Investigadores españoles aportan datos sobre cómo desviar un asteroide que podría impactar con la Tierra

Josep Maria Trigo, con un telescopio en el Instituto de Ciencias del Espacio./
Josep Maria Trigo, con un telescopio en el Instituto de Ciencias del Espacio.

Sus análisis indican hacia qué zona del objeto habría que lanzar el proyectil para tener una mayor posibilidad de éxito

ALFONSO TORICESMadrid

Expertos españoles han publicado este miércoles un estudio en la revista The Astrophysical Journal que supone una aportación "relevante" a los trabajos mundiales que tratan de determinar la forma en la que se podría desviar un asteroide de gran tamaño que viajase en una órbita que le pudiese conducir a impactar con la Tierra. Una amenaza con baja posibilidad estadística, pero real más allá de ficciones cinematográficas como 'Armageddon'.

Josep María Trillo y Carles Moyano, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), a partir del análisis de la composición de las propiedades físicas y mecánicas de un meteorito tipo, y en colaboración con otros expertos, han logrado determinar en qué puntos del asteroide debería impactar un proyectil para ser más eficaz en su objetivo de alejar la trayectoria de esta inmensa roca de la de la Tierra. Se trata de un tipo de investigación sin precedente en este campo.

Su conclusión es que los asteroides que acechan el planeta, los que en terminología científica se denominan como "potencialmente peligrosos", presentan al menos dos tipos de composiciones, con densidades, durezas, elasticidades o propiedades físicas muy diferenciadas. Una, caracterizada por su tono oscuro, fruto de múltiples impactos con otros objetos, muy compacta y dura, y otra más clara, con más elasticidad y menos dureza. A la vista de sus resultados, cualquier intento de desviar la trayectoria del objeto tendría más éxito, o al menos sería más eficaz, si dirige toda la fuerza del impacto del proyectil a las partes más claras del asteroide.

Sus aportaciones, fruto de dos años de trabajo, pueden ser importantes si la NASA y la europea ESA lograr obtener los fondos suficientes para convertir en realidad, al final de esta década, el programa para desviar la trayectoria de asteriodes peligrosos. Esa misión, conocida como AIDA, y que se pretendía ejecutar entre 2020 y 2022, tiene como objeto lanzar un proyectil cinético -una nave a gran velocidad- sobre un asteroide de 170 metros de diámetros, llamado 'Didymoon', que está en el cinturón de asteroides ubicado entre Marte y Júpiter. Esa fase del proyecto, apadoda como 'DART' por la NASA, debería estar precedida por el trabajo de la sonda europea AIM, que tendría como misión inicial observar y estudiar 'Didymoon', así como los mejores puntos para el impacto, y, después, calibrar los efectos y resultados del choque de la nave 'DART' y el desplazamiento logrado en el asteroide.

Meteorito ruso

El estudio del CSIC se ha realizado sobre un meteorito desprendido del asteriode de 18 metros de diámetro que en febrero de 2013 estalló en la atmósfera y sembró de fragmentos los alrededores de la población rusa de Cheliábinsk. Dado el efecto escudo que la atmósfera realiza sobre la Tierra, el asteroide, de 11.000 toneladas, explotó a unos 20.000 metros de altura, pero solo la onda expansiva que provocó su choque con la atmósfera causó heridas leves a 1.500 personas y rompió ventanas y cristales de edificios.

La roca es de la clase conocida como 'condrotita ordinaria' y fue escogida porque su composición "se considera representativa de los materiales formativos de la mayoría de asteroides potencialmente peligrosos para la Tierra". Los expertos han utilizado un "nanoindentador", un pequeño pistón acabado en cabeza de diamante con el que se ejerce una presión predefinida y muescas en el material, lo que permite medir tanto la profundidad alcanzada como la recuperación elástica del material y parámetros como la resistencia a la fractura, la dureza, o la elasticidad.

"Posiblemente gracias a la realización de estos experimentos, pioneros en meteoritos, estamos más cerca de afrontar con éxito un encuentro futuro con asteroides", aseguró Moyano. "Los resultados de este trabajo son muy relevantes para una posible misión en que se desee desviar de manera eficiente un asteroide próximo a la Tierra", añadió Trigo.