Podem rompe aún más el tripartito al alegar contra el Plan del Cabanyal

Figuración virtual de uno de los sectores del plan, con el hotel de quince plantas a la izquierda./LP
Figuración virtual de uno de los sectores del plan, con el hotel de quince plantas a la izquierda. / LP

María Oliver Oliver rechaza el hotel de 15 plantas y pide una mayor limitación de la reserva de viviendas turísticas, además de criticar las zonas verdes

Paco Moreno
PACO MORENOValencia

Si la semana pasada fue la del encontronazo entre la candidata socialista a la alcaldía, Sandra Gómez, y la concejala de Compromís responsable del Palau de la Música, Glòria Tello, ayer la nueva grieta en el gobierno tripartito del alcalde Joan Ribó apareció en el Plan del Cabanyal. La candidata a la alcaldía por Podem, María Oliver, anunció la presentación de alegaciones a la alternativa de la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez, al señalar que comparte la preocupación que tienen colectivos vecinales por la «proliferación de alquileres turísticos en el barrio, la limitación de alturas para las edificaciones y el rechazo al futuro hotel de quince plantas».

Podem plantea que el alquiler turístico en el Cabanyal no supere el 10% en toda la zona de aplicación del plan, mientras que el documento señala la división en tres zonas, con porcentajes que van desde esa cifra en la zona protegida al 40% junto al puerto. La concejalía de Desarrollo Urbano ya señaló hace escasas fechas que esas cifras variarán, aunque sin especificar cuánto.

Las alegaciones recibieron pronto críticas en las redes sociales por parte de la asociación de vecinos del Cabanyal, al señalar esta entidad la razón de que se haga ahora. «Si en la comisión de Urbanismo y en el pleno del Ayuntamiento has apoyado y aprobado el plan», interpelaron a Oliver, para achacarle la falta de actuaciones en el barrio. «Las prioridades a la rehabilitación de las propiedades públicas es algo que está bajo su competencia, como concejala de Patrimonio y de Vivienda. Esto lo puede hacer con el Plan del Cabanyal o sin él. Tan sólo necesita presupuesto municipal y voluntad política para hacerlo».

La formación liderada por Oliver en el Ayuntamiento dijo compartir «las objeciones vecinales que señalan el incumplimiento de los principios de ocupación racional del suelo y de los objetivos del plan. No prioriza la rehabilitación frente a la nueva construcción; los edificios proyectados no respetan y preservan el paisaje del barrio; diseña zonas verdes insuficientes e incoherentes con la historia de la zona; y, a pesar de nombrarlo, no adopta medidas eficaces contra la turistificación y la gentrificación».

En sus alegaciones consideran inapropiado que en el plan, pese a que se marca como objetivo combatir la gentrificación, sus medidas «no van encaminadas a atenuar ese proceso sino a agravarlo». Otro de los elementos que se destacan es mostrar como «innecesario y con un impacto paisajístico y ambiental negativo, el hotel de 15 plantas proyectado» en la calle Eugenia Viñes, enfrente del paseo de Neptuno.

«El tipo de zonas verdes que plantea el plan se han diseñado obviando los efectos del cambio climático como son el aumento de la temperatura y con escasa coherencia con la trama urbana del barrio, al incorporar edificios en altura en forma de muro que impiden la entrada de brisas marinas», afirman. También critican que se contabilicen rotondas como zonas verdes y elementos de «escaso valor medioambiental e inaccesibles para el vecindario.

Las alegaciones serán estudiadas por los técnicos municipales, aunque la aprobación definitiva por parte de la Generalitat quedará para el siguiente mandato con toda seguridad. El próximo día 26 es el último pleno antes de las elecciones municipales.