El viaje inolvidable de... Mara Cózar

El viaje inolvidable de... Mara Cózar

La fotógrafa se embarcó en un viaje de tres semanas por Taiwán que le llevó a conocer a fondo el terreno: los mercadillos nocturnos, las vías ferratas y las escaladas marcaron su aventura en la isla

ELENA MELÉNDEZ

En noviembre del pasado año Mara Cózar puso rumbo a Taiwán en compañía de su pareja. Un viaje que decidieron emprender buscando un destino en el que hubiera mucha naturaleza y cuya cultura fuera desconocida para ellos. «El 80% de la isla es paraje protegido. Si lo ves en un mapa es todo verde y selva pura. El 'Made in Taiwan' nos suena a algo cutre, pero yo no sé ni dónde están esos polígonos donde hacen los productos porque todo lo que ves menos las ciudades está virgen», explica. Compraron el vuelo dos semanas antes, por lo que el permiso de conducir internacional no les había llegado el día de la salida y pidieron que se lo mandaran a Taiwán. Por ese motivo, la primera parte del viaje la hicieron sin coche y la dedicaron a recorrer la zona de costa donde están ubicadas las cinco grandes ciudades que hay en la isla.

Su sorpresa fue que, pese a que esos días estaban pensados para hacer actividades más urbanas, como las ciudades están rodeadas de verde también pudieron hacer rutas en plena naturaleza y visitar parques de monos. «Hay parte de la isla que no hay forma de recorrerla sin coche, es muy rural. En cuanto tuvimos el permiso fuimos a la parte más virgen, donde todos los días hacíamos rutas andando». Uno de sus grandes aliados durante el viaje fue una aplicación que muestra las rutas con los kilómetros, el itinerario y el desnivel. Ellos buscaban las vías ferratas, que son las partes de la ruta en las que hay escalada. «Hay varios niveles; en el más complicado tienes que llevar arnés e ir con un instructor. Nosotros escogíamos las más accesibles, hicimos varias escaladas y pasamos por puentes colgantes». Mara reconoce que no les gusta seguir los caminos asfaltados ni esos lugares que están pensados para el turismo. Por ello, una de las experiencias más especiales que recuerda fue la ruta hacia una cascada de acceso tan difícil que no había ni sendero. Decididos, caminaron campo a través para luego meterse en un río que tuvieron que cruzar ayudándose de cuerdas hasta dar con la cascada, a la que accedieron escalando.

Para alojarse buscaban cada día en Booking Guest House, pues las habitaciones que encontraban estaban muy bien y, además, les preparaban el desayuno. La cámara la llevaba todo el tiempo colgada del cuello menos cuando tenían que ascender por la montaña y la guardaba para protegerla.

Los viajes de Mara están pensados para alimentar de alguna manera su pasión por las imágenes llenas de belleza. Licenciada en ADE, tras acabar los estudios descubrió que el mundo de la empresa no le apasionaba y empezó a ayudar a su padre en su empresa de programación informática. «Empezamos a hacer nosotros las fotos; yo llevaba años usando una cámara réflex que había en casa. Hice un curso de fotografía, me fui a Madrid y estuve cinco años trabajando en moda. Me acuerdo que pensé. 'me pagan por hacer lo que me apasiona'».

Así es Taiwán (China)

35.980
kilómetros cuadrados
23
millones de habitantes
Situada a
10.717 kilómetros de Valencia
El mapa

Es un mapa que Mara Cózar hace ella misma a mano después de realizar el viaje , y donde señala aquellos lugares donde ha estado. En esta ocasión, fuera de los circuitos turísticos tradicionales que siguen la mayoría.

Mara disfrutó en especial de los mercadillos de comida que cada noche montan en diferentes lugares de la isla, un modo de vivir la calles que está considerado el origen del street food. «Muchas de las cosas que comí no las había probado en mi vida; me daban un poco de respeto algunas carnes porque no sabia ni de qué animal provenían. Comen mucho wantán, verdura, fruta y cocinan todo al vapor; es una cocina bastante sana y está buenísima».

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