El milagro del bebé más pequeño del mundo

El bebé más pequeño del mundo. Un adulto marca con sus manos las diminutas dimensiones de la criatura, a los 5 días de nacer. /AFP / Keio University Hospital
El bebé más pequeño del mundo. Un adulto marca con sus manos las diminutas dimensiones de la criatura, a los 5 días de nacer. / AFP / Keio University Hospital

Un hospital de Tokio da de alta al niño 'más prematuro' conocido. Pesó 268 gramos al nacer. Seis meses después de su alumbramiento es un bebé sano de casi 3,3 kilos

ICÍAR OCHOA DE OLANO

A diferencia de los Estados Unidos (en concreto, del oeste de Texas más cinematográfico), Japón es un país para rematadamente viejos y, también, para rabiosamente jóvenes. La nación que lidera el ránking mundial de centenarios -superan ya los 70.000- ha visto nacer y progresar al bebé de sexo masculino más prematuro que ha conocido el mundo hasta la fecha. El pequeño guerrero llegó a la vida el pasado verano con un peso equivalente al de dos teléfonos móviles de última generación, 268 gramos. Pese a su extrema fragilidad y a las múltiples complicaciones que ha tenido que sortear ya, derivadas de su breve fase de formación en el útero materno, los especialistas de un hospital de Tokio han logrado sacarle adelante y el paciente más vulnerable al que se han enfrentado vuela ya solo en brazos de su madre, quien guarda celosamente la identidad de ambos. Según informa la Universidad de Keio de la capital nipona, el niño-milagro acaba de ser dado de alta.

Neonatos prematuros en Valencia

El responsable del equipo médico que le ha atendido ha puesto palabras al mensaje de esperanza que este diminuto ser humano ha transmitido durante su primer semestre de vida. «Quiero que la gente sepa que, aunque los bebés nazcan pequeños, conseguimos que puedan ir a sus casas vigorosos», ha dicho con indisimulado orgullo Takeshi Arimitsu, el doctor que le asistió desde el primer y angustioso momento. Ocurrió en agosto, cuando tuvo que practicar una cesárea de emergencia a una parturienta con apenas seis meses de embarazo. Los facultativos habían comprobado que el peso del feto se había estancado a las veinticuatro semanas de gestación, lo que ponía en serio peligro su vida, por lo que decidieron inducir el parto. El bebé era tan pequeño que cabía en la palma de una mano. Los niños que nacen entre la semana 29 y 30 se consideran grandes prematuros. Cuando el alumbramiento se precipita antes de las 28 semanas, como el caso del niño japonés, se les considera extremadamente prematuros.

De inmediato, el bebé fue ingresado en una incubadora de la unidad de cuidados intensivos neonatales para el control exhaustivo de su respiración y su nutrición. «Las implicaciones de nacer con tanta anticipación suponen un mayor riesgo de padecer problemas digestivos, neuronales y, sobre todo, pulmonares», explica a este periódico Olga Ocón, ginecóloga de la Unidad de Medicina Fetal del Hospital Universitario San Cecilio, en Granada. «Los pulmones son los últimos órganos en desarrollarse, puesto que el feto no los necesita; obtiene el oxígeno de la placenta», agrega.

Veintitrés supervivientes

A pesar de su vulnerabilidad, el paciente del doctor Arimitsu evolucionó satisfactoriamente desde el principio. Incluso pudo ser amamantado en el hospital, donde calculaban que necesitaría permanecer otros dos meses, hasta cumplir ocho, antes de abandonar los cuidados médicos. Sin embargo, su progreso ha sido tan extraordinario que el bebé, ahora de casi 3,3 kilos, ya disfruta de un entorno exclusivamente familiar.

El bebé, con su actual peso de casi 3,3 kilos, antes de recibir el alta.
El bebé, con su actual peso de casi 3,3 kilos, antes de recibir el alta. / AFP

El bebé más prematuro que ha logrado sobrevivir sigue siendo una niña que nació en Alemania en 2015 con un peso de 252 gramos, según los datos de la Universidad de Iowa, que elabora un registro de los bebés más pequeños del mundo. De acuerdo con su cotabilidad, un total de 23 criaturas en todo el mundo que pesaron al nacer menos de 300 gramos han logrado ganar la batalla y se han convertido en niños sanos. De ellos, solo cuatro eran varones.

Cada año nacen en España unos 28.000 bebés prematuros -antes de la semana 37-, lo que supone uno de cada trece alumbramientos. Se trata de una de las proporciones más altas de la Unión Europea y no para de crecer. Algunos expertos apuntan a que se debe a un incremento de las gestaciones múltiples derivado de la mayor demanda de tratamientos de fertilidad asistida.

Evoluciona favorablemente María, operada con 1,3 kilos

La bebé más pequeña del mundo en pasar por el quirófano evoluciona favorablemente después de que la Unidad de Arritmias del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona le practicara con éxito una operación histórica. María tuvo que ser sometida a una ablación cardíaca cuando solo pesaba 1.310 gramos ya que tenía hasta 300 pulsaciones por minuto en el interior del útero materno. Los facultativos emplearon un catéter de menos de un milímetro para corregir la anomalía en su mini corazón de hierro.