La investigación española, puntera en la lucha contra la esclerosis múltiple

María Domercq, Carlos Matute y Margarita Domínguez-Villar./
María Domercq, Carlos Matute y Margarita Domínguez-Villar.

El laboratorio Merck Serono premia con 250.000 euros a dos proyectos liderados por dos investigadores vascos y una andaluza

ÁLVARO SOTOboston

Los científicos españoles se encuentran a la vanguardia de la lucha mundial contra la esclerosis múltiple, como acaban de constatar los comités europeo y americano para el tratamiento y la investigación de la esclerosis múltiple (ACTRIMS-ECTRIMS, en sus siglas en inglés). El origen de esta enfermedad, considerada un mal de los países desarrollados, ya que en ellos la tasa de prevalencia es mucho mayor, continúa siendo, en general, un misterio, aunque sí se sabe que, por ejemplo, la latitud influye en el número de casos. En España, 50.000 personas la padecen. La reunión ACTRIMS-ECTRIMS, celebrada en Boston, ha permitido conocer los últimos avances médicos en este mal.

Entre las actividades programadas se encontraba la entrega de las ayudas a la investigación de los laboratorios Merck Serono, que destina anualmente más de un millón de euros a proyectos destacados en este ámbito. En la convocatoria de 2014 se presentaron 205 solicitudes de todo el mundo, y cinco fueron las finalmente elegidas: de ellas, dos pertenecían a investigadores españoles, y cada una recibirá 250.000 euros.

El primer proyecto español lo encabezaban los científicos vascos María Domercq y Carlos Matute, pertenecientes al Achucarro Basque Center for Neuroscience (País Vasco). Su investigación trata de desarrollar una nueva diana terapéutica «que no se centra en las células inmunes, que es el tratamiento tradicional en la esclerosis múltiple», explica María Domercq, sino que busca «modular la microglía, es decir, intenta desviar estas células hacia un fenotipo antiinflamatorio que ayude al proceso de regeneración».

La investigación es «un puzle que actualmente está sin completar», explica Carlos Matute, y con la dotación del premio tratarán de conocer «cómo se regula molecularmente la diana terapéutica». Matute calcula que las investigaciones necesitarán todavía un plazo de tres años hasta comprobar si tienen resultados y se pueden concretar en ensayos clínicos.

Sistema inmune

También fueron reconocidos los trabajos de Margarita Domínguez-Villar, una investigadora andaluza que actualmente pertenece al Departamento de Neurología de la prestigiosa universidad norteamericana de Yale. En concreto, las indagaciones de Domínguez-Villar buscan descifrar si los individuos con esclerosis múltiple tienen alterado su sistema inmune, lo que interfiere en la función reguladora de las células T, encargadas de coordinar la respuesta inmune celular.

«En los pacientes con esclerosis múltiple estas células no están realizando su función correctamente, de manera que no son capaces de inhibir la proliferación de otras células», explica Domínguez-Villar. Su investigación busca conocer «cuáles son las vías de señalización que están siendo activadas o inhibidas en estas células para que adquieran este otro fenotipo», para lograr que, «detectando determinadas moléculas y modelando su expresión, se puedan restaurar su función de células reguladoras».

Los tres investigadores coinciden en que la estructura de la ciencia en España es frágil, pero no así la calidad de los profesionales españoles. «Hay grupos muy buenos que pueden competir con cualquiera. Crecen muchas flores en el desierto», asevera Carlos Matute.

Son flores que reciben reconocimientos internaciones, como en esta ocasión. El director médico de Merck Serono, Steven Hildemann, destaca que los criterios para entregar estas becas son «la innovación, la relevancia en los pacientes y la aplicación que puedan llegar a tener». «España y toda Europa deben seguir invirtiendo en investigación en salud», destaca Hildemann.