El Gobierno movilizará a 1.500 policías el 9 d'Octubre ante el aluvión de manifestaciones

Manifestación durante la tarde del 9 d'Octubre. /IRENE MARSILLA
Manifestación durante la tarde del 9 d'Octubre. / IRENE MARSILLA

Blindará las calles de Valencia con el triple de agentes que el año pasado para evitar que se produzcan incidentes

Francisco Ricós
FRANCISCO RICÓSValencia

El Gobierno quiere evitar por todos los medios que se registren incidentes como los del año pasado en la tarde del 9 d'Octubre y además de movilizar a todos los agentes de la Policía Nacional disponibles en Valencia, desplazará hasta la capital de la Comunitat media docena de unidades de intervención policial procedentes de diversas ciudades para que intervengan en el mantenimiento del orden. Con estas incorporaciones y otras también previstas se estima que haya al menos 1.500 agentes del orden en las calles del centro de Valencia, entre Guillem de Castro, San Agustín, Xàtiva, Colón, El Parterre, Navarro Reverter y la plaza de América.

EDITORIAL

Así lo señalaron ayer fuentes de la organización de dos manifestaciones de las siete que hay previstas durante la jornada vespertina (entre marchas y concentraciones), y aunque la Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana no lo corroboró, tampoco lo negó.

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Desde este departamento aseguraron ayer que en el Día de la Comunitat Valenciana «intervendrán todas las fuerzas policiales de Valencia y de fuera. No hacemos comentarios sobre el número de policías que participarán en el dispositivo».

No obstante, sí indicaron las mismas fuentes del organismo gubernamental que «habrá presencia policial suficiente para garantizar que las manifestaciones se desarrollarán de forma normal, garantizando la seguridad de los manifestantes y dentro de las normas establecidas. Eso es, cumplir con los horarios de las manifestaciones y los recorridos establecidos y aprobados».

El PSPV sigue el ejemplo de UGT y se desmarca de la marcha catalanista

El PSPV ha seguido los pasos de UGT y ayer se desmarcó de la manifestación convocada por la Comissió 9 d'Octubre a pesar de que los organizadores de esa marcha habían asegurado que contaban con el apoyo de los socialistas, aunque no asistió ningún representante a ese acto que tuvo lugar en el centro cultural Octubre.

Fuentes socialistas aseguraron a EFE que no asistirán por los mismos motivos que UGT, que señaló el independentismo. Según el PSPV, su asistencia tenía sentido cuando los partidos de izquierdas quedaban excluidos de la procesión cívica, pero ahora participan en ella y no tiene sentido asistir a la vespertina.

El portavoz de la Comissió 9 d'Octubre, Toni Gisbert, secretario de ACPV -entidad que ha recibido 30 millones de euros del Gobierno catalán desde 1984-, dijo que la manifestación -su lema, escrito sobre una cuatribarrada es «ganar libertades y hacer país»-, no es independentista, pero entre la quincena de convocantes puede haber alguna entidad que lo fuese. Gisbert dijo que «si alguien quiere venir y defiende la independencia ha de poder hacerlo».

Por su parte, el secretario general de UGT-PV, Ismael Sáez, dijo que la manifestación provoca «una sensación de falta de unidad en el pueblo valenciano» y que la Generalitat representa «la defensa de su cultura y de su lengua de manera suficiente».

El año pasado el dispositivo policial desplegado en Valencia se situó en cerca de 500 hombres, indicaron fuentes cercanas al anterior equipo de la Delegación del Gobierno. Entre esos agentes desplegados se encontraban un grupo procedente de Barcelona que había sido trasladado a la ciudad Condal ante la previsión de incidentes por el referéndum ilegal separatista celebrado el 1 de octubre de 2017 por el Ejecutivo catalán. Para las manifestaciones del próximo 9 d'Octubre son tres veces más los efectivos que se van a poner en la calle por parte de la Delegación del Gobierno, según se ha comunicado a varios convocantes de las movilizaciones del próximos martes.

Este año también está previsto que lleguen policías destacados en otras localidades y entre ellos, seis unidades de intervención policiales de otras seis ciudades, entre ellas Madrid y Barcelona y capitales de provincia cercanas a Valencia. Cada unidad de estos equipos antidisturbios está compuesta por 60 hombres y 10 furgones equipados.

La Delegación del Gobierno eludió explicar cómo se va a desarrollar el dispositivo de seguridad. Eso sí, las mismas fuentes oficiales hicieron hincapié en que la policía obligará a los organizadores a cumplir tanto con los horarios como con los trayectos establecidos y aprobados desde la representación del Ejecutivo central en Valencia.

Hasta ahora han explicado desde departamentos de la Delegación del Gobierno a los organizadores de las manifestaciones cómo, en un principio, va a ser el dispositivo. Al margen de que pueda haber policías infiltrados entre los manifestantes, las fuentes consultadas destacaron que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado quieren blindar a los asistentes a la marcha catalanista convocada por la Comissió 9 d'Octubre para que no se produzcan los encontronazos y agresiones del año pasado. Por ello prevén colocar un cordón policial que rodeará a estos manifestantes. Representantes de la citada Comissió se entrevistarán hoy con el delegado del Gobierno, Juan Carlos Fulgencio, porque temen que en el mismo espacio haya muchas manifestaciones, no se garantice su seguridad y le pedirán que las redistribuya.

La policía también prevé peinar el espacio físico entre manifestación y manifestación, vaciarlo para evitar que la cola de una esté cerca de la cabeza de la siguiente, indicaron las fuentes consultadas.

Otra de las medidas es que la policía no quiere que por las aceras del recorrido haya gente que espere para incorporarse a su marcha o se salga para sumarse a la siguiente, por eso, según las fuentes consultadas, los agentes impedirán que haya personas que se mantengan paradas en la vía pública a la espera de acercarse a los asistentes a otra marcha.

Desde la Delegación del Gobierno consideran que entre una manifestación y otra habrá tiempo más que suficiente para que no coincidan los asistentes a ambas marchas y así se podrá evitar que surjan enfrentamientos.