Puig vuelve a exigir más financiación tras disparar el gasto en el Consell

El president de la Generalitat, Ximo Puig, junto a Meritxell Batet./EFE
El president de la Generalitat, Ximo Puig, junto a Meritxell Batet. / EFE

El presidente critica la baja fiscalidad de Madrid y remarca la necesidad de un Gobierno sensible a las necesidades valencianas

Arturo Cervellera
ARTURO CERVELLERAValencia

En un día marcado por la elección de la fecha de la investidura de Pedro Sánchez, el presidente de la Generalitat Ximo Puig desembarcó en Madrid con el objetivo de mandar un mensaje que ha sido una constante durante los últimos años como es la exigencia de reformar el actual sistema de financiación. Su reelección como jefe del Consell hace apenas unas semanas y su nueva sintonía con Sánchez ha situado a Puig como uno de los barones de referencia dentro del socialismo y por ello el también líder del PSPV quiere utilizar su influencia para que, de una vez por todas, el Gobierno atienda esta demanda. Una exigencia que se produce en paralelo a la conformación del segundo escalón de su Ejecutivo, que ha disparado el gasto.

Puig era consciente de que, aunque no estuviera presente el propio Sánchez, sí había acudido María Jesús Montero, ministra de Hacienda, al desayuno informativo organizado por Europa Press que protagonizaba en Madrid y no dudó en lanzar el mensaje de que «los valencianos aportan al resto de España más de lo que reciben a pesar de tener un nivel de renta inferior a la media». Una situación heredada del actual sistema que apuntó que hace imprescindible una reforma. «El estado autonómico ha sido positivo pero ha generado desigualdades con las inversiones y el sistema de financiación así como una deuda inasumible» recordó Puig, que incidió en que es necesario que se aporten más recursos para reducir las desigualdades entre los territorios y pidió al futuro Gobierno que esperó que encabece Sánchez sea sensible a este y otros temas fundamentales para la Comunitat. Ante la pregunta del aumento del gasto por parte de uno de los asistentes, Puig quiso quitar hierro al asunto al asegurar que la situación financiera ha mejorado pese a que sigue siendo complicada y vinculó la problemática de la deuda, que admitió que sigue aumentando, a una cuestión de falta de ingresos derivada del sistema de financiación.

La crisis económica y la recentralización de determinadas materias económicas han agravado el problema, según Puig, que aprovechó para afirmar que esta situación injusta ha sido aprovechada por «algunos territorios que se puede permitir el lujo de hacer dumping fiscal» en una clara referencia a Madrid. Una acusación que ya lanzó en su día cuando la popular Cristina Cifuentes encabezaba el Gobierno regional y que recuperó durante su intervención en la capital.

Puig también quiso aprovechar su paso por Madrid para poner en valor su gestión durante los últimos cuatro años. Para el presidente era un momento perfecto para «dar una visión sobre el momento valenciano y nuestra aportación a una España que merece respeto, concordia y una buena dosis de optimismo». En este marco, el jefe del Consell puso de ejemplo el tripartito valenciano que comparte el PSPV con Compromís y Unidas Podemos aunque afirmó que este modelo no es válido para España al no contar con una mayoría en el Congreso que sí existe en Les Corts.

«Hombre de consensos»

Además de la ministra Montero, Puig fue arropado por la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, y la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, que fue la encargada de presentar al jefe del Consell y destacó que es «un hombre de consensos en una época de disensos». La ministra de Justicia, Dolores Delgado, el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero o Ángel Gabilondo, portavoz del PSOE en la Asamblea de Madrid, así como la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, y otros miembros del segundo escalón del Gobierno central también respaldaron al jefe del Consell. Desde la Comunitat, acudieron los socialistas Gabriela Bravo, consellera de Justicia; Arcadi Espada, conseller de infraestructuras y Ana Barceló, consellera de Sanidad, a un acto en el que estuvieron presentes el vicepresidente segundo Rubén Martínez Dalmau, y de Compromís como Rafa Climent, conseller de Economía. La vicepresidenta Mónica Oltra no asistió ya que tenía concertada una entrevista y figuraban en su agenda actos oficiales en la Comunitat.