Las fiestas desbordan al Ayuntamiento de Valencia

Entorno de los Santos Juanes y la Lonja, durante las pasadas Fallas. / lp
Entorno de los Santos Juanes y la Lonja, durante las pasadas Fallas. / lp

La ordenanza de Convivencia, que se anunciaba como la solución a estos problemas, no se aprobará en este mandato | La suciedad generada durante las Fallas, el botellón y las paellas juveniles ponen en jaque al equipo de gobierno local

LOLA SORIANO VALENCIA.

Noqueado. Sin poder de reacción. Así parece que se encuentra el equipo de gobierno local ante los problemas generados por los excesos que se producen durante fiestas como las Fallas, durante todos los fines de semana con la proliferación del botellón o ahora con macrofiestas que no autorizan, como las paellas universitarias, que finalmente se han celebrado a pesar de la prohibición.

Tanto estas situaciones, como las charangas y las despedidas de solteros que se celebran sobre todo en el centro histórico, los barrios del Marítimo y Ruzafa se le han hecho bola al equipo de gobierno municipal que no han conseguido sacar adelante de momento la prometida ordenanza de Convivencia que prometía erradicar el descontrol del botellón que ya se ha detectado en al menos cuarenta puntos de toda la ciudad.

Cabe recordar que durante la preparación del bando de Fallas, los colectivos falleros ya advirtieron que la parte central de las fiestas coincidían con el fin de semana y que seguro que se necesitaría un esfuerzo máximo de limpieza y seguridad.

Vecinos y falleros reclaman más vigilancia los fines de semana para evitar el botellón en las calles

La concejalía de Medio Ambiente intensificó el número de actuaciones de los operarios y de las maquinarias y la edil Pilar Soriano confirmó que se había gastado en este operativo 2 millones de euros, pero la realidad, es que la suciedad que generaron los miles de visitantes sobrepasaron las previsiones.

De inmediato se centró la mirada en la foto fija de los alrededores de las verbenas celebradas junto a la Lonja y los Santos Juanes, pero después que desde el Ayuntamiento señalara que había que tomar medidas en ciertas verbenas y que los falleros recordaran que ellos sí limpiaron, pero opinaron que el servicio municipal también fue escaso y a horas tardías, la situación sigue a espera de la aportación de soluciones de cara a las próximas Fallas.

Más sobre los problemas de limpieza y botellón registrados en las Fallas de 2019

Comisiones como las de Mercado Central y Plaza del Doctor Collado ya apuntaron que en reuniones previas con el área de Cultura Festiva y Patrimonio llegaron a proponer poner ellos mismos vallas alrededor de la Lonja y de los Santos Juanes, en las partes recayentes a sus demarcaciones, pero sus iniciativas no fueron consideradas. El Ayuntamiento no supo dimensionar el problema que luego se produjo.

Una de las primeras cuestiones que se debatió en la mesa de diálogo sobre el bando de Fallas celebrada esta semana, tal como indicó el concejal de Cultura Festiva, Pere Fuset, era la posibilidad de aclarar en el bando que está prohibido hacer botellón en la vía pública durante las Fallas y que sólo se contempla la excepcionalidad en las actividades de los colectivos de la fiesta fallera.

Esta cuestión, en caso de hacerse realidad, podría servir de aviso mientras que la prometida ordenanza de convivencia se desatasca. Cabe recordar que esta normativa que está en estudio fue elaborada con la colaboración de la Cátedra de Protección Ciudadana de la Universitat de València, y planteaba cuestiones como cursos para los padres de los condenados por beber en la calle y prevé dotar de nuevas herramientas a la Policía Local para multar a la gente que beba en la vía pública. Sin embargo, el texto se ha encontrado con el escollo en el desarrollo jurídico en el tema de la convalidación de algunas sanciones por cursos reeducativos. El texto volvió a la fase de estudio en la Universitat para que fuera revisado por los expertos y, por eso, ya no llega a la aprobación.

De todos modos, los falleros ya dejaron claro que la imagen de jóvenes orinando en la pared de los Santos Juanes o el suelo junto a la Lonja lleno de suciedad no sólo ocurre en Fallas. Los vecinos y falleros de estos barrios aseguran que estos comportamientos incívicos se producen el resto de fines de semana. En calles como En Bou, próxima a Doctor Collado y a Corretgería, tanto vecinos como falleros explican que hay carencia de luz, como medida disuasoria.

Este problema ha generado polémica estos días en la pedanía de La Punta, donde aseguraron que en ningún momento han podido contactar con el Ayuntamiento. «No es que no queramos la fiesta en la pedanía, el problema es que invaden la vía pública y los vecinos vemos vetados nuestros derechos. No podemos aparcar en la vía pública, muchos de los asistentes nos orinan en la puerta de casa y otras cosas peores y dejan las calles sucias y destrozan las cosechas. Las empresas de la zona no pueden trabajar porque no pueden transportar sus mercancías», indicó Vicente Romeu.

Lo mismo ocurre con las despedidas de solteros. De hecho, la plataforma Convivir Russafa, integrada por hosteleros, comerciantes y vecinos harán hoy una campaña de concienciación junto con la oenegé Controla Club para advertir a los grupos que lleguen con charangas de las molestias que se ocasionan y también para hacer un estudio del número de despedidas y del perfil sociológico de los grupos.

Los comerciantes piden límite de tiempo para charangas

En la mesa de diálogo del bando de Fallas celebrado esta semana los vecinos y comerciantes también han lanzado propuestas para mejorar la convivencia de la ciudad. Una de las peticiones que realizó la asociación de Comerciantes del Centro Histórico es que se limite el tiempo de estancia de las charangas o batucadas que acompañan a comisiones en Fallas o a despedidas en un mismo espacio. Es decir, que por ejemplo, no puedan estar más de una hora en un único punto para evitar las constantes molestias a los residentes o comerciantes de un mismo lugar.

Del mismo modo, solicitaron que se exija a los colectivos que tengan que poner urinarios químicos «que dispongan de un equipo para limpiar de forma constante estos espacios para garantizar que están en condiciones porque vimos gente que veían que estaban tan sucios que decían que preferían orinar en la calle. Si los limpiaran mientras durase el festejo, se evitarían estos problemas», indicaron.

También indicaron que sería conveniente que las entidades que organicen verbenas «que presenten un contrato no sólo de empresa para limpiar, sino que también baldearan las calles para que no se queden pegajosas».

En el caso de la Federación de Vecinos de Valencia, Toni Pla, explicó que una forma de prevenir el botellón «es que se controle el horario de cierre de ciertos establecimientos multiservicios que se quedan abiertos por las noches y suministran a los que hacen botellón constantemente los refrescos, bebidas y hielos. Esto lo que hace es que la gente permanezca más tiempo porque no terminan sus provisiones».