El hombre acusado de maltratar a su burra niega los hechos

El animal, maltratado y mordido por el perro del acusado./LP
El animal, maltratado y mordido por el perro del acusado. / LP

La acusación particular pide un año y medio de cárcel para el procesado y la defensa solicita su libre absolución

Javier Martínez
JAVIER MARTÍNEZValencia

El hombre de 61 años juzgado por no cuidar a su burra y permitir que un perro, también de su propiedad, mordiera e hiriera gravemente al equino ha negado los hechos tras declarar en la sala que él nunca ha maltratado a sus animales.

El fiscal solicitó un año de cárcel para Vidal M. como presunto de un delito de maltrato animal, mientras que la acusación particular pidió un año y medio de prisión, y el abogado del procesado solicitó la libre absolución. «Desde que tenía veinte años tengo animales y nunca los he maltratado», manifestó Vidal para proclamar su inocencia.

Pero la abogada Raquel Ros, que ejerce la acusación particular, considera que los hechos que se juzgan son «constitutivos de un delito continuado de maltrato animal por omisión del deber de cuidado». Uno de los peritos que declaró en el juicio aseveró que las mordeduras que presentaba la burra eran visibles para cualquier persona que cuidara al animal, por lo que puso en duda la versión del procesado de que no era consciente de la gravedad de las heridas.

El ministerio público pidió también una inhabilitación de tres años para la tenencia de animales y para que Vidal M. no pueda ejercer cualquier profesión relacionada con ese ámbito, y la acusación particular solicitó que este período sea de cuatro años y medio.

Los hechos sucedieron en el verano de 2015. El ahora acusado tenía dos burros y un perro pastor alemán en un solar vallado cerca del aeropuerto en el término de Quart de Poblet. 'Rosi', una burra de 16 años de edad, presentaba numerosas heridas por su cuerpo y una mordedura con desgarro de piel en la nalga. Las lesiones fueron causadas por el perro que se encontraba en el recinto, y el can aprovechaba el estado de debilidad de la burra, que pasaba mucho tiempo en el suelo, para morder al equino.

La cura de las lesiones requería un tratamiento veterinario urgente con antiinflamatorios y atención diaria, pero el propietario del animal no le prestó la atención necesaria ni tomó alguna otra medida, como hubiese sido aislar al perro o avisar a un veterinario, según sostiene el fiscal y la acusación particular. Además de las graves heridas, la burra presentaba «un estado de extrema delgadez con salientes óseos», según uno de los veterinarios que declaró en el juicio. El animal pesaba 158 kilos frente a los 250 que los veterinarios consideran que sería su peso normal.

Tras tener conocimiento de estos hechos, la asociación 'El Refugio del Burrito' avisó a un veterinario para que acudiera al recinto donde estaba el equino. También informó del supuesto maltrato animal al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil. Esto posibilitó que 'Rosi' pudiera ser atendida en un hospital veterinario, donde salvaron la vida de la burra.

Semanas después, 'El Refugio del Burrito' se personó como acusación particular en la causa y ahora reclama 9.960 euros al procesado por los gastos veterinarios. Por su parte, Vidal M. declaró que la asociación le dijo que costearía el tratamiento y luego le devolvería la burra.