Bomberos retiran un centenar de enjambres en apenas cinco meses

Un bombero retira un enjambre en una calle de Valencia. / V. m.
Un bombero retira un enjambre en una calle de Valencia. / V. m.

Los servicios municipales acuden a quitar las colmenas cuando están en zonas de difícil acceso o muy concurridas

Á. S. VALENCIA.

Los bomberos de Valencia han efectuado este año 105 servicios de retirada de abejas de las calles de Valencia, una cifra inferior al año pasado, cuando en todo 2018 se hicieron 409.En 2017 el número es aún más alto: 540. ¿Quiere esto decir que hay menos enjambres en la ciudad? En realidad, todo lo contrario. Desde el servicio municipal explican que el gran número de servicios ha motivado este año una modificación de los supuestos en los cuales intervienen los bomberos, derivando ahora buena parte de las llamadas por la presencia de abejas a apicultores y empresas privadas, como los que llegan desde viviendas. Los bomberos intervienen en los casos en los que el acceso es complicado, los enjambres están en edificios municipales como colegios o cementerios o se encuentran en puntos con mucha gente. En el resto de casos, ha de ser el propio ciudadano quien se encargue de su retirada a través de especialistas en la materia. Estas empresas o particulares, por cierto, se quedan con las abejas en propiedad.

«A raíz del gran número de servicios que se producían todos los años, se decidió que a nivel operativo no podía ser», explican desde el cuerpo municipal de bomberos. Las mismas fuentes reconocen que se trata de un tipo de servicio que genera «debate interno» sobre si es una emergencia o no. Indican, además, que falta formación para los bomberos, lo que en ocasiones provoca que la retirada de una colmena no se haga correctamente y las abejas mueran pocos días después, «lo que no es deseable porque están protegidas», señalan.

Desde bomberos, además, detallan la diferencia entre enjambre y colmena. El primero es una agrupación de abejas que cruzan la ciudad y que se detienen a descansar donde quieren. Eso crea 'bolas' de insectos. «Son muy llamativas», explican desde bomberos. Las colonias son las colmenas ya establecidas. En estos casos, cuando han de hacerlo, los bomberos retiran toda la colmena y la trasladan al parque de Campanar, donde se guardan hasta que apicultores particulares o empresas privadas acuden a por ellas.