Extranjeros en Valencia: Jorge López

El Mercado Central es uno de los lugares favoritos de Jorge López. /Jesús Montaña
El Mercado Central es uno de los lugares favoritos de Jorge López. / Jesús Montaña

Viajó de Argentina a Valencia huyendo del corralito para buscar nuevas oportunidades en su prometedora carrera. Para el artista y comisario, la ciudad que le ha acogido se encuentra en plena efervescencia cultural

ELENA MELÉNDEZ

Jorge López aterrizó en Valencia en 2004 dejando atrás una Argentina que en ese momento estaba colapsada por el corralito. Formado en Bellas Artes y Relaciones Internacionales en San Juan y en Rosario, terminó sus estudios en la facultad de Tandil. Un pequeño paraíso y lugar de peregrinaje de artistas, ubicado en la sierra en la provincia de Buenos Aires, donde el Nobel de literatura Witold Gombrowicz vivió y escribió 'Diario Argentino'. «Allí conocí a un grupo de jóvenes intelectuales y, tras ganar varios premios de arte, entré a trabajar en el museo local, primero como responsable de prensa y luego como director de exposiciones. Al cabo de un año ganamos el premio a la mejor gestión cultural de toda Argentina», explica.

PERFIL

Edad:
44 años
Lugar de nacimiento:
Argentina
Estación del año favorita en Valencia:
Otoño
Si Valencia fuera un cuadro, artista o movimiento artístico cuál seria:
Recollons Beach» de Josep Renau de 1977.

Fueron precisamente esos inicios prometedores los que propiciaron que, al poco de instalarse en Valencia, consiguiera un puesto como asistente de dirección en la galería de Luís Adelantado. En ese momento Jorge no tenía mucho conocimiento en arte contemporáneo español pero, en solo un año, había estudiado todo el material que Luis puso a su disposición y su nombre empezó a ser conocido en los círculos del arte de la ciudad. «Me hice muy amigo de la gente de la Sala Naranja y fui coordinador durante los últimos cinco años. De allí empecé a gestionar el área de arte del Punto del Carmen, llegamos a traer una parte de Photo España. Luego llegó Kir Royal Gallery y después la Galería Punto».

Recuerda Jorge que cuando llegó, Valencia tenía las características de un pueblo con ansias de ciudad e intuyó que algo estaba a punto de arrancar. Le pareció además una ciudad muy personal y agradable, con un clima privilegiado, cercana al mar y la montaña. «No sé si hay otro lugar de la península que tenga estas características. Está la huerta, la paella, que no puede ser algo más complejo y agradable. Me pareció maravillosa, sentí que no había perdido su identidad». Para el artista y comisario en los últimos años Valencia ha dado un vuelco y todo el mundo está tratando de cuidar mucho más la apariencia de su negocio con el fin de ofrecer la mejor impresión posible. «Ya no basta con la edad que tenga un espacio, ni la publicidad que se haga, ahora se invierte en diseño. En estos momentos Valencia tiene una mejor imagen en todos los sentidos. Quizá pueda parecer un poco excesiva la obra de Calatrava pero aporta una modernidad que nos ha hecho conocidos en todo el mundo».

Jorge cree que es muy difícil internacionalizarse desde aquí, pues no disponemos de un apoyo fuerte en lo que es el arte. Ve una oportunidad en el Centro del Carmen, en la llegada de Bombas Gens, en el futuro centro que tendrá la colección de Hortensia Herrero o en el espacio que a Caixa tendrá en el Ágora. «Le darán a Valencia una promoción cultural enorme. Los artistas son los mejores sismógrafos del presente, ellos nos dicen qué es lo que está ocurriendo».

Más sobre Revista de Valencia