Los monumentos, en riesgo por el botellón, el retraso de las cámaras y la falta de policía

Madera. Un cerramiento con un vinilo protege la puerta. / damián torres
Madera. Un cerramiento con un vinilo protege la puerta. / damián torres

El Ayuntamiento protege sólo la puerta principal de la Lonja mientras vecinos y comerciantes reclaman más medidas para frenar el vandalismo nocturno

PACO MORENO

«La medida es buena por el desastre del año pasado, pero es insuficiente». Esa es la conclusión a la que llegó ayer el portavoz de la asociación Círculo por la Defensa del Patrimonio, César Guardeño, al comentar la decisión de la concejalía de Patrimonio Cultural de colocar un parapeto de madera para envolver la escalera y la portada principal de la Lonja. De esta manera, el gobierno municipal quiere evitar la mala imagen del principal monumento de la ciudad cubierto de basura y restos de botellón. La respuesta de vecinos, comerciantes y entidades culturales ha sido que el refuerzo debe completarse con la colocación de cámaras de vigilancia y patrullas policiales en las zonas del centro más turísticas.

El gasto de la instalación de manera y una estructura de andamiaje ha ascendido a 7.000 euros, indicaron fuentes de dicha concejalía, quienes confirmaron que no se hará ningún otro cerramiento en el inmueble declarado Patrimonio de la Humanidad. Guardeño consideró que esto es «un error» por los antecedentes de los ventanales que recaen a la calle Lonja, en la parte trasera. «Hemos visto cómo se suben las noches de botellón», recordó.

La protección del acceso principal de la Lonja ha puesto el foco en todos los monumentos y museos municipales pendientes de colocación de cámaras de seguridad. La Conselleria de Cultura señaló a LAS PROVINCIAS que todavía no se ha producido la autorización al Ayuntamiento para que realice estas obras, que afectan a edificios protegidos.

«Hasta que no se coloquen las cámaras no habrá una protección efectiva», opinó Guardeño. Los edificios seleccionados son la Lonja, las torres de Quart, las torres de Serranos, las Atarazanas, el Almudín, el Palacio de Cervellón y el Museo de la Ciudad. En total, 43 dispositivos que ya cuentan con el permiso de la comisión de videovigilancia, producto de una iniciativa anunciada en enero del pasado año.

El caso de la Lonja no es único. «Queremos saber qué pasará con les covetes de los Santos Juanes, que el pasado año acabaron siendo unos urinarios», apuntó Guardeño. Esta entidad es la que ha denunciado varias veces al Síndic de Greuges la degradación de los conjuntos monumentales del centro, hasta que han conseguido que el Consistorio incluya este año en el bando fallero una serie de requisitos en ese sentido. «Después de lo que ocurrió en la iglesia de San Valero, es difícil creerse que estas Fallas se saldarán con menos actos de vandalismo», dijo.

Otra de las quejas del pasado año fue la colocación de palés y material junto al murete del foso de las torres de Serranos. «Este año la distancia es de tres metros entre la carpa y el monumento, pero todavía no sabemos qué ocurrirá con el resto».

Un elemento añadido a esta polémica es la llegada de los mercadillos, los puestos de churros y la venta de comida. Fuentes de la asociación de comerciantes del centro histórico recordaron que el bando plantea restricciones respecto a la distancia con monumentos y edificios protegidos, por lo que están alertando a las comisiones falleras de aquellos casos en los que no se cumple.

«A efectos de autorizar instalaciones durante las Fallas, se tendrá en cuenta el artículo 38 de la Ley de Patrimonio Cultural Valenciano que prohibe la colocación de letreros y carteles publicitarios, conducciones aparentes y elementos impropios en los jardines históricos y en las fachadas y cubiertas de los monumentos, así como de todos aquellos elementos que menoscaban o impidan su adecuada contemplación», se precisa en el bando fallero.

«Hemos detectado ya varios casos, sobre todo de camiones o puestos que tienen unos letreros muy altos que tapan las fachadas y los escaparates», consideraron. Esta entidad pidió al Consistorio que colocara cámaras de vigilancia en las calles más turísticas y monumentales, lo que fue desestimado. Hasta el próximo día 19, subrayaron, denunciarán todos aquellos casos en el centro y el Ensanche que vulnere la normativa que se aplica en fiestas.

Desde la delegación de Patrimonio Cultura comentaron que el Servicio de Patrimonio «ha emitido informes técnicos, pero siempre de carácter previo a la instalaciones de las carpas. El sentido de todos los informes es el mismo: exigir el respeto a la distancia mínima exigida por ley para los edificios de protección patrimonial. Y un apunte importante es que se ha informado de los edificios Bien de Interés Cultural adscritos a Patrimonio. El mercado de Colón, por ejemplo, no lo es».

En cuanto a las patrullas policiales, fuentes vecinales reclamaron que se refuerce el servicio en el centro estos días. En la madrugada de ayer, la Policía Local tenía instalado un control de tráfico en la avenida del Oeste, mientras que también se vio alguna patrulla por la plaza del Mercado.

«Se nota la falta de agentes», reiteraron, para citar como ejemplo lo ocurrido en las verbenas de la pasada semana. «Todavía se nota la suciedad al pisar las aceras, se quedan las suelas pegadas», comentaron las mismas fuentes, quienes destacaron la urgente necesidad de reforzar también la limpieza. «Por mucho que se haga no es suficiente y a la vista está cuando estamos a martes y quedan restos de botellón».

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