Muere Eugenio de Azcárraga y Vela, expresidente de Cevisama y del Club de Tenis Valencia

Eugenio de Azcárraga y Vela. /
Eugenio de Azcárraga y Vela.

Durante la Guerra Civil fue dado por muerto en el frente de Teruel y su familia llegó a celebrar su funeral

E.S.

Ha fallecido en Valencia, a los 102 años de edad, Eugenio de Azcárraga y Vela, fundador y expresidente de Cevisma y expresidente también de Cevider y el Club de Tenis Valencia.

Nacido en Jaén en 1916 pero de origen guipuzcoano, Azcárraga ha sido siempre un hombre bien relacionado. Marcelo Azcárraga, su abuelo, que llegó a ser cuatro veces presidente del Gobierno durante la regencia de María Cristina, estableció las bases de la rama familiar valenciana cuando se trasladó a la capital del Turia como capitán general. Aquí una de sus hijas contrajo matrimonio con el Marqués del Turia, uniendo así su árbol genealógico al de los Trénor. El tío de Eugenio fue Tomás Trénor Palavicino, primer Marqués del Turia y su primo hermano, Tomás Trénor Azcárraga, segundo Marqués del Turia y ambos alcaldes de Valencia.

Cuando estalló la guerra, Eugenio Azcárraga tenía 20 años y no más ideología que «la natación y las chicas». Se incorporó voluntario al ejército nacional y en apenas un mes ya era alférez. En Teruel fue Eugenio de Azcárraga quien retiró el Torico de la plaza principal para evitar que el combate acabara con él. La figura y él sobrevivieron, aunque Eugenio acabó preso por los republicanos en el Seminario y trasladado a Valencia.

El 16 de enero de 1938, la familia Azcárraga recibía un escrito del Estado Mayor del ejército del Norte. «El alférez don Eugenio Azcárraga halló gloriosa muerte al frente de sus tropas en las operaciones del frente de Teruel...», decía. Su familia celebró el funeral en San Sebastián. Pero meses más tarde, Eugenio resucitó.

Cautivo en la guerra

Pasó un año cautivo y escapó en enero de 1939, saltando desde un tren a la nieve de Puigcerdà rumbo a Francia. Al terminar la Guerra Civil, pensó en seguir con la carrera militar. «Estuve una temporada en los regulares de caballería en África, en una zona de nieves perpetuas, Muluya, así que pasé frío en África. Después, un tío mío me convenció de que el Ejército pagaba muy mal y que cuando me casara iba a ser un lío andar con los niños de aquí para allá, así que lo dejé. Me dediqué a trabajar en una empresa de exportación de materiales refractarios y la verdad es que me fue muy bien. He estado en los cinco continentes, y en sitios muy raros, como Irán, Irak, Ciudad del Cabo y Brunei», declaraba con gran sentido del humor hace unos años.

Su vida profesional estuvo ligaba al mundo empresarial valenciano. Fue presidente de la Asociación de Ceramistas y uno de los fundadores de la feria Cevisama, dedicada al sector de los materiales de construcción. Aficionado al deporte , también fue presidente del Club de Tenis Valencia.

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