El PSOE insiste en que no quiere elecciones y apela a la «madurez política» del resto de partidos

Carmen Calvo, este sábado en Sevilla durante los actos conmemorativo de la primera vuelta al mundo. / AFP

Ultima el documento programático que quieren sea la base del nuevo intento para formar gobierno |El PP rechaza apoyar un gobierno con Sánchez o cualquier otro dirigente socialista y considera el bloqueo un «fracaso personal» del presidente en funciones

CECILIA CUERDOSevilla

La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo, apeló este sábado a la «responsabilidad y madurez política» del resto de formaciones para poner fin al bloqueo institucional del país y que salga adelante un ejecutivo liderado por Pedro Sánchez. Tras dejar claro que ni el PSOE ni el Ejecutivo en funciones quieren la repetición electoral, recordó que los ciudadanos «ya han decidido de forma libre y responsable» que quieren «un gobierno progresista» y que no hay otra alternativa factible. «La única solución justa y razonable es abrir paso a la lista más votada, y a mucha distancia de las demás», recalcó.

Calvo participó en Sevilla en los actos de conmemoración del Quinto Aniversario de la primera circunnavegación, protagonizada por Fernando de Magallanes y el marino vasco Juan Sebastián Elcano, y en su discurso apeló a la «necesidad de aprovechar la diversidad y la coordinación del grupo para alcanzar nuevos retos como país. Posteriormente, y ya en declaraciones a la prensa, recordó que la situación que marca la Constitución española tras una primera investidura fallida «es muy previsible», y si el nuevo intento de investidura no llega a buen puerto «el sistema nos coloca de nuevo ante las urnas».

«Ni el gobierno ni el partido quieren la repetición electoral», insistió Calvo, quien enfatizó que «las urnas ya han hablado y no hay alternativa factible». Ante este escenario, la vicepresidenta apuntó que el desbloqueo debe venir del resto de formaciones, trasladando la responsabilidad de unas nuevas elecciones en el conjunto de la política española. «El sentido común nos indica tener capacidad de respuesta generosa y elevada con el país, y en eso insistiremos», dijo, emplazando a «la política y a los políticos» a dar «un recital de compromiso y de madurez, de responsabilidad con los problemas y con las personas». «Todo el mundo debe ayudar», resaltó.

Pese a esa urgencia, el presidente en funciones, Pedro Sánchez, no retomará los contactos con el resto de formaciones hasta finales de mes o principios de septiembre. Para entonces, los socialistas confían en tener ya listo el documento programático, más amplio que el presentado por el partido en campaña, a fin de que sirva de base para nuevos acuerdos que permitan la investidura. Aún quedan, señaló Calvo, algunos de esos encuentros sectoriales.

«Contienda de la izquierda»

Desde el PP, no obstante, consideran que ese documento programático que el PSOE considera prioritario para afrontar el nuevo intento de formar gobierno no hace sino evidenciar «que no había ideas ni proyecto» socialista, y que Sánchez «lo hará ahora», respondió desde Marbella (Málaga) el vicesecretario de comunicación popular, Pablo Montesinos. «Lo que si hubo en la investidura fue solo la contienda de la izquierda por lograr un mayor número de sillones en el consejo de ministros», reprochó. En el PP tienen claro que no facilitarán la investidura de Pedro Sánchez, pero tampoco la de ningún otro dirigente del PSOE.

«Esa puerta está cerrada», afirmó Montesinos, quien cargó cualquier compromiso de la falta de Gobierno en las espaldas del líder socialista. Sánchez, dijo, «es el responsable exclusivo del bloqueo político que está atravesando este país». «Y será el responsable exclusivo si los españoles tenemos que volver a ir a las urnas», subrayó, considerando que será incluso «su fracaso personal».

Para Montesinos, no obstante, se abren algunas posibilidades. El PSOE puede elegir otro candidato para «intentar así llegar a acuerdos con sus socios naturales», en alusión a Unidas Podemos y el resto de formaciones de izquierda e independentistas. Pero también se preguntó si, en caso de que ninguna de estas opciones prospere, Sánchez está dispuesto a «abstenerse para que haya un gobierno reformista y constitucionalista liderado por Pablo Casado»