Anabel Medina, extenista y capitana del equipo español de Copa Federación: «El tenis femenino está en una buena situación, pero hay que crecer más»

Anabel Medina, en el CT Valencia, club que acoge el torneo femenino que dirige. / irene marsilla

«Tenemos igualdad de premios y repercusión, aunque también se están haciendo cosas positivas en otras modalidades», afirma la valenciana

MOISÉS RODRÍGUEZVALENCIA.

Anabel Medina acaba de retirarse del tenis pero sigue vinculada al deporte de la raqueta. Compagina la dirección del torneo BBVA Open Ciudad de Valencia con la capitanía española en Copa Federación. En los últimos meses, la mejor jugadora valenciana de la historia acumula homenajes y galardones, entre ellos, el Valencianos para el Siglo XXI.

-¿Qué supone ese galardón?

-Significa mucho. El reconocimiento tanto del público como de los periodistas es importante: un indicativo de que se ha hecho un buen trabajo y una recompensa.

-¿Con qué momento de su carrera profesional se queda?

-Siempre he destacado los dos Roland Garros y la medalla de Pekín, pero hay que analizar más de 20 años de carrera y más momentos, como mi primer WTA en Palermo y el Master de España que gané muy joven venciendo a Arantxa y Conchita. Hay instantes que igual no son tan notorios que para mí sí tienen mucho significado.

Los otros premiados en 2018

-Da la sensación de que sin la maldita lesión de rodilla podría haber tenido una carrera mucho mejor...

-Pues no lo sé, pero es cierto que la lesión de rodilla me limitó muchísimo porque desde que me recuperé nunca he dejado de tener dolor. Sí me gustaría mirar por un agujerito para ver qué habría pasado.

-Es la mejor tenista valenciana de la historia, ¿la superarán?

-Imposible no es. Se decía que lo que había hecho Sampras no lo superaría nadie, ya lo han logrado Federer y Nadal, y Djokovic está ahí. Seguro que habrá jugadoras valencianas buenas. Ahora está Sara Sorribes, con 21 años y buena proyección. Espero que le vaya fenomenal y si me pasa me alegraré muchísimo. Tiene progresión y ya está haciendo cosas buenas.

-Ahora que se ha retirado, ¿qué cargo le ilusiona más: la capitanía o la dirección del torneo?

-(Duda) Tengo la suerte de que están separados en el año y no dejo de lado ninguna labor. La capitanía me gusta mucho, disfruto las semanas de eliminatoria. Lástima que sean dos al año, ahí es donde se ve el trabajo de seguimiento de las jugadoras. Y en el torneo disfruto viendo el equipo humano que tenemos en el CT Valencia. Las jugadoras valoran el trabajo, se sienten queridas. Tenistas que no han vivido nunca el ambiente de un torneo grande se sienten que están ahí y estoy segura de que muchas salen de aquí motivadas para seguir luchado por llegar.

-Usted dice que le gustaría devolver al tenis lo que le ha dado y ayudar a impulsar la vertiente femenina del deporte. ¿Con estos proyectos o tiene alguno más?

-Con estos dos y como entrenadora. Antes de la capitanía estuve trabajando con Ostapenko y eso también me llena mucho. Es una forma de ayudar al deporte femenino. Sobre todo quiero seguir vinculada al tenis, es lo que he hecho toda mi vida y de lo que realmente sé.

-Dio un tirón de orejas cuando se aprobó la reforma de la Copa Davis y se dejó de lado la Copa Federación. Aunque el tenis es de los deportes con más igualdad, ahí se ve que queda camino...

-Sí, viene un poco porque tuve reuniones con la ITF, ya que también querían cambiar el formato de la Copa Federación, aunque se ha quedado en el aire. Es cierto que el tenis femenino está en una situación buenísima. Diría que es pionero en deporte femenino porque tiene mucha repercusión e igualdad de premios... pero hay que seguir creciendo. También se están haciendo cosas importantes en otras modalidades. Si en los medios se da valor al deporte femenino, eso también genera afición.

-¿Qué feed back tuvo aquel tuit?

-No me dijeron nada, pero al mes salió que el formato de la Copa Federación va a cambiar en 2020. Salió en prensa y no se nos comunico nada. Es bueno decir las cosas siempre que sea con respeto.