Activistas de Greenpeace escalan la central térmica de La Coruña para pedir el fin del carbón

Activistas de Greenpeace escalan la central térmica de La Coruña para pedir el fin del carbón
Greenpeace

Los ecologistas reclaman el cierre de este tipo de instalaciones como «compromiso urgente y real en la lucha contra el cambio climático»

EFELa Coruña

Activistas de Greenpeace han escalado a primera hora de este viernes la torre de refrigeración de la central térmica de Meirama (La Coruña) como parte de una iniciativa de protesta para pedir el fin de la quema de carbón.

Los activistas accedieron de forma «pacífica» a la central que Naturgy tiene en Meirama, de la que exigen su cierre, con pancartas con mensajes como 'Apaga el carbón' y 'No al carbón'.

Un grupo ha ocupado la zona de descarga de carbón, mientras que otro equipo de escaladores ha subido hasta la torre de refrigeración con la intención de realizar «un gran dibujo de una grieta que simbolice la situación de la industria de la quema de carbón» y ponga de manifiesto la «necesidad de dar paso a un sistema 100% renovable».

Con esta acción de «protesta pacífica,», a tres días del inicio de la Conferencia de Naciones Unidas sobre cambio climático en Polonia, los activistas buscan «denunciar que el carbón es el principal responsable del cambio climático en el mundo» y cargar contra Naturgy.

La compañía eléctrica es propietaria de tres centrales térmicas de carbón, más la térmica de Anllares (León), que comparte en propiedad con Endesa. Aunque los ecologistas han recordado que Naturgy ya anunció en 2016 que no alargaría la vida de su térmica de Anllares, apuntan que no se ha comunicado «nada» de lo que hará con las centrales de carbón que tiene en Galicia (Meirama), Asturias (Narcea) y León (La Robla).

Compromiso «urgente y real»

«Es hora de que Naturgy asuma un compromiso urgente y real en la lucha contra el cambio climático y la transición energética y anuncie que no invertirá en alargar la vida de sus térmicas de carbón y por tanto las cerrará en el año 2020 como muy tarde y que asegure que las centrales nucleares en las que participa se van a cerrar a medida que vayan finalizando sus actuales licencias de explotación», ha declarado Tatiana Nuño, responsable de la campaña de cambio climático de Greenpeace.

Greenpeace quiere «poner el foco» en la necesidad de «medidas urgentes y ambiciosas», como «el fin del carbón y del resto de energías sucias» y su «sustitución por renovables», para frenar el cambio climático.

En este sentido, para la organización ecologista es imprescindible establecer un calendario para el abandono de todas las energías sucias y su sustitución por energías renovables con participación de la ciudadanía, de forma que las centrales nucleares se cierren a medida que vayan finalizando sus actuales licencias de explotación y se establezca el año 2025 como fecha límite para el cierre de las centrales térmicas de carbón.

Greenpeace y la plataforma 'Un futuro sin carbón', de la que forma parte junto con las principales organizaciones medioambientales de España y una veintena de colectivos ecologistas locales, participará estos días en movilizaciones ciudadanas previstas en una veintena de puntos de la geografía española para pedir el fin del carbón y su sustitución por fuentes de energía limpias.

 

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