Atasco en el Ayuntamiento de Valencia con 3.800 expedientes de negocio sin resolver

Un local cerrado al final de la calle Ruzafa./ J. SIGNES
Un local cerrado al final de la calle Ruzafa. / J. SIGNES

Las obras que necesitan licencia se encuentran con un embudo en el Consistorio por la falta de personal

ÁLEX SERRANOValencia

Darse un paseo por calles como Barcas, en pleno centro de la ciudad, evidencia el que ya es un mal casi endémico de Valencia: las persianas bajadas. Otras vías, como Cirilo Amorós en su primer tramo, también tienen más escaparates cerrados que abiertos. Según la respuesta del concejal de Actividades, Carlos Galiana, a una pregunta del edil de Ciudadanos Narciso Estellés, en su servicio hay 3.803 expedientes pendientes de resolución. Según asegura el propio Galiana, estos expedientes incluyen nuevas licencias, pero también cambios de nombre, quejas o sugerencias, denuncias o consultas sobre determinados documentos.

En cualquier caso, de la misma pregunta se desprende que cada año se otorgan unas 450 licencias ambientales y de espectáculos públicos. Según datos ofrecidos por la concejalía de Galiana, en el servicio de actividades hay ahora mismo unas 190 licencias paradas, aunque la respuesta a la pregunta de Ciudadanos es concreta y habla de 3.803 expedientes. La situación habla a las claras del problema que hay en el Consistorio con la falta de personal. «Nos falta mucha gente», lamenta Galiana, «para tramitar todas las peticiones que llegan al Consistorio». Son las actividades 'calificadas', porque las 'no calificadas', consideradas como inocuas, las entregan las propias Juntas de Distrito. Son las que se piden para abrir un local que no produzca molestias a su entorno, no necesite obra importante o no requiera permisos especiales.

Según explican desde la concejalía de Actividades, en el caso de servicios económicos, reconocen que piden «una declaración responsable más un certificado externo donde se nos dice que la seguridad y la accesibilidad están cumplidas. Y con eso tiramos». «En el resto hay que ir caso por caso porque nosotros trabajamos con nitroglicerina: si te pones duro, paralizas la ciudad», admiten las fuentes municipales consultadas por este diario.

«Nosotros no podemos ponernos duros porque paralizaríamos la ciudad», dicen desde el Consistorio valenciano

Y es cuando las cosas salen de la Junta de Distrito y llegan a las oficinas municipales cuando se encuentran con un atasco que notan las distintas asociaciones de comerciantes consultadas por LAS PROVINCIAS. Así lo asegura, por ejemplo, Paco Ortega, presidente de la Asociación de Comerciantes del Marítimo, Acipmar. Él controla el barrio de El Cabanyal, que tras unos meses de impás tras la llegada del tripartito al poder, ahora comienza a ver cómo abren nuevos negocios en las calles de una zona degradada durante años. «Supongo que el atasco se dará porque muchas licencias no son sencillas», opina Ortega. «Las más complejas, las de restauración y tal, están sufriendo un atasco de año o año y pico. Cuando pasa de la Junta de Distrito, se ralentiza», reconoce el dirigente de los comerciantes del Cabanyal. «Eso pasa cuando es una licencia de actividad que no es inocua o va asociada a una reforma de edificio protegido o a una obra importante», explica. «El tema de obras sí que se sufre el retraso porque hay mucho edificio protegido, hay un embudo muy importante porque se para todo», insiste Ortega. Los vendedores del Marítimo están convencidos de que será a través de la recuperación de un tejido comercial fuerte como el barrio marinero por excelencia de Valencia revivirá.

Licencias en Valencia

436
licencias solicitadas en 2018. Llevan una progresión descendente de 2015, cuando se solicitaron 483.
2017
año con más licencias concedidas desde 2015: 500. En 2018 apenas se llegaron a las 377 otorgadas.
1
única licencia de nueva planta otorgada por el Servicio de Actividades del Consistorio en 2018. Además, se otorgaron dos licencias de actividad en todo al año.

De la misma opinión es Vicente Pizcueta, portavoz de la Asociación de Comerciantes Al Russafi, integrado en la plataforma Convivir Russafa. Aunque con la declaración responsable ya se puede abrir un local y eso permite muchas aperturas muy ágiles, Pizcueta cree en cuanto se entra a picar piedra la cosa se para. «Cuando pides obra menor funciona ágilmente. Pero cuando tienes que remodelar un edificio, una planta baja, una casa... te encuentras con que hay un atasco, con tiempos de espera de hasta un año», asegura. Para el dirigente de los comerciantes de Ruzafa, poner en marcha una oficina o una peluquería «no tiene toda la misma complejidad» de otras cuestiones que tienen que ver con actividades calificadas. «En cuanto hay que analizar un expediente con alguna complejidad, o no hay personal o hay problema en la cadena de mando, pero lo cierto es que la declaración responsable no ha servido para resolver ese problema. Si has de hacer algún tipo de obra, se bloquean los plazos», critica el dirigente de los comerciantes.

«Recomendamos ir a la Federación de Hostelería antes de pedir la licencia para evitar problemas» Juan Carlos Gelabert, Asociación de Bares y Cafeterías

«Cuando tienes que remodelar una planta baja, te encuentras con un atasco importante»

La hostelería de Valencia protesta

Y la situación se complica mucho más en Ciutat Vella cuando se habla de las terrazas de los locales. Jesús Ortega es presidente de la asociación de comerciantes de Ciutat Vella Albarca y de Ciutat Vella i Viva, una plataforma que une a vecinos, comerciantes y hosteleros del centro histórico. Él asegura que los permisos para instalar una terraza «tardan hasta dos años». «Es un problema porque inviertes un dinero en abrir un negocio y tardas dos años en poder abrir la terraza que es lo más importante», lamenta.

Comercios cerrados o en obras en la Gran Vía Germanías (Arriba), calle Sueca (Izq.) y calle las Barcas. / J. SIGNES

Ortega asegura que en una reciente reunión con Galiana le comentaron el problema, pero el edil aseguró que al haber centralizado los permisos y sacarlos de las Juntas de Distrito «va todo más lento». «Antes era mejor porque cada responsable de la junta conocía a los dueños del negocio y daba un trato más personalizado. Pero en cualquier caso la falta de personal no es nuestro problema», insiste Ortega. El presidente de Albarca opina que estaría «muy bien» que las licencias se otorgaran de manera ágil «y que las terrazas se pudieran poner incluso con declaración responsable».

«Hay terrazas que llevan dos o tres años aguardando para poder instalarse en las calles» Jesús Ortega, Hosteleros Ciutat Vella i Viva

«Al llegar al Ayuntamiento, puedes estar un año o año y medio a la espera del permiso para abrir»

Sin embargo, desde la Asociación de Bares y Cafeterías de Valencia no hacen un diagnóstico tan crítico con el Consistorio. Su presidente, Juan Carlos Gelabert, insiste en que puedes abrir un bar «con una declaración responsable», aunque señala que si hay algún problema «se retrasa». «Cuando va la inspección puede encontrar problemas y entonces todo se retrasa más», comenta. Por eso, Gelabert recomienda acudir a la Federación Empresarial de Hostelería de Valencia y Provincia si se desea abrir un local «para que todo salga bien y sean bien informados»: «Si utilizas un arquitecto que sabe de hostelería, sabe cómo tiene que hacer todos los pasos y no hay problemas».

Estellés carga contra Galiana por «lastrar» la actividad económica

El concejal de Ciudadanos Narciso Estellés carga contra el edil de Licencias, Carlos Galiana, por «lastrar» la actividad económica al mostrarse «incapaz de abordar de manera diligente» la concesión de permisos de actividad durante todo el mandato.

«A nivel de licencias de actividad existen negocios que se llegan a abrir y cerrar hasta cuatro o cinco veces sin que se haya concedido en todo ese tiempo la correspondiente licencia», denuncia Estellés, que cree que esta situación «demuestra que Galiana no tiene ningún control ni capacidad de respuesta sobre el volumen de licencias sin resolver de su área».

«En cuanto a licencias de obra, responsabilidad del concejal Vicent Sarriá (PSPV), en el encuentro del 24 de enero con la Asociación Nacional de Promotores-Constructores, el secretario de estado de Infraestructuras hizo especial inciso en el problema capital que sufren las principales ciudades españolas respecto a la concesión de licencias, haciendo hincapié en la problema que padece la ciudad de Valencia, tal como cuenta el concejal Estellés. «Hasta uno de los 'Jefes' nacionales de Sarriá dice que el tripartito de Valencia no funciona en materia de licencias», lamenta.

El concejal de Ciudadanos cree que el tripartito «es incapaz» de abordar la concesión de licencias en toda la ciudad

«Por desgracia, esta es la foto de la actividad económica de nuestra ciudad. Un ayuntamiento incapaz de ofrecer soluciones en tiempo y forma para que se agilicen las tramitaciones de licencias para atraer las inversiones y dinamizar la actividad económica en Valencia», denuncia Estellés.

Para el concejal de Ciudadanos, el Ayuntamiento» debe estar al servicio de la actividad económica y del crecimiento de los negocios en Valencia y no al contrario, poniendo trabas». «El gobierno municipal no puede seguir de espaldas de la ciudadanía y a la prosperidad económica», sentenció Estellés, que tilda la situación de «atasco» y «paralización» la situación que viven los nuevos negocios en Valencia.