Burbuja inmobiliaria en el Cabanyal: los extranjeros compran ya el 90% de las viviendas

Una vivienda en el Cabanyal con el cartel de 'se vende'./Damián Torres
Una vivienda en el Cabanyal con el cartel de 'se vende'. / Damián Torres

Los precios de venta de las plantas bajas y los pisos del barrio marinero aumentan hasta un 50% en sólo cinco años

Lola Soriano
LOLA SORIANO

Los ciudadanos extranjeros se han convertido en los principales compradores de viviendas en el barrio valenciano del Cabanyal, donde se sitúan algunas de las zonas más degradadas de Valencia por la paralización del plan urbanístico durante año. Según relatan los responsables de agencias inmobiliarias que operan en el barrio, la adquisición por parte de foráneos ya representa el 90% de las operaciones.

Los extranjeros que adquieren una propiedad en el Cabanyal son de nacionalidades muy diversas, pero destacan los franceses, ingleses, belgas, alemanes e italianos, según las mismas fuentes. Llegan interesados por todo tipo de viviendas, aunque las más deseables son los inmuebles independientes.

En la mayoría de los casos la adquisición se hace a modo de inversión, aunque también hay compradores que «lo hacen pensando en la jubilación o en una zona para veranear cerca del mar».

Las inmobiliarias confirman que es difícil encontrar plantas bajas por menos de 100.000 euros

Otro dato llamativo es que los extranjeros que se quedan casas o pisos en el Cabanyal pagan al contado. «En nuestro caso la mayoría son alemanes, ingleses y algunos italianos. Compran al contado, sobre todo para invertir o pensando en apartamentos turísticos y también para venir a veranear», indica Borja Duart, director de Go Cabanyal.

También está creciendo el interés de los ciudadanos de Ucrania, tal como detalla Carlos Aguirre, gerente de Distrito Cabañal. «Tenemos clientes de Bélgica, Londres o Lituania, pero también hay muchos ucranianos porque el país está en guerra. Suelen tramitar una cuenta bancaria de no residente en España y adquieren una vivienda por si tienen que irse de Ucrania y están a tres horas en avión de Valencia. Luego les gestionamos los alquileres, sobre todo para estudiantes universitarios», indica Aguirre.

Más demanda que oferta

Llama la atención de que la demanda de viviendas en el Cabanyal está superando con creces a la oferta disponible en el mercado. «Hay clientes extranjeros que se han habilitado hasta grupos de mensaje de móvil para ir viendo las ofertas que van entrando porque están esperando que aparezcan nuevas casas a la venta», indica Francisca Mayor, gerente inmobiliaria.

La consecuencia más directa de este interés creciente por el parque de viviendas privadas es que los precios de los inmuebles han crecido, después de los duros años de la crisis. Este aumento está llegando al 30% y 50%. «Antes a lo mejor se vendía una casa de unos 100 metros cuadrados por 120.000 euros y ahora son 180.000 euros», añade Mayor. Y los extranjeros sienten debilidad por las casas independientes de arquitectura típica del Marítimo.

Reforma de una vivienda en la calle Progreso.
Reforma de una vivienda en la calle Progreso. / Damián Torres

Carlos Aguirre, de Distrito Cabañal, añade que 2016 «fue el mejor año en cuanto a precios porque se ajustaban a la realidad, pero ahora los precios de los pisos han vuelto a engordar un 30%. Esperamos que tenga freno porque así empezó la burbuja».

Desde Área Marítima explican que en la actualidad las casas independientes no se encuentran por menos de 100.000 euros y muchas de ellas están para rehabilitar. Recientemente se ha vendido una casa a unos ingleses de 120 metros cuadrados por 200.000 euros. «Se está asemejando con la situación que se produjo en Ruzafa, que al principio no era una zona buscada y luego subió el interés», indican.

Hay incluso demandantes extranjeros que muestran su interés por adquirir casas en la zona más degradada del barrio, conocida como 'zona cero', pensando en que en un futuro estas calles estarán en mejores condiciones que en la actualidad, ya que quedan pendientes muchas inversiones de las administraciones públicas por realizar. En la inmobiliaria Go Cabanyal añaden que «incluso se están vendiendo trasteros de plantas bajas que se convierten en viviendas». Y añaden que antes «se vendían casas de 100 metros cuadrados por 50.000 euros y ahora eso ya no existe».

Otra situación que explica el hecho de que la mayoría de compradores sean extranjeros es que muchos valencianos que tratan de adquirir propiedades se encuentran con el problema de la hipoteca. Si bien los extranjeros pagan al contado, «hay españoles que quieren comprar una casa que el dueño quiere vender por 160.000 euros, pero luego los tasadores dicen que en realidad vale 60.000 euros y los interesados no pueden asumir ese coste y no les conceden la hipoteca», añaden desde Go Cabanyal. En muchos casos, los valencianos que adquieren casa son vecinos que tenían raíces en el barrio marinero y quieren regresar a sus orígenes. También se da el caso, pero en menor medida, de clientes que buscar directamente un solar para construirse la casa partiendo de cero y de forma personalizada.

 

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