer escoltado por sus dos asesores personales. / Damián Torres

El dirigente advierte que hay una campaña de desprestigio | La cumbre, ante casi 200 empleados y montada para defender la imagen de Meriton, se ventila en un cuarto de hora de discurso y sin preguntas

J. CARLOS VALLDECABRES y LOURDES MARTÍValencia

Quince minutos de cumbre, almuerzo para todos y un discurso motivacional pero más vacío de lo que algunos de los 200 empleados que acudieron al palco vip de Mestalla podían imaginar y deseaban. La extraordinaria convocatoria que diseñó Peter Lim para que Anil Murthy defendiera ante sus empleados el prestigio de Meriton se saldó con una perorata en la que se obvió por completo cualquier guiño a la autocrítica para insistir, sobre todo, en que hay una campaña de desprestigio montada hacia el máximo accionista que incluye, de paso también, al conflicto surgido con Santiago Cañizares y su causa benéfica.

El intento de apagar el desasosiego que desde hace semanas inundan los diferentes estamenos de la entidad se limitó a recordar que Peter Lim está con ganas de seguir al frente del Valencia descartando por ello cualquier tentación por parte de éste de vender las acciones. Hay que recordar que el exvicepresidente de la entidad, Miguel Zorío, apuntaba tiempo atrás que el dueño de la entidad había rechazado una propuesta de venta de 200 millones de euros, mientras que por otra parte se ha llegado a apuntar que desde Singapur se había fijado un precio no inferior a los 300 millones.

Murthy se quedó sin cautivar en esta atípica mañana a sus empleados y perdió además la oportunidad de dar un paso hacia los aficionados, todavía molestos con los gestos que hizo el sábado pasado. De hecho, manteniendo siempre la sonrisa ante la avalancha de preguntas por parte de los periodistas, su única respuesta antes de entrar en las oficinas y semiprotegido por diversos empleados fue cuando se le planteó si tenía algún mensaje para la afición: «Ánimo». Ahí acabó todo.

Silencio en el último turno

En cambio, sí que mostró su predisposición a responder, una vez leyó su discurso, a cualquier duda que los trabajadores del club le plantearan en la reunión. El problema fue que nadie abrió la boca, lo que refuerza la sensación de control que ejerce Meriton casi desde que aterrizó en el club hace cinco años. El ejemplo se vivió en la misma puerta de Mestalla. Los periodistas abordaron a Juan Sol y tras unas primeras respuestas del consejero, los responsables de prensa irrumpieron para llevarse al exfutbolista.

«Estaba al lado de Anily no consideré que fuese un gesto que tuviera algo feo o malo, en absoluto» Juan Sol, Consejero del Valencia

«Yo siempre entiendo a la afición, es la que paga y la que chilla, anima, llena y vacía el campo» Ricardo Arias, Exfutbolista

Para despejar las dudas que pudieran surgir en el personal, una de las cuestiones que recordó Murthy es que el único mensaje fiable que deben tener en cuenta es el que transmite él mismo (portavoz de Meriton), apuntando hacia esa desestabilización que, según el presidente, se está ejerciendo desde el exterior al propio Valencia ya sea con rumores falsos o incluso desde algunos medios de comunicación.

El esfuerzo de darle una capa de brillantez a Lim implicó el recordatorio de que hay que tener en todo momento presente el compromiso de fidelidad al club, lo que implica el extremo cuidado a la hora de transmitir cualquier tipo de comentario que pueda encasquillar esa intención de recuperar el buen nombre del Valencia. Respecto a esa línea de mejoría, en el club se tiene claro que se va a iniciar una campaña para acabar con la caída libre en la que parece instalado Murthy con todas las decisiones y acciones que está tomando en las últimas semanas. El problema es que el dirigente siempre ha actuado por su cuenta, incluso a la hora de manejar su propio perfil en las redes sociales.

Una de esas iniciativas que han estropeado la imagen de la entidad y han enturbiado la relación del presidente –por añadidura Lim– con la afición es lo de Cañizares y esa campaña en beneficio de la lucha contra el cáncer infantil que el club decidió congelar. En el Valencia, desde que el exfutbolista denunció con cierta contundencia los hechos públicamente, tratan de ver de qué forma se puede deshacer el entuerto.