Todos los partidos cargan contra el PP mientras los populares marcan distancias

Ribó vincula la operación con la financiación ilegal del partido y Bonig ve «curioso» que la intervención se haya hecho en precampaña

R. V.

valencia. Todas las formaciones políticas valencianas salieron ayer en tromba para arremeter contra el PP tras la operación policial que se saldó con la detención del abogado José María Corbín, cuñado de Rita Barberá a menos de un mes de las elecciones. Los populares, por su lado, intentaron marcar distancias.

El alcalde de Valencia parecía tenerlo bastante claro. Joan Ribó indicó que todo parecía estar relacionado con la supuesta financiación ilegal del PP, aunque incidió en que «es un tema que afecta a todo el PP que gobernó de 2011 a 2015». El primer edil aprovechó para reflexionar en clave electoral que ahora entendía por qué esta formación y Ciudadanos no quieren la Agencia Antifraude: «porque tienen mucho que esconder».

La vicepresidenta del Consell no fue más suave. Dijo que era «obvio» que los populares habían instalado «un régimen corrupto en todas las instituciones» y también reforzó el argumento de Ribó sobre la Agencia Antifraude.

Desde el PSPV, la teniente alcalde y candidata Sandra Gómez aseguró que el PP «representa el peor pasado de nuestra ciudad al que no queremos volver». El portavoz en Les Corts, Manuel Mata, incidió en las mismas ideas que sus socios de gobierno. Para él la detención de Corbín muestra que el sistema instaurado por el PP en la Comunitat «era una cleptocracia diseñada para robar». Pero fue un paso más allá y se mostró convencido de que el entramado fue obra «del expresident de la Generalitat Eduardo Zaplana y de ahí abajo todo el mundo». En su opinión, todo esto ha hecho que todas las administraciones estén «podridas».

El síndic de Podemos en Les Corts, Antonio Estañ, indicó que el PP «necesita pasar cuanto más tiempo mejor fuera del poder» para que pueda «tomarse en serio la regeneración». Añadió que «este legado vinculado a la figura y gobierno de Barberá es el que insiste en seguir reivindicando el PP, un legado marcado por la corrupción».

Por su lado, Toni Cantó metió a PP y PSOE en el mismo saco. Los dos partidos «tienen todavía muchísimo que hacer para sacarse la corrupción de encima». Además, quiso dejar claro que si al final su formación tiene que pactar con los populares les obligará «a que quiten a los imputados, a los corruptos». Añadió que su formación legislará para evitar nuevos casos de corrupción con medidas como que los partidos respondan con sus bienes y la protección de los denunciantes.

La presidenta del PP en la Comunitat, Isabel Bonig, salió ayer al paso intentando desvincularse de la operación policial. «Toda esta gente que está saliendo ni forman parte del PP ni están en el PP», afirmó rotunda la candidata a la Generalitat.

Bonig reiteró el «respeto a todas las actuaciones judiciales y policiales» y añadió que al margen «no tenemos nada más que decir». Ahora bien, la presidenta popular consideró «curioso» que la operación se haya realizado en estas fechas, a pocas semanas de unas elecciones, y trató de desvincular los hechos de las perspectivas electorales del PP.

José María Corbín